sábado, 25 de mayo de 2019

Huellas de san Beda el Venerable


El 25 de mayo, en el Monasterio de Jarrow pasó de este mundo a las manos misericordiosas del Creador san Beda el Venerable, uno de los monjes más significativos del monacato alto-medieval inglés.

Ruinas del Monasterio de San Pablo de Jarrow

El Monasterio de Jarrow formaba parte, junto con el Monasterio de Monkwearmouth, de una fundación monástica que se fue el centro cultural y de enseñanza del reino de Northumbria, en el siglo VII.

Fachada original del Monasterio de Monkwearmouth

Ambos monasterios tuvieron que sufrir los sucesivos ataques de vikingos y normandos, pero ello no fue óbice para que al amparo de sus muros se forjaran generaciones de monjes, entre los cuales destaca Beda. Sin embargo, la disolución final llegó en 1545, durante el reinado de Enrique VIII, cuya turbulenta vida y política desembocó en la ruptura del cristianismo británico respecto a la Iglesia Católica, naciendo así la confesión Anglicana.

Catedral de Durham

La tumba de San Beda el Venerable se encuentra desde en siglo XI en la Catedral de Durham. Estas son las últimas palabras que pronunció Beda, según el cronista, antes de su fallecimiento: Hora es ya de que vuelva a mi Creador, si así le agrada, a quien me creó cuando no era y me formó de la nada. He vivido mucho tiempo, y el piadoso juez ha tenido especial providencia de mi vida; es inminente el momento de mi partida, pues deseo partir para estar con Cristo; mi alma desea ver en todo su esplendor a mi rey, Cristo.



Tumba de san Beda el Venerable - Catedral de Durham

martes, 14 de mayo de 2019

Abadía de san Eucario y san Matias


A finales del cuarto siglo y principios de quinto comienza la vida "religiosa" en este lugar con una comunidad de clérigo. Entre el 450-58 se construye una iglesia y el monasterio.  Hacia el 975-77  pasa a ser un  monasterio benedictino y con el sentido de reforma de Lorena-Triers reconstruyen la iglesia y el monasterio. En 1111, se introduce la reforma de Hirsau, abadia en la Selva Negra ( Baden-Württemberg), que emana de la influencia de la abadía de Cluny. En 1127 la construcción de la Iglesia abacial y en 1148, con el Papa Eugenio III, se realiza el descubrimiento de los restos del apóstol Matías, y comienza el principio de la veneración de su sepulcro en este lugar. En 1211-1257, el abad Jacobo de Lorena, recibe el encargado de reformar los benedictinos de la provincia eclesiastica de Treveris, por orden del Papa Honorio III. Se construyen nuevos el claustro y parte del monasterio. De 1421 a 1439, el abad Juan Rode reformó las abadías benedictinas de las provincias eclesiásticas de Colonia y Tréveris y algunas de la diócesis  de Mainz. En 1458, se produce la anexión a la Congregación  de Bursfeld. En 1802, llega la disolución por el decreto dela secularización. En 1922 se produce la vuelta de la vida monástica con monjes benedictinos de Seckau en Austria con la ayuda de Maria Laach, Alemania. De 1941-1945, se produce la supresión de la abadía por el estado nacional-socialista. En 1945, regresa de nuevo la vida comunitaria.


La abadía de San Matías es un monasterio benedictino de origen románico. Es un lugar de peregrinaje desde el siglo XII, en que se descubrieron las reliquias del Apóstol San Matias, que aquí se encuentra enterrado.

Según la tradición, a continuación, los cristianos de Jerusalén lo sepultaron con honor y la emperatriz Santa Elena llevó las reliquias a Roma en el año 324 y son puestas en una urna de pórfido en el altar mayor de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma. Una pequeña fue llevada a Padova, donde se encuentran en la iglesia de Santa Justina y otras fueron enviadas posteriormente a Trier, la ciudad más antigua de la actual Alemania.

Durante la restauración de la iglesia, las reliquias fueron descubiertas en el siglo XII y trasladadas a una abadía benedictina que tomó su nombre.

En la cripta estan enterrados los Primeros Obispos de Tréveris: San Valerio y San Eucario.


San Matias fue elegido por los Once como apóstol para ocupar el puesto de Judas, tal como atestigua el libro de los Hechos (Hch 1, 15-26). No sabemos mucho más acerca de su vida, ya que después de este relato Matías no vuelve a ser mencionado.

La tradición refiere que San Matías predicó el Evangelio en Etiopía. La literatura apócrifa (como por ejemplo los "Hechos de Andrés y Matías") refiere que Matías fue hecho prisionero por antropófagos, fue cegado, posteriormente curado y liberado por Andrés y finalmente murió decapitado. Por ello se le representa con diversos atributos: la espada, las piedras, la alabarda, la cruz y el hacha, siendo este último el más predominante.

Urna con los restos de san Matias

Por encargo de Santa Elena, sus reliquias fueron trasladadas a la ciudad de Tréveris (Trier) en Alemania. El Apóstol es patrono de esa ciudad, donde hay una basílica que lleva su nombre.

Sepulcro de San Matias, Treveris
Su fiesta se celebra el 14 de mayo, y fue elegida por estar cerca de Pentecostés, pues la elección del Apóstol se produjo después de la Asunción y antes de la venida del Espíritu Santo.

martes, 23 de abril de 2019

Tumba de san Jorge, Lod. Israel

Iglesia ortodoxa de san Jorge . Lod, Israel
La tumba de San Jorge se encuentra en la ciudad de Lod, conocida como Lida en la Biblia, que es donde San Pedro sanó al paralítico Eneas antes de viajar a la cercana Jope (actual Jaffa), donde levantó a Tabita de los muertos. Lod es ahora también la ubicación del aeropuerto de Ben Gurion, que queda muy cerca del sitio de la tumba.

El cuerpo de san Jorge fue sepultado en la población de su madre: Lydda, -Lod- también conocida como “Hagio Georgiopolis”. Su tumba todavía es venerada por los cristianos, principalmente por los cristianos ortodoxos griegos. La Iglesia de San Jorge es el principal santuario donde se venera el mártir San Jorge desde el siglo IV. La iglesia actual, construida en 1870, bajo el gobierno del imperio otomano y comparte espacio con la mezquita de El-Khidr.


En la inscripción de su tumba de san Jorge se lee en griego:  “San Jorge, portador del estandarte”.

Tumba de san Jorge en Lod, Israel
“San Jorge, portador del estandarte”






















lunes, 22 de abril de 2019

Evolución del Retablo Mayor de la Catedral de Palencia


Estamos contemplando estos días de Pascua tablas de Juan de Flandes que se veneran en Catedral de Palencia. Ya hemos visitado este Retablo de la Capilla Mayor del templo palentino. Hoy veremos la evolución de este Retablo. Muchos estudiosos e investigadores del tema han aportado documentación que permite ver la evolución y distintas obras que se llevaron a cabo en el retablo desde 1504 hasta 1609.

Después de los encargos previos y de haberse realizado las obras de arte requeridas, los elementos del futuro retablo pasaron a la espera de ser montados y colocados en la antigua capilla mayor pero no hubo lugar porque en 1509 el obispo Juan Rodríguez de Fonseca decidió trasladar esta capilla al lugar donde se encuentra ahora, espacio que estaba ocupado por el coro conventual. La nueva capilla mayor suponía un habitáculo mucho mayor por lo que hubo que replantearse el tamaño y posición de los elementos del retablo. La solución fue encargar el 19 de diciembre de 1509 al pintor Juan de Flandes una serie de pinturas en tabla que agrandarían en un cuerpo más en altura y dos calles en anchura. El trabajo de Juan de Flandes no se entregó hasta 1519.

Ese mismo año en el mes de enero el escultor Juan de Balmaseda firma un contrato para la ejecución de un Calvario de grandes proporciones que sería integrado en el ático del retablo. De este nuevo espacio se ocupa el palentino Pedro Manso, maestro de talla, firmando un contrato en 1522. Se requiere que tenga forma semicircular y que esté cerrado por una gran cornisa. En 1525 este proyecto sufre cambios y avatares entre los que se encuentra la retirada de cuatro escudos y el añadido en lo alto de toda una fila con las cabezas o bustos descrita anteriormente. En este año se contrata nuevamente todo el dorado y estofado del retablo. En las cláusulas del contrato se enumeran una gran cantidad de detalles a seguir para que el resultado final sea el de una magnífica obra de arte de gran calidad.

Desde mayo hasta septiembre de 1520 Alonso de Solórzano y Gonzalo de la Maza se ocuparon de una serie de reformas y del encajamiento para el Calvario. Todo ello va dando forma al actual retablo. En 1559 y siguiendo las recomendaciones del Concilio de Trento, el Cabildo decide colocar en el centro del retablo una imagen de su patrono San Antolín. Se sustituye así una tabla de Juan de Flandes con el tema del Calvario por la escultura de bulto redondo de este santo.


Entrado el siglo XVII se realizan una serie de reformas en toda la calle central y el primitivo San Antolín es sustituido por una talla de Gregorio Fernández de factura y rasgos muy al gusto de la época. Es de tamaño casi natural, con el cuello ligeramente curvado. Se remodela también la parte del tabernáculo, empezando por separar la mesa de altar para evitar el ahumado de las velas. En 1607 los escultores palentinos Juan Sanz de Torrecilla, Pablo de Torres y Alonso Núñez se encargan de los trabajos del nuevo tabernáculo. Dos años más tarde los pintores palentinos Francisco de Molledo y Pedro de Roda se comprometen a dorar la imagen de San Antolín de Gregorio Fernández y la parte donde va instalado el tabernáculo con la custodia y el Sagrario.

A finales del siglo XVIII y bajo el mandato del obispo Mollinedo se renueva el pavimento de toda la fábrica y se cubren los azulejos de la predela con paneles que imitan al mármol y al jaspe, todo decorado al estilo neoclásico propio del momento.