jueves, 25 de mayo de 2017

Ascensión en el Claustro románico de Silos

La Ascensión. Siglo XI. Primer Maestro de Silos
Piedra tallada y originariamente policromada
Santo Domingo de Silos

Viajamos hoy hasta el Claustro románico de Santo Domingo de Silos, para contemplar la escena de la Ascensión del Señor, y gozar junto a toda la Iglesia en el triunfo de Cristo, que ya es nuestro triunfo. Los apóstoles, con María en el centro, contemplan al Señor, que se va ocultando tras una nube que dos ángeles van subiendo hacia arriba.

San Agustín, en el cuarto tratado sobre la Primera Carta de San Juan afirma:

Creemos en Jesús, a quien no hemos visto. Lo anunciaron quienes lo vieron, quienes lo palparon, quienes escucharon las palabras de su boca. Y para convencer de esto al género humano, fueron enviados por él, no osaron ir por propia iniciativa. Y ¿adónde fueron enviados? Lo habéis oído al escuchar el evangelio: Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación. Luego a todo el mundo fueron enviados los discípulos, confirmando la Palabra con signos y prodigios para ser creídos, pues predicaban lo que, habían visto.

Y nosotros creemos en quien no hemos visto y cuyo retorno esperamos. Todos cuantos lo esperan con fe, se alegrarán de su venida; los que no tienen fe, se sonrojarán cuando viniere lo que ahora no ven. Mantengámonos, pues, fieles a sus palabras, para no quedar confundidos cuando viniere. El mismo dice en el evangelio a los que habían creído en él: Si os mantenéis en mi palabra seréis de verdad discípulos míos. Y saliendo al paso de una posible pregunta: ¿Cuál será la recompensa?, añade: Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.

Así pues, de momento nuestra salvación radica en la esperanza, no en la realidad; pues todavía no poseemos lo que se nos ha prometido, pero esperamos poseerlo en el futuro. Y el que lo ha prometido es fiel, no te engaña: lo importante es que no pierdas la esperanza, sino que esperes la promesa. En efecto, la verdad no conoce el engaño. Tú no seas mentiroso, profesando una cosa y haciendo otra; conserva la fe y él te mantendrá su promesa. Ahora bien, si tú no mantuvieres la fe, tú mismo te defraudas, no el que hizo la promesa.

Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra justicia ha nacido de él. Ahora nuestra justicia procede de la fe. La justicia perfecta sólo se da a los ángeles, y apenas si en los ángeles, si se les compara con Dios. No obstante, de darse una justicia perfecta en las almas o en los espíritus creados por Dios, ésta se da en los ángeles santos, justos, buenos, a quienes ninguna caída desvió, a quienes la soberbia no precipitó, sino que permanecieron siempre en la contemplación del Verbo de Dios, y que en ningún otro hallan su felicidad, sino en el que los creó. En ellos la justicia es perfecta; en nosotros, por el contrario, comenzó a existir por la fe según el Espíritu.

miércoles, 24 de mayo de 2017

El Areópago

El Areópago ateniense, también conocido como “La Colina de Ares” (" Ares", deidad griega de la guerra, que corresponde al Marte romano). Se trata de un inmenso monte ubicado al oeste de la Acrópolis de Atenas, lugar dónde se reunía el Consejo de aquella época. Está situado a 115 metros de altura en una zona rocosa de Atenas, Grecia, y separado del Acrópolis por un arroyo. Era un lugar muy importantes para los antiguos habitantes de Atenas. No se trataba de unedificio cubierto, sino de un lugar al aire libre, rodeado de gradas y asientos.


Otra motivo por el cual el lugar era de gran importancia en la actualidad y por lo tanto en el presente, era su aspecto mitológico.  Se creía que en ese lugar había sido juzgado y ajusticiado al dios Ares, por la intervención de Halhirrotios, hijo de Poseidón, porque se creía había violado a la hija de Ares, y que había sido condenado a pasar sus días en dicha colina. También, la leyenda decía que en el lugar había sido juzgado Orestes, por el asesinato de su madre Clitemnestra.

Con ese nombre se conocía también la corte suprema compuesta por los patriarcas de la ciudad (“aeropaguitas”), autoridades supremas en asuntos políticos y religiosos. También tenía mucha influencia en asuntos de educación. Es natural que semejante cuerpo tuviera interés en Pablo y en su nueva enseñanza. Allí fue donde Pablo pronunció un discurso que no consistió en una apología personal, como algunos han supuesto, sino en una catequesis dirigida a un auditorio enteramente nuevo. 

Cuando hablaba entre los judíos, tenía un punto de partida admitido por todos, que era la existencia del Dios de Israel, e incluso la aceptación de la Sagrada Escritura cuyos profetas anunciaban la venida de un futuro Mesías. Aquí, por el contrario,en Atenas tiene que partir de otro punto, que es posible que sea admitido por la mayoría de sus oyentes: que hay un Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene.

El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: “Nosotros somos también de su raza”. Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos». Al oír las palabras «resurrección de los muertos», unos se burlaban y otros decían: «Otro día te oiremos hablar sobre esto». Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros.
(Hch 17, 24-33)

martes, 23 de mayo de 2017

Llegada del cristianismo a Filipos

En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo. A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas.


En 49 o 50, la ciudad de Filipos recibió la visita del apóstol Pablo. Acompañado de Silas, Timoteo y, quizás, de Lucas, predica por primera vez en suelo europeo y bautiza allí a una comerciante de púrpura llamada Lidia, en un río al oeste de la ciudad: había allí entonces una comunidad judía, y una sinagoga atestiguado por la epigrafía.


Pablo habría visitado la ciudad en otras dos ocasiones, en 56 y 57. La epístola a los filipenses dataría de 54-55 y testimonia el impacto inmediato de la palabra paulina. El desarrollo subsecuente del cristianismo en Filipos está bien atestiguado, sobre todo por una carta de Policarpo de Esmirna dirigida a la comunidad filipense hacia el 160, y por la epigrafía funeraria.

Inscripción del obispo Porfirio en la Basílica de Pablo

La primera iglesia atestiguada en la ciudad es de tamaño modesto y corresponde probablemente al origen de una casa de oración: esta Basílica de Pablo, identificada por una inscripción de un pavimento de mosaico, está datado hacia el 343, por la mención del obispo Porfirio, cuya presencia está atestiguada en el concilio de Sárdica ese año.

miércoles, 17 de mayo de 2017

San Pascual Bailón en Orito (Alicante)


Orito es una pedanía del municipio de Monforte del Cid (Alicante) España. Se encuentra a 5 km Monforte del Cid y a 25 de Alicante. 

La Ermita de la Aparición es uno de los lugares más emblemáticos de Orito, ya que, según la tradición, fue el lugar exacto en donde se produjo el milagro de la aparición del Santísimo Sacramento a San Pascual, cuando pastaba sus ovejas en las Sierras de Monforte del Cid. Para recordar tal milagro se construyó en el siglo XVII esta Ermita.

Virgen de Orito

Tras la Reconquista, en el siglo XIII y la posterior adhesión de Alicante y provincia a la Corona de Aragón, la comarca alicantina es repoblada por aragoneses y catalanes, que fundaron aquí un convento de la Orden de la Merced, en el que convivían monjes y monjas. Más tarde, sobre el año 1555, se encontró la talla de la Virgen de Orito, de tan sólo 42 milímetros, convertida hoy en uno de los símbolos más reconocidos de la pedanía.


En 1562 los franciscanos fundaron una congregación en el abandonado Convento de la Natividad, donde al año siguiente ingresaría como fraile San Pascual. La construcción-reforma del convento quedó terminada en 1607. En la actualidad está regentado por los Hermanos Capuchinos, que se encargan, entre otras cosas, de la conservación de los citados enclaves.

La Cueva de San Pascual está situada en la falda de la Sierra de las Águilas. Anteriormente, esta cueva había sido refugio de pastores ante el mal tiempo. Fue después de la beatificación del santo cuando se la llamó "Cueva de San Pascual". Cada 17 de mayo se celebra la Romería de San Pascual en la que intervienen miles de peregrinos procedentes principalmente de Elche, la Vega Baja, Almería y provincias de La Mancha. Es el lugar más popular de la devoción al santo.

Se compone de dos habitaciones, una en donde se encuentra la talla en madera policromada del santo, así como todas las prendas de los peregrinos y otra (crematorio) situada un poco más abajo y utilizada para poner las tradicionales velas al santo.

domingo, 14 de mayo de 2017

Abadía de San Matías de Tréveris

Tumba de San Matías

La ciudad alemana de Tréveris fue un importante centro urbano romano, que en distintos momentos del final del Imperio sirvió de capital al emperador. Es fácil comprender que el cristianismo llegó pronto a esta ciudad. De hecho, el obispo Cirilo de Tréveris fundó una Iglesia sobre la tumba de los santos fundadores de la diócesis, Eucario y Valerio.

Tumba de los santos Eucario y Valerio

Posteriormente se estableció allí una comunidad monástica, que adopta el año 977 la Regla de san Benito. Según la tradición, santa Elena habría trasladado allí las reliquias de san Matías. De hecho, el año 1127 fueron halladas dichas reliquias en el templo, que pasó a convertirse en un importante centro de peregrinación.

Tumba de San Matías

La nueva iglesia abacial que se estaba construyendo al momento de encontrarse dichas reliquias fue consagrado por el papa cisterciense Eugenio III el año 1148, en presencia de san Bernardo y otros muchos cardenales.
Nave central de la Iglesia Abacial

Tras las turbulencias del siglo XIX, la abadía fue repoblada en 1922 por monjes procedentes de Seckau, agregándose a la Congregación de Beuron.

sábado, 13 de mayo de 2017

Fátima


 Santuario de Nuestra Señora de Fátima

El santuario de Fátima, es sin lugar a dudas como un imán de muchos peregrinos que en busca de consuelo se dirigen a este santuario mariano en Portugal.

El Santuario de Fátima, localizado en la Cova da Iria, freguesía de Fátima (Portugal) es uno de los más importantes santuarios marianos del mundo. El santuario está situado a 11 km de la ciudad de Ourém, a 25 km de Leiria, 120 km de Lisboa, 180 km de Oporto y está aproximadamente a 300 metros encima del nivel del mar, en pleno macizo calcáreo de Extremadura.

El Santuario está compuesto principalmente por la Capilla de las Apariciones, Recinto de Oración, Basílica de Nuestra Señora del Rosario, Casa de Retiro de Nuestra Señora del Carmen y Rectorado, Casa de Retiro de Nuestra Señora de los Dolores y Albergue para enfermos, Plaza Pío XII, Centro Pastoral Pablo VI y la nueva Iglesia de la Santísima Trinidad. La Azinheira Grande era la encina más grande de la Cova da Iria en 1917 y, por eso, también es parte de la historia de las apariciones. Junto a ella, esperaban los pastorcitos a que apareciera la Virgen María. La Cruz Alta tiene 27 m de altura.

Iglesia de la Trinidad y Cruz Alta

La historia comienza en 1916. En la Portugal rural del 1916 no es inusual el ver a los niños llevando a sus rebaños a pastorear. Esto es lo que los niños de la familia Marto y Santos, todos primos, hacían en estos días. Casi siempre eran Lucía Santos, Francisco Marto y su hermana Jacinta, los que con gusto tomaban esta responsabilidad agradecidos por el chance de estar al aire libre y de jugar mientras las ovejas pastoreaban en silencio. Ellos llevaban a pequeños grupos de ovejas a pastorear en parcelas pertenecientes a sus padres en diferentes partes de la sierra, el altiplano en el que se encontraba el pueblito de Fátima (donde la Iglesia parroquial se encontraba) y Aljustrel (donde vivían los niños). Dos miradores favoritos eran las colinas que miraban a Aljustrel, cerca de un campo llamado Loca do Cabeco (Lugar de la Cabeza) y la Cova da Iria (Enseñada de Irene) a un distancia de Fátima. En estos lugares ocurrieron las apariciones que cambiarían el curso de la vida de estos niños y de la historia del siglo XX.

Basílica del Rosario, interior
En la primavera de 1916 Lucía, Francisco y Jacinta tuvieron su primer encuentro con un mensajero celestial. Por relato escrito de la misma Lucía, convertida en monja carmelita, sabemos que el mensajero celestial, les dijo que no tuvieran miedo, que el era el ángel de la paz de Portugal.  Esta aparición se repitió en dos ocasiones mas. En dichas apariciones el angel los invito a orar, a hacer sacrificios a Dios por la conversión de los pecadores, les advierte sobre futuros sufrimientos que les tocará padecer. En su ultima aparición el Ángel se presenta con la sagrada eucaristía, y les de la comunión.

Capilla de las apariciones, construida en el lugar donde
estaba la encina sobre la que se apareció la Stma. Virgen

Al siguiente año, casi ocho meses después de la última aparición del ángel, en 1917, año de muchos cambios en la historia de la humanidad, el día 13 de Mayo los niños, haciendo sus habituales quehaceres de pastoreo, son protagonistas de un nuevo hecho sobrenatural, sobre una encina, en la Cova de Iría, (Enseñada de Irene), se les presenta una hermosa Señora vestida de blanco, envuelta en luz, la Señora, la Santísima Virgen María. Dichas apariciones se repitieron en seis ocasiones en ese año, el trece de cada mes de mayo a octubre, el 13 de octubre, la señora se presenta como La Reina Del Santo Rosario, Nuestra Señora del Rosario, ese día se produjeron hechos prodigiosos como movimientos inusuales del sol, vistos por miles de espectadores, incrédulos unos, creyentes otros. El mensaje principal de la Virgen es la oración por los pecadores, insiste en el rezo del rosario, pide mas penitencia, y advierte sobre futuros males que aquejaran a la humanidad en el futuro así como los sufrimientos futuros del Santo Papa.

jueves, 11 de mayo de 2017

Cluny

La abadía de Cluny situada en Borgoña, Francia fue fundada el 2 de septiembre del año 909 por Guillermo I de Aquitania, instaló allí al abad Bernón de Baume, y puso la abadía bajo la autoridad inmediata del Papa Sergio III. La abadía y su constelación de dependencias se convirtieron pronto en el ejemplo del tipo de vida religioso del siglo XI perdurando hasta su desaparición ya que fue destruida en su mayor parte por una turba de revolucionarios en 1790.

El monasterio se expandió en torno al claustro, espacio cuadrado abierto con jardín central y una galería abierta que facilita el acceso a las estancias. Creándose así los diferentes Cluny I- II- III

He aquí algunos vídeos para su mejor comprensión.



miércoles, 10 de mayo de 2017

San Juan de Ávila

Visitamos, a través de este documental, los lugares en los que floreció la santidad del Maestro Juan de Ávila.

martes, 9 de mayo de 2017

Antioquía de Siria

Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los helenistas, anunciándoles la Buena Noticia del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia a la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho, y exhortó a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una multitud considerable se adhirió al Señor. Más tarde, salió para Tarso, en busca de Saulo; lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Durante un año fueron huéspedes de aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos.

La primera lectura de la Eucaristía de hoy consigna esta importante noticia acerca de la llegada del cristianismo, después del martirio de Esteban, a la populosa ciudad de Antioquía, donde se llamó por primera vez a los discípulos cristianos.

Es difícil darse cuenta de que en el moderno Antakiah (en 2010, 145,000 habs.), tenemos la otrora famosa Reina de Oriente, que, con una población de más de medio millón, su hermoso sitio, su comercio y cultura y su importante posición militar, era un rival digno de Alejandría, la segunda ciudad del imperio romano. Fundada en el año 300 a.C. por Seleuco I, Antioquía estaba localizada en el Orontes, en el punto de unión del Líbano y las cordilleras de Tauro. Su puerto, distante unas quince millas, fue Seleucia. La renombrada inmoralidad de Antioquía es en gran parte el resultado de la gran mezcla de razas y civilizaciones.


Los judíos habían estado entre los pobladores originales, y, como tales, el fundador les había concedido, como en otras ciudades construidas por él, la igualdad de derechos con los macedonios y los griegos. Fue muy grande la influencia de los judíos antioquenos, que vivían, como en Alejandría, bajo un gobierno propio y que formaban un gran porcentaje de la población. Discípulos desconocidos, dispersados por la persecución en la que Esteban fue condenado a muerte, llevaron el cristianismo a Antioquía.

En Antioquía la nueva fe fue predicada a y aceptada por los griegos con tal éxito que el cristianismo recibió allí su nombre, tal vez originalmente destinado como un apodo por los ingeniosos antioquenos. La nueva comunidad, una vez reconocida por la iglesia madre de Jerusalén, pronto manifestó su vitalidad y su inteligencia de la fe por su acto espontáneo de generosidad hacia los hermanos de Jerusalén. El lugar de aprendizaje del Apóstol de los gentiles, Antioquía, se convirtió en la sede de los grandes misioneros Pablo y Bernabé, primero juntos, más tarde, Pablo solo. Partiendo desde allí en sus viajes apostólicos, regresaban con el informe de su trabajo. Allí surgió la gran disputa sobre la circuncisión, y su acción decidida ocasionó el reconocimiento de la "catolicidad" del cristianismo.

domingo, 7 de mayo de 2017

Beata Gisela, en Passau


Celebramos hoy la memoria de la beata Gisela, monja del monasterio de Niedernburg, en Passau. Gisela nació cerca de 984 como la hija mayor de Enrique II, duque de Baviera y de Gisela de Burgundia. En el año 995 murió Enrique el pendenciero, y así, su hijo mayor, también llamado Enrique asumió el control del ducado y comenzó a negociar con sus vecinos más inmediatos los húngaros. De esta manera, Gisela fue tomada por esposa por Esteban I en el 996 en la abadía de Scheyern, en suelo bávaro. Este matrimonio significó la primera unión de una familia imperial germánica con algún monarca bárbaro del oriente, pues hasta el momento los emperadores no se habían emparentado con polacos, checos, húngaros, o eslavos. Entre 1000 y 1007 dará a luz varios hijos, entre ellos uno llamado Otón (en honor a su ancestro el emperador Otón I el Grande) que murió pequeño y otro llamado Emerico (posiblemente siendo en principio Enrique, pero el nombre se desformó y terminó como Emerico en suelo húngaro, creándose así un nombre totalmente nuevo), en honor a sus familiares de la dinastía otoniana.

Gisela será una de las principales promotoras del cristianismo en Hungría durante comienzos del siglo XI y con ella arribará al reino húngaro una enorme cantidad de nobles y clérigos germánicos que contribuirán a su desarrollo y desenvolvimiento. Según las crónicas Gisela se residenció en muchas ocasiones en la ciudad de Veszprém, manteniendo cercanos a ella a sus clérigos, tanto así que según la tradición el obispo de esta ciudad adquirió el derecho de coronar a las reinas consortes del reino. En 1031 su único hijo, San Emerico, único heredero al trono húngaro, murió en una cacería cuando un jabalí lo atacó. Este suceso trajo enormes consecuencias sobre San Esteban, quien se volvió cada vez más religioso y se apartó del gobierno. Las crónicas hablan de Vazul, primo de San Esteban, quien intentó atentar contra el monarca, por lo cual fue encerrado. Una confusa serie de eventos se sucede, donde Gisela envía un mensajero para que intercepte al que lleva una orden de San Esteban, y en vez de ser liberado, Vazul es cegado. Las razones de este suceso aún no se han podido esclarecer.


Luego de la muerte de su esposo en 1038, el nuevo monarca Pedro Orseolo de Hungría, sobrino de San Esteban, le permitió a Gisela permanecer en la corte real por un corto tiempo, hasta que finalmente la despojó de sus propiedades y la envió a una ciudad cercana a vivir bajo custodia. Esto contribuyó en parte al enorme descontento en la población y entre los nobles, lo que motivó que en 1041 los nobles húngaros depusiesen a Pedro Orseolo y colocasen en el trono a Samuel Aba, quien habría desposado a una de las hermanas de San Esteban. Orseolo huyó a tierras germánicas y regresó con un ejército imperial con el que derrotó al usurpador del trono. Después de la muerte de Samuel Aba en 1044, Gisela regresó a su suelo nativo, volviéndose monja en el convento de Passau en Baviera. Ahí vivió hasta sus últimos días como abadesa del convento hasta 1059. En 1975 fue beatificada por Pablo VI.

sábado, 6 de mayo de 2017

El Milagro Eucarístico de Bolsena


Bolsena es una pequeña ciudad, de algo más de cinco mil habitantes, que se encuentra en la zona central de Italia, un poco al norte de Roma y cerca de Orvieto. Allí tuvo lugar, durante la Edad Media, un célebre milagro que influyó decisivamente en la institución para toda la Iglesia de la fiesta del Corpus Christi: el milagro eucarístico de Bolsena. Siguiendo la liturgia de este día, que sigue hablándonos del Pan Vivo que es Jesucristo, acerquémonos a este lugar de Italia para conocer la historia de este milagro.

Bolsena: relicarios con las lápidas manchadas de sangre
Un sacerdote bohemio llamado Pedro de Praga, en el verano de 1263 , comenzó a dudar de la presencia real de Jesús en la hostia y el vino consagrados. El sacerdote entonces emprendió una peregrinación a Roma para rezar ante la tumba de Pedro y para disipar sus dudas de fe. La estancia romana animó el alma del sacerdote, que emprendió el viaje de regreso a su tierra. A lo largo de la Via Cassia se detuvo para pasar la noche en Bolsena, donde las dudas de fe le asaltaron de nuevo. Al día siguiente el sacerdote celebró la misa en la iglesia de Santa Cristina.

Bolsena: relicario en la Iglesia de Santa Cristina
En el momento de la consagración, la sagrada forma comenzó a sangrar. Asustado y confundido, el sacerdote trató de ocultar el hecho y concluyó la celebración, envolviendo la forma con el purificador del cáliz y dejándolo en la Sacristía. En el camino, unas gotas de sangre cayeron en el suelo de mármol y en los escalones del altar.

Catedral de Orvieto: Relicario del Corporal
Pedro de Praga, se dirigió inmediatamente por el Papa Urbano IV , que se encontraba en Orvieto, para contarle lo sucedido. El Papa, entonces, envió al obispo de Orvieto a Bolsena para comprobar la veracidad de la historia y recuperar las reliquias.


Urbano IV reconoció el milagro y el 11 de agosto 1264 instituyó para toda la Iglesia una fiesta llamada Corpus Christi, a partir de una fiesta ya existente desde 1247 en la diócesis de Lieja, en Bélgica, para celebrar la presencia real de Cristo en la Eucaristía, como reacción a las ideas de Berengario de Tours, según la cual la presencia de Cristo no era real, sino sólo simbólica. El Papa encomendó a santo Tomás de Aquino la tarea de preparar los textos del Oficio y de la Misa de la fiesta, y se estableció que el Corpus Christi se celebre en el primer jueves después de la octava de Pentecostés.

Rafael: el Milagro de Bolsena
Las reliquias del milagro se conservan en la catedral de Orvieto. En la Capilla del Corporal se venera la Hostia Santa, el corporal y el purificador. En 1338 se colocaron en el relicario de Ugolino di Vieri, donde se encuentran actualmente. El relicario se colocó, a partir de 1363, sobre el altar de mármol que se encuentra en la misma capilla. El altar donde ocurrió el milagro fue colocado, desde la primera mitad del siglo XVI , en el atrio de la basílica subterránea de Santa Cristina en Bolsena. En Bolsena se conservan en sus respectivos relicarios las lápidas de mármol manchadas con la Sangre del Milagro.


viernes, 5 de mayo de 2017

La reconstrucción de San Pablo Extramuros


Volvemos hoy nuestra vista a uno de los más venerables templos cristianos: el erigido fuera de las murallas de Roma sobre el lugar de la sepultura de san Pablo. La grandiosa basílica que hoy podemos contemplar es fruto de una gran reconstrucción del siglo XIX, a partir de las venerables ruinas calcinadas por un pavoroso incendio.


Durante el pontificado del papa Pío VII, en la noche del 15 al 16 de julio de 1823, un incendio destruyó la mayor parte del edificio, dejando incólume el claustro. El fuego se inició por la negligencia de un trabajador que estaba reparando el plomo del tejado. De este modo quedó prácticamente destruida la basílica, la única entre todas las iglesias de Roma que había conservado su primitivo carácter durante 1435 años.


Quedaron en pie pocas estructuras. Debieron reconstruirse gran parte de los muros. En aquella época el debate sobre las varias teorías de restauración estaba muy avanzado, a pesar de lo cual los arquitectos encargados de las labores prefirieron reconstruir una basílica completamente nueva, de tal manera que los visitantes difícilmente pueden reconocer en la construcción actual el diseño de una basílica de finales del siglo IV.

El papa León XII se ocupó de la reconstrucción del edificio. Se eligió guardar el plan paleocristiano y construir un nuevo edificio. La Santa Sede eligió el proyecto de Giuseppe Valadier, pero la Comisión para la reconstrucción confió los trabajos a Pasquale Belli. A su muerte, siguió los trabajos Luigi Poletti.


Todo el mundo contribuyó a la restauración. El virrey de Egipto envió pilares de alabastro, el emperador de Rusia la preciosa malaquita y lapislázuli del tabernáculo. La obra en la fachada principal, que mira al Tíber, fue acabada por el gobierno italiano, que declaró la iglesia un monumento nacional.

El resultado final, aunque guardando la tipología de basílica paleocristiana, dista mucho del edificio de Teodosio.



Se taparon las ventanas de la nave central para añadir escenas de la vida de san Pablo en dos series de mosaicos. Se suprimieron todas las irregularidades (columnas torcidas, decorados bajo los arcos...). Se sustituyó el pavimento de mármol liso por otro geométrico.

El mosaico de la fachada, del siglo XI, fue sustituido por uno nuevo, alejado de los cánones estéticos paleocristianos. Restos del primer mosaico son visibles detrás del arco de triunfo.


La construcción mide de largo 131,66 metros, 65 de ancho y 29,70 de alto. Es, en tamaño, la segunda de las cuatro basílicas patriarcales de Roma.


En su interior, alrededor de la nave central y el transepto hay tondos que contienen las efigies de todos los pontífices, desde San Pedro al Papa Francisco, que fue colocada en Enero de 2014 a la par de su Predecesor, el Papa Emérito Benedicto XVI. Anexos a la basílica están el claustro y el monasterio.

jueves, 4 de mayo de 2017

El Altar cristiano

Altar de San Miniato del Monte - Florencia

Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo.

El lugar santo por excelencia de todo templo cristiano es su altar. Allí es donde se celebra el Santo Sacrificio de la Eucaristía, es decir, se hace memoria sacramental de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Los altares ya eran conocidos en el antiguo Israel. Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares allí donde Dios les salió al encuentro. Moisés también dispuso un altar ante la Tienda del Encuentro, altar que luego fue reproducido de forma solemne en el Templo de Jerusalén. Sobre ese altar se ofrecían los sacrificios prescritos en la Ley de Moisés. Elías levantó un altar con doce piedras, como símbolo del resto de Israel que no se había rendido a la idolatría.

Todo ello prefiguraba el altar de la Cruz, sobre el que el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo fue sacrificado. Ese altar también tiene forma de mesa, pues evoca así mismo el banquete de la última cena, en el que el Señor nos entregó la Eucaristía.

El altar ocupa el lugar de honor de los templo, el ábside. Se encuentra elevado sobre el resto del pavimento, pues pretende evocar el monte santo de la Cruz al que subió el Señor. El altar, al ser consagrado, es dotado de alguna reliquia, pues también alude a la sepultura del Señor y de los mártires.

En suma, el altar es el centro espiritual del templo cristiano, pues sobre él se opera cotidianamente el mayor milagro que podamos imaginar: la transubstanciación del Cuerpo y la Sangre del Señor en las especies del pan y del vino.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Basílica de los doce apostoles


La basílica construida por Pelagio I y Juan III en el siglo VII, conserva los restos de los apóstoles Felipe y Santiago, pero esta dedicada a los 12 principales discípulos de Jesús. Profundamente conectada con la historia de la familia Colonna, cuyo palacio esta situado contiguo a la iglesia ésta fue renovada por Martino V en el siglo XV. Al comienzo de 1600 Clemente XI confió su transformación a Francesco y Carlo Fontana. La fachada neoclásica es de Giuseppe Valadier (1827). La belleza interior es, por desgracia desprovista de los ángeles músicos pintados por Melozzo da Forlì y ahora se encuentran en los Museos Vaticanos.


San Felipe Apóstol. Nació en Betsaida (Galilea) (Juan 1:44), junto al Lago de Genesaret y murió en Hierápolis (Turquía) o Cesarea de Filipo. Predicó en Hierápolis (hoy en Turquía), donde murió, siendo sus restos enterrados allí. Según la tradición los restos fueron más tarde trasladados a Constantinopla y de allí a la iglesia de los Dodici Apostoli de Roma.

Santiago, hijo de Alfeo o Santiago el Menor. Era hijo de Cleofás o Alfeo, (el hermano de José de Nazaret), y de María de Cleofás, y hermano de otro José (Marcos 15:40). Fue el primer obispo de Jerusalén y desarrolló una intensa actividad misionera. Murió mártir en Jerusalén hacia el año 62. Durante el reinado de Justino, fue construida una iglesia en Jerusalén en honor de Santiago, y allí fueron trasladadas las reliquias del mismo con las de los santos inocentes, Simeón y Zacarías. Hacia el año 560, las reliquias fueron llevadas a Roma y colocadas en la iglesia de los Doce Apóstoles

martes, 2 de mayo de 2017

Iglesia de san Atanasio de Roma


En 1573 el Papa Gregorio XIII instituyó la Congregación para los Griegos, es decir, los cristianos bizantinosy propuso la creación de una universidad griega para la formación religiosa del clero católico de rito oriental. El Colegio fue fundado en 1577. En 1580 se colocó la primera piedra de la iglesia de los griegos dedicada a Atanasio, obispo de Alejandría, cuya construcción fue confiada a Giacomo della Porta, que terminó en 1583 . Desde la creación del Colegio Griego, la mayoría de los estudiantes proviene de las comunidades albanesas de Italia y Sicilia, melquita, griega, además de más recententemente ucranianos, húngaros, búlgaros, bielorrusos, rumanos, eslovacos.


Hasta 1872 la iglesia fue utilizada tanto para el rito romano como para el bizantino. Entonces se decidió encomendarla definitivamente a la Congregación para las Iglesias Orientales. En esta ocasión se retiró el iconostasio de madera Francesco Traballesi (muchos de cuyos cuadros se conservan y están todavía en la universidad junto a la iglesia) y fue confiada a Andrea Busiri Vici el nuevo interior de la iglesia. En esa ocasión el nuevo iconostasio fue construido y la parte inferior del ábside estaba cubierto de mármol blanco y gris.

lunes, 1 de mayo de 2017

San Juan de Ortega. Capitel de la Anunciación


Desde un capitel de la iglesia del antiguo monasterio jerónimo de San Juan de Ortega, en el Camino de Santiago burgalés, contempla san José dos veces al año al que le ilumina con la manifestación de la verdadera luz que alumbra al mundo, Jesucristo nuestro Salvador.

domingo, 30 de abril de 2017

Claustro de Silos. Emaús


Leemos este domingo la aparición del Resucitado a los discípulos de Emaús. Por eso, nos vamos hasta el claustro románico de Santo Domingo de Silos, para contemplar la imagen célebre del peregrino, que camina junto a los discípulos, ataviado con los símbolos jacobeos. Jesús pregunta a los discípulos de qué van hablando en el camino. Ellos se sorprenden de que desconozca lo que ha pasado en Jerusalén, y le dicen que es el único forastero que no se ha enterado de lo que ha pasado. La palabra forastero, en latín, se dice "peregrinus". Por eso, el artista lo refleja como un peregrino.

sábado, 29 de abril de 2017

Basílica de Santo Domingo de Siena


La basílica de Santo Domingo fue construida en el siglo XIII y agrandada en el XIV. Los dominicos llegaron a Siena en el 1220, un año antes de la muerte del fundador Domingo de Guzmán. En 1225 se les donó un terreno de Fortebraccio Malavolti. Se comenzó a construir el templo entre 1226 y 1265, pero durante el siglo XIV se amplió con las formas góticas que vemos hoy. Se construyó en varias etapas y se terminó en 1465. Se incendió en 1443, 1456 y 1531. En esa última ocasión fue restaurada por Domenico Cinquini. Entre 1548 y 1552 sufrió una ocupación militar. En 1798 fue afectada por un terremoto. En el siglo XVII y en el XVIII el complejo fue objeto de varias remodelaciones barrocas, y se le agregaron algunos altares laterales.


Después del terremoto de 1798 la torre, afectada, se bajó al nivel que tiene hoy y se le dotó del aspecto actual. Por los mismos motivos de estabilidad, se cerraron el ojo central de la fachada las ventanas laterales. La última intervención se hizo entre 1941 y 1963, durante las cuales se eliminaron ciertas sobreposiciones barrocas, se repararon algunas formas góticas antiguas y se agregaron los vitrales con las Historias de Santa Catalina.


En este entorno tuvo lugar el comienzo de la vida mística de santa Catalina. A los dieciocho años tomó el hábito de la Orden Tercera de los dominicos. Se sometía al cilicio y a prolongados períodos de ayuno, sólo alimentada por la Eucaristía. Seguramente en los carnavales de 1366 vivió lo que describió en sus cartas como un matrimonio místico con Jesús, en la basílica de Santo Domingo de Siena, teniendo diversas visiones como la de Jesucristo en su trono con San Pedro y San Pablo, después de las cuales comenzó a enfermar cada vez más y a demostrar aún más su amor a los pobres. Este mismo año murió su padre y en Siena se inició un golpe de Estado.


Sus hagiógrafos sostienen que en 1370 recibió una serie de visiones del infierno, el purgatorio y el cielo, después de las cuales escuchó una voz que le mandaba a salir de su retiro y entrar a la vida pública.1 Comenzó a escribir cartas a hombres y mujeres de todas las condiciones, manteniendo correspondencia con las principales autoridades de los actuales territorios de Italia, rogando por la paz entre las repúblicas de Italia y el regreso del papa a Roma desde Aviñón. Mantuvo de hecho correspondencia con el papa Gregorio XI, emplazándolo a reformar la clerecía y la administración de los Estados Pontificios.

Durante el tiempo que duró la peste de 1374, Catalina acudió al socorro de los desgraciados, sin mostrarse jamás cansada, y aún, si hubiera de creer a los historiadores de su época, podría decirse que operó algunos milagros. Poco después, el 1 de abril de 1375 en Pisa, Catalina recibió los denominados estigmas invisibles, de modo que sentía el dolor pero no eran visibles las llagas externamente.

jueves, 27 de abril de 2017

Santo hermano Rafael. San Isidro de Dueñas


Cerca del Noviciado, en la Abadía de san Isidro de Dueñas, se encontraba la antigua enfermería, en cuya primera celda falleció el hoy santo hermano Rafael Arnáiz. Este joven, que vivió hace un siglo, llevó a plenitud durante su breve existencia un bello ideal de santidad. La belleza ejerció sobre su temperamento artístico tal fuerza, que le llevó a buscar una belleza imperecedera, sublime, eterna. Tal belleza sólo la encontró en el misterio escondido de Dios, a través de la tradición monástica trapense. En el santo hermano Rafael se conjugó una apasionada entrega a la divina belleza, con un heroico ejercicio del bien, desde un sustento inconmovible en la verdad, que culminó en su unificación con el amor que lo había creado y con el que anhelaba fundirse en un eterno abrazo.

miércoles, 26 de abril de 2017

San Isidoro de León


San Isidoro vivió en el sur de la Hispania antigua. Pasados los siglos, el rey Fernando I de Castilla, aprovechando la debilidad política que sucedió a la disolución del califato de Córdoba, consiguió hacia el 1063 el traslado de las reliquias del santo a su capital leonesa. Por esto motivo, aunque san Isidoro tenga por apellido la ciudad de Sevilla, su último descanso ha quedado ligado a la ciudad de León.


A tal efecto, el rey Fernando y su esposa Sancha, habilitaron un templo en el monasterio de San Pelayo, en el cual residían cuando se encontraban en dicha ciudad. Y lo hicieron en el nuevo estilo constructivo que comenzaba a invadir los reinos cristianos del norte de España: el románico europeo.


Así nació la que hoy conocemos como Basílica de San Isidoro, uno de los conjuntos más interesantes del románico europeo, con valiosa arquitectura, escultura, pintura, orfebrería y bilbioteca románicas.


Pero, sin duda alguna, lo más valioso de la Basílica es la urna que contiene las reliquias del santo Isidoro, el maestra de Hispania, el santo que supo unificar en torno a la fe católica los restos del naufragio hispano del Imperio romano, haciendo brillar durante más de un siglo la luz de una civilización que se resistía a extinguirse.


Es característico de este lugar el hecho de mantener, desde tiempos inmemoriales, la adoración perpetua del Santísimo Sacramento.


La Basílica está atendida por un Cabildo de canónigos; antaño se regían por la Regla de San Agustín. Hoy, sin sacerdotes seculares, que atienden con esmero la cuidada liturgia de este lugar sagrado.