miércoles, 20 de septiembre de 2017

Catedral de la Inmaculada Concepción de Seúl (Corea)


Celebramos hoy la memoria de los santos mártires Andrés Kim y sus compañeros, por lo cual vamos a visitar la catedral de la capital coreana. La Catedral de la Inmaculada Concepción de la Virgen María o simplemente la Catedral de Myeongdong (en coreano: 명동대성당) es una prominente iglesia católica de rito latino ubicada en el barrio de Myeongdong Jung-gu, en la ciudad de Seúl, la capital de Corea del Sur.


Es la sede del arzobispo de Seúl. Dedicada en honor de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona principal de Corea y el pueblo coreano, la catedral es un lugar de interés comunitario y un símbolo notable del catolicismo en Corea. La iglesia catedral es uno de los ejemplos más tempranos y más notables de la arquitectura gótica en Corea.


martes, 19 de septiembre de 2017

Naim



Naim es la ciudad donde Cristo resucitó al hijo de la viuda. El Midrash (Bereshitrabba, 88) le da el significado de "placentero" a un lugar llamado Naim en el territorio de Isaachar, en Galilea. Eusebio y San Jerónimo (Onomasticon) ubican a Naim al sur del Monte Tabor, y no muy lejos de Endor. Opuesto a Tabor, y a una milla y media al norte de Endûr (sin dudas el Endor que se menciona en la biblia), existe una villa llamada Naîn ("placer).

Está situada en cordillera noroccidental de Jebel Dahy, el pequeño Hermon, y comanda una magnífica vista. Hay trazos de ruinas cerca de su límite norte, pero ningún signo de fortificaciones. "La puerta de la ciudad" (Lucas, vii, 12) puede haber pertenecido a una barrera, construida para proteger al lugar de las tribus que merodeaban, como era siempre el caso del Este. Un camino escarpado conduce a la villa, pasando por el sitio de una antigua iglesia que fue convertida en mezquita, "Moukâm Lidna Aisa" (Oratorio del Señor Jesús). La mezquita, que cayó en ruinas, fue reemplazada por otra en los alrededores. En 1880 los Franciscanos compraron las ruinas del primer edificio, y levantaron encima de la ruinas un capilla. No lejos de ahí se pueden ver las tumbas de roca de los Judíos. Debido a esto la historia gráfica de Naim encuentra una fácil localización.

“La ciudad de Naím, donde el Señor resucitó al hijo de la viuda, se encuentra hasta hoy en la duodécima (en realidad, la quinta) milla desde el monte Tabor, junto Endor”. Con estas palabras Eusebio de Cesarea atestigua la permanencia del recuerdo sacro en el s. IV. De los acontecimientos posteriores nos informa un testimonio anónimo (atribuible al s.V-VI) recogido por el monje benedictino Pietro Diácono (s. XII): “En la casa de la viuda, cuyo hijo fue resucitado, hay ahora una iglesia, y la sepultura donde le querían poner existe aún hoy”. Una “bella” iglesia existían entonces en Naím en el s. XIV (fra Nicolò de Poggibonsi), pero desde el s. XVI no se habla más que de ruinas. La iglesia actual, simple y modesta, fue construida en el 1881 sobre los restos de la antigua. Conserva dos preciosas pinturas de fines del s. XIX.


El cementerio antiguo debía de extenderse al oeste del pueblo, sobre las pendientes de la montaña, donde se ven diversas tumbas excavadas en la roca. Un sarcófago romano de piedra se conserva en la fachada de la iglesia.

domingo, 17 de septiembre de 2017

La Ermita de la Virgen de Valderroblejo


Los cristianos de un pueblecito palentino llamado Villalaco peregrinan hoy hasta la ermita de la Virgen de Valderroblejo.


 Se trata de un pequeño templo erigido en el valle en el que se guarda la memoria de la aparición de nuestra Señora.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Ruinas del Monasterio de Santa Cruz de la Zarza


En esta fiesta de la Santa Cruz visitamos las ruinas del que fuera Monasterio premostratense de Santa Cruz de la Zarza.


La fundación del Monasterio se remonta al siglo XII, cuando el rey Alfonso VIII de Castilla llevó a este fértil lugar, en 1176, a monjes premonstratenses del monasterio de Santa María de Retuerta, en Sardón de Duero.


Es un notable exponente del paso del tardorrománico al gótico palentino. A finales del siglo XVI, Felipe II proveyó al Monasterio con 50.000 ducados para costear unas obras de ampliación y reparación para impedir que la comunidad se trasladara a Valladolid.


A pesar de las reformas, es claramente apreciable la obra primitiva. En 1592 el monarca en persona, acompañado de sus hijos, visitó el Monasterio. En 1627, la marcha de la mayoría de los premonstratenses redujo a Ribas a la condición de priorato. Un incendio en 1715 y una devastadora inundación en 1739 marcaron los preliminares de su desamortización en 1841.


jueves, 25 de mayo de 2017

Ascensión en el Claustro románico de Silos

La Ascensión. Siglo XI. Primer Maestro de Silos
Piedra tallada y originariamente policromada
Santo Domingo de Silos

Viajamos hoy hasta el Claustro románico de Santo Domingo de Silos, para contemplar la escena de la Ascensión del Señor, y gozar junto a toda la Iglesia en el triunfo de Cristo, que ya es nuestro triunfo. Los apóstoles, con María en el centro, contemplan al Señor, que se va ocultando tras una nube que dos ángeles van subiendo hacia arriba.

San Agustín, en el cuarto tratado sobre la Primera Carta de San Juan afirma:

Creemos en Jesús, a quien no hemos visto. Lo anunciaron quienes lo vieron, quienes lo palparon, quienes escucharon las palabras de su boca. Y para convencer de esto al género humano, fueron enviados por él, no osaron ir por propia iniciativa. Y ¿adónde fueron enviados? Lo habéis oído al escuchar el evangelio: Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación. Luego a todo el mundo fueron enviados los discípulos, confirmando la Palabra con signos y prodigios para ser creídos, pues predicaban lo que, habían visto.

Y nosotros creemos en quien no hemos visto y cuyo retorno esperamos. Todos cuantos lo esperan con fe, se alegrarán de su venida; los que no tienen fe, se sonrojarán cuando viniere lo que ahora no ven. Mantengámonos, pues, fieles a sus palabras, para no quedar confundidos cuando viniere. El mismo dice en el evangelio a los que habían creído en él: Si os mantenéis en mi palabra seréis de verdad discípulos míos. Y saliendo al paso de una posible pregunta: ¿Cuál será la recompensa?, añade: Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.

Así pues, de momento nuestra salvación radica en la esperanza, no en la realidad; pues todavía no poseemos lo que se nos ha prometido, pero esperamos poseerlo en el futuro. Y el que lo ha prometido es fiel, no te engaña: lo importante es que no pierdas la esperanza, sino que esperes la promesa. En efecto, la verdad no conoce el engaño. Tú no seas mentiroso, profesando una cosa y haciendo otra; conserva la fe y él te mantendrá su promesa. Ahora bien, si tú no mantuvieres la fe, tú mismo te defraudas, no el que hizo la promesa.

Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra justicia ha nacido de él. Ahora nuestra justicia procede de la fe. La justicia perfecta sólo se da a los ángeles, y apenas si en los ángeles, si se les compara con Dios. No obstante, de darse una justicia perfecta en las almas o en los espíritus creados por Dios, ésta se da en los ángeles santos, justos, buenos, a quienes ninguna caída desvió, a quienes la soberbia no precipitó, sino que permanecieron siempre en la contemplación del Verbo de Dios, y que en ningún otro hallan su felicidad, sino en el que los creó. En ellos la justicia es perfecta; en nosotros, por el contrario, comenzó a existir por la fe según el Espíritu.