domingo, 14 de julio de 2013

El Monasterio de Santa María de la Oliva

Ayer nos referimos a la Santa María de las Escalonias. Hoy visitaremos a la Abadía fundadora, un venerable monasterio de Navarra: Santa María de la Oliva. allí, los monjes trapenses consagran su vida a la oración y al trabajo, en el marco de una edificación excepcionalmente bella. Que el Señor bendiga esta Monasterio, y derrame abundantemente el don de la santidad entre sus monjes.

sábado, 13 de julio de 2013

Monasterio de Santa María de las Escalonias

Se encuentra situado al sur de España, en la diócesis de Córdoba, cerca del pueblo de Hornachuelos. Los primeros pasos de esa fundación trapense los dio la Abadía de La Oliva (diócesis de Pamplona) el año 1986, cuando envió el primer grupo de dos monjes a una propiedad que acababan de recibir en donación. El Monasterio quedó canónicamente erigido en 1994 como Priorato. El Monasterio dispone de una estupenda WEB. Les ofrecemos este montaje, con imágenes del lugar y de la comunidad.

viernes, 12 de julio de 2013

Valumbrosa

Cerca de Florencia, en la toscana, a unos mil metros de altura, se encuentra el monasterio fundado por san Juan Gaulberto, Valumbrosa, el valle sombrío. Desde entonces, habitan allí los monjes. El siguiente reportaje de la televisión pública italiana describe la vida cotidiana de estos monjes. A pesar de estar hablado en italiano, merece la pena verlo, para hacernos una idea no sólo del lugar, sino también de la actual forma de vida de estos monjes.

jueves, 11 de julio de 2013

Montecasino. El Claustro del Bramante


La Abadía de Montecasino tiene como centro la Basílica, en la que se encuentra la tumba de san Benito. A dicho templo se accede a través de un espectacular claustro, que fue diseñado en 1595 por el célebre arquitecto Donato d'Angelo Bramante.

Al pie de la monumental escalinata, se erigieron en  sendas esculturas de san Benito y santa Escolástica, obra del padre Campi di Carrara. Tras ellos, se abre la Logia del Paraíso.

Pero no simplemente se trata de un lugar artísticamente hermoso. Esta maravilla del arte europeo fue testigo o, mejor dicho, víctima, de la barbarie de la Segunda Guerra Mundial. El año 1944, el Monasterio sufrió un bombardeo aliado, que causo cientos de bajas civiles, de ciudadanos de Casino que subieron a buscar refugio en el venerable monasterio.

Después de la guerra, todo el Monasterio fue reconstruido. La estatua de san Benito muestras las heridas de aquel terrible suceso. Y constituyen un mudo clamor de aquello que san Benito quiso que presidiera el Monasterio como lema: Pax.

miércoles, 10 de julio de 2013

Montecasino. La piedra de san Benito


Junto a la Puerta de entrada de la Torre, en Montecasino, se encuentran el lugar en el que debía estar la celda de san Benito, y en la que se encontraba la piedra en la que el santo se solía sentar a leer. Allí tuvo lugar el encuentro que san Gregorio nos narra en sus Diálogos, de san Benito con el bárbaro Totila.

En tiempo de los godos, su rey Totila oyó decir que el santo varón tenía espíritu de profecía. Dirigióse a su monasterio y deteniéndose a poca distancia del mismo, le anunció su visita. Enseguida se le pasó aviso del monasterio, diciéndole que podía venir, pero él, pérfido como era, intentó cerciorarse de si el hombre de Dios tenía espíritu de profecía. Para ello, prestó su calzado a cierto escudero suyo llamado Rigo, le hizo vestir con la indumentaria real y le mandó que se presentara al hombre de Dios como si fuera él mismo en persona. Envió para su séquito a tres compañeros de los que solían ir en su comitiva, a saber: Vulderico, Rodrigo y Blidino, para que formando cortejo con él hicieran creer al siervo de Dios que se trataba del mismo rey Totila. Dióle además otros honores y acompañamiento, para que tanto por el séquito como por los vestidos de púrpura le tuviese por el propio rey.

Cuando Rigo llegó al monasterio ostentando las vestiduras reales y rodeado de numeroso séquito, el hombre de Dios estaba sentado a la puerta. Vio cómo iba acercándose y cuando podía ya hacerse oír de él, grito diciendo: "¡Quítate eso, hijo, quítate eso que llevas, que no es tuyo!". Al instante Rigo cayó en tierra lleno de espanto por haber intentado burlarse de tan santo varón; y todos los que con él habían ido a ver al el hombre de Dios, cayeron consternados en tierra. Al levantarse, no se atrevieron a acercársele, sino que regresaron adonde estaba su rey y temblando le contaron la rapidez con que habían sido descubiertos.

martes, 9 de julio de 2013

Montecasino. La Capilla de san Juan Bautista


En uno de los claustros de la Abadía de Montecasino se conservan los vestigios de lo que fue el oratorio de san Juan Bautista, que edificó san Benito y en el que, según la tradición, falleció mientras estaba en oración. En el suelo se encuentra marcado el perímetro de lo que fue aquel pequeño templo. Tenía tres naves, con unos veinte metros de largo por ocho de ancho. En la cabeza de dicho perímetro se emplazó un grupo escultórico que representa a san Benito, sujeto por dos discípulos, levantando los brazos en oración antes de su muerte y tránsito al cielo. En lo que fue la cabecera de dicho templo hay dispuesto un Cristo en Majestad.  

Éste es el relato que hace san Gregorio Magno de su glorioso tránsito:

En el mismo año que había de salir de esta vida, anunció el día de su santísima muerte a algunos de los monjes que vivían con él y a otros que estaban lejos; a los que estaban presentes les recomendó que guardaran silencio de lo que habían oído y a los ausentes les indicó la señal que les daría cuando su alma saliera del cuerpo. Seis días antes de su muerte mandó abrir su sepultura. Pronto fue atacado por la fiebre y comenzó a fatigarse a causa de su violento ardor.

Como la enfermedad se agravaba cada día más, al sexto día se hizo llevar por sus discípulos al oratorio, donde confortado para la salida de este mundo con la recepción del cuerpo y la sangre del Señor y apoyando sus débiles miembros en las manos de sus discípulos, permaneció de pie con las manos levantadas al cielo y exhaló el último suspiro, entre palabras de oración. En el mismo día, dos de sus monjes, uno que vivía en el mismo monasterio y otro que estaba lejos de él tuvieron una misma e idéntica visión.

Vieron en efecto un camino adornado de tapices y resplandeciente de innumerables lámparas, que en dirección a Oriente iba desde su monasterio al cielo. En la parte superior del camino, un hombre de aspecto venerable y lleno de luz les preguntó si sabían qué camino era el que estaban viendo. Al contestarle ellos que lo ignoraban, les dijo: "Éste es el camino por al cual el amado del Señor, Benito, ha subido al cielo".

Así, pues, los presentes vieron la muerte del santo varón y los ausentes la conocieron por la señal que les había dado. Fue sepultado en el oratorio de San Juan Bautista, que él mismo había edificado sobre el destruido altar de Apolo. Y tanto aquí como en la cueva de Subiaco, donde antes había habitado, brilla hasta el día de hoy por sus milagros, cuando lo merece la fe de quienes los piden.

lunes, 8 de julio de 2013

Montecasino. La Cripta de San Benito


En la Basílica del Monasterio de Montecasino, debajo del altar mayor y del coro de los monjes, se encuentra una cripta excavada a los pies del lugar originario de la tumba de san Benito. La cripta fue decorada a comienzos del siglo XX en el estilo propio de Beuron, tal vez un tanto hierático y orientalizante. Está ricamente decorado con mármoles, bronces y mosaicos. El altar de dicha cripta se levanta en una capilla, en la que están representadas las tumbas de san Benito y santa Escolástica. En este lugar encontraron refugio muchas personas durante el bombardeo al que fue sometido el Monasterio, durante la Segunda Guerra Mundial; y mientras que otros muchos refugiados de la ciudad de Casino perecieron, los que se refugiaron junto a la tumba de san Benito resultaron indemnes, como todavía recuerda un superviviente que vive no lejos del Monasterio.