miércoles, 19 de junio de 2013

Camáldoli

Hoy día de san Romualdo, queremos pasar por el lugar que el mismo fundó y dedicó a la búsqueda de Dios, al silencio y la oración. Un lugar donde el hombre se retira entre el silencio del bosque y alaba a Dios, su creador entre el canto de las aguas y los pájaros.

Camaldoli es una localidad conocida en el mundo entero por albergar en su zona dos de los más importantes lugares de culto de toda Toscana: El Monasterio y El "Èremo" o Eremotorio de Camaldoli. Dichos antiguos complejos religiosos están situados en la provincia de Arezzo, en la zona de Casentino, en un valle rodeado por un espléndido bosque protegido. Una fracción de ese bosque pertenece a los monjes Camaldulenses quienes, hoy en día rigen ambos emplazamientos monásticos.

El Monasterio se encuentra junto a la carretera y el Eremotorio está emplazada en un encantador y solitario lugar de su área boscosa.

El Eremitorio y el Monasterio se fundaron en el siglo XI. A principios de ese siglo, San Romualdo llegó a lo que entonces era un valle desierto y el Conde Maldolo le donó un área de su territorio para que pudiera aislarse del mundo. Con la aprobación del Obispo de Arezzo, fundó la Orden de los Monjes Camaldoleses, observantes de la Regla de San Benito. 

Primero, fundó el "Èremo" dedicado a la vida contemplativa.  Unos años después, restauró un antiguo edificio y lo convirtió en refugio de peregrinos. Entre 1080 y 1085, el refugio, completamente rehabilitado y agrandado, pasó a ser el Monasterio, designado para mantener una vida religiosa activa que, a largo de los siglos, ha impulsado un preclaro desarrollo humanístico e intelectual en Italia y en el extranjero.


La Orden de los Camaldoleses ha tenido distintos miembros insignes, tales como Guido di Arezzo, quien inventó la notación musical vigente hoy en día; Graciano, quien asentó las bases de la ley canónica;  Lorenzo Monaco,  prestigioso pintor del siglo XV; el eminente filósofo y humanista Ambrogio Traversari, así como Niccolò Malerbi quien, en el siglo XV, publicó la primera traducción al italiano de la Biblia. Dante Alighieri celebró a tres de sus miembros en el Canto del Paraíso de la Divina Comedia: Romualdo, Graciano y Damiano.

Al día de hoy, el Monasterio y el Eremitorio siguen siendo lugares de peregrinación, así como de alto interés histórico y artístico.

Dejamos aquí un par de visiones del eremitorio camaldulense en medio del silencio.




martes, 18 de junio de 2013

El Pueyo de Barbastro

Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.

Este texto del Evangelio según san Mateo, que nos propone la liturgia de hoy, nos sirve para introducir la visita a un lugar santo, un monasterio que fue benedictino, en el que una comunidad de monjes alabó al Señor, hasta que su Providencia dispuso que dieran testimonio de él con su propio martirio, perdonando a quienes les quitaban la vida. Se trata del Monasterio de el Pueyo, en Barbastro, cuyos monjes serán beatificados en breve. Para mostrar este lugar santificado por la sangre de los mártires, vamos a utilizar fotografías de la época.


El Monasterio se encuentra a unos cinco kilómetros de la ciudad de Barbastro, encaramado sobre una colina, aislada en una gran llanura, a los pies de los montes Pirineos.


El Monasterio fue repoblado por monjes procedentes de Montserrat, y pronto floreció con vocaciones procedentes de las regiones limítrofes, alcanzando la cifra de 20 monjes a mediados de los años 30. estaba dedicado a la Santísima Virgen de El Pueyo, muy venerada en la ciudad y comarca de Barbastro.


La imagen de la Virgen fue venerada con amor y ternura por los monjes, no solo durante su propia vida monástica, sino incluso en el momento de su muerte. Se cuenta, de hecho, que el Prior del Monasterio fue asesinado mientras entonaba la oración de la Salve.


La imagen de la Virgen se encontraba en un retablo, del que hoy no queda resto alguno, detrás del cual había un camarín, decoradocon pinturas de Bayeu.


El coro de los monjes se encontraba al pie de la Iglesia, separado de la nave por una simple reja baja.


En el acceso al Monasterio había distintas capillas, en las que los peregrinos que subían en romería para honrar a la Virgen podían pararse y hacer oración.


Actualmente, las reliquias de los mártires están recogidos en una tumba en la nave del templo. Su recuerdo son una invitación constante a amar a nuestro prójimo, especialmente a nuestros propios enemigos, tal como el Señor nos pidió y sus mártires practicaron heroicamente.

lunes, 17 de junio de 2013

Barbastro


Barbastro es un municipio español de la provincia de Huesca,  capital de la comarca del Somontano. Situada entre las primeras estribaciones de los Pirineos y las llanuras de los Monegros. Una ciudad con trazas romanas que formaba parte de la Hispania Citerior, más tarde llamada Hispania Tarraconensis. Ciudad árabe que era la capital del distrito nororiental de la Taifa de Zaragoza  y cristiana entre batallas con Ramiro I, Rodrigo Diaz de Vivar,  Al-Muqtadir o Pedro I de Aragón.

Allí en 1137 se firmaron los esponsales entre el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila, hija de Ramiro II el Monje. Este hecho dio lugar al nacimiento de la Corona de Aragón.

Fue escenario de guerras, como la de Cataluña tras el traslado en 1626 de las Cortes Generales de Aragón.  Tras la guerra de la Independencia, fue aquí donde se produjo el primer choque entre liberales y carlistas. Por fin, Barbastro fue lugar de martirio en la Guerra Civil española. 

Aquí es donde hoy nos detenemos, partiendo del museo de los 51 martires claretianos y desde aquí hacemos memoria de un lugar en el que la sangre de mártires como su obispo, Florentino Asensio, sacerdotes, la comunidad de benedictinos del Pueyo o laicos católicos regaron aquella tierra que hoy veneramos.








domingo, 16 de junio de 2013

Nuestra Señora de las Lajas


Hoy nos vamos a Colombia, al santuario de Lajas, un lugar de culto donde se venera a Nuestra Señora de las Lajas situado en Ipiales, sur de Colombia, destino de peregrinación y turismo desde el siglo XVIII. El santuario está situado en el cañón del río Guáitara, a siete kilómetros de la ciudad cabecera municipal, en el departamento de Nariño (Colombia) y a 10 km de la frontera con el Ecuador.

Alrededor de 1754 la imagen de la Virgen del Rosario fue descubierta por una indígena llamada María Mueses con Rosa, su pequeña hija, cuando se dirigían de Ipiales a su casa en Potosí; al verse sorprendidas por una tormenta, María y su hija, buscaron refugio a la vera del camino entre las oquedades formadas por las piedras planas y anchas o losas naturales (lajas) inmensas que caracterizan esa zona del cañón del río. Para sorpresa de la madre, la niña que hasta ese momento era considerada sordomuda llama su atención con las palabras: "Mamita, la mestiza me llama..." señalando la pintura seguramente iluminada en forma sugestiva por los relámpagos.


El santuario está bajo el cuidado o administración, por las hermanas Franciscanas de María Inmaculada; y es atendido por el capellán y sacerdotes adscritos a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de las Lajas, en la diócesis de Ipiales.

El peregrinaje de los devotos al santuario es permanente pero se incrementa en tres épocas del año: en septiembre cuando se celebran las fiestas patronales, sobre todo los días 15 y 16 de septiembre; el Jueves Santo cuando, los peregrinos, especialmente desde la ciudad de Pasto, o de Túquerres y pueblos cercanos, y del Ecuador, llegan a pie después de una travesía de más de 12 horas. También hay peregrinación en diciembre y los primeros días de enero de cada año.

Que nuestra Madre, María Santisima Madre de Dios interceda por todos nosotros.

sábado, 15 de junio de 2013

El Convento de Porta Coeli 1

Al sur de la Provincia de Salamanca se encuentra el Convento de Porta Ceoli, habitado desde el siglo XIV por monjas de la Orden Tercera Franciscana Regular. Televisión Española realizó hace unos meses un reportaje para su programa Pueblo de Dios, cuya primera parte hoy podemos ver.

viernes, 14 de junio de 2013

San Pedro, Cordoba


Recordamos hoy en el martirológio a los santos Anastasio, Digna y Félix († 853), que murieron en la Córdoba de mediados del siglo IX y cuyos restos junto a otros cuarenta mártires se encuentran en la Iglesia de san Pedro de la misma ciudad.

Se tiene constancia de la construcción de un templo en este mismo lugar en el siglo IV para albergar los restos de los mártires cordobeses Januario, Marcial y Fausto. Siglos después y tras la conquista de Córdoba por parte de Fernando III, entre finales del siglo XIII y principios del siglo XIV, se construye sobre las ruinas del antiguo templo, una iglesia dedicada a San Pedro.
A pesar de tratarse de una de las iglesias fundadas por Fernando III el Santo, su aspecto, sin embargo, no presenta algunas de las características propias de la época de su construcción, sino que es el resultado de numerosas reformas de las que ha sido objeto

Durante la ocupación mora y la imposición de su religión islámica hubo un episodio que es digno de resaltar. Se habla del esplendor Omeya, de la Córdoba de las tres culturas, de ser la primera ciudad del mundo, etc...
Arca de plata Que guarda las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba.
 Iglesia de San Pedro de Córdoba

Pero hubo un aspecto que no se recuerda, el de los mártires de Córdoba. Éstos, al no tener armas con las que sublevarse, se levantaron con su fe y aceptaron la muerte antes de renegar de su catolicismo.

Bajo el emirato de Abderramán II (ahora los progres se empeñan en cambiar el nombre a los moros) fue cuando empezaron a cortar cabezas. Una de las primeras las de Perfecto quien renegó de Mahoma, tras él cuarenta y ocho notables de Córdoba se ofrecieron voluntariamente al martirio. Y durante los años posteriores muchos fueron los que eligieron este modo de resistencia pacífica, porque ante la imposibilidad de luchar: mejor morir dignamente que vivir subyugado.


Todos nuestros santos de hoy habían sido animados por san Fandila, santo que se recordaba ayer, a sufrir sin temor el martirio. Los tres mártires estaban relacionados con el gran monasterio cordobés de Tavana, al que también perteneció Fandila.

Digna, natural de Córdoba, era una religiosa contemplativa en el cenobio femenino que atendían los monjes tavanenses. Anastasio, también cordobés de nacimiento, había comenzado sus estudios en las aulas de la Iglesia de San Acisclo, donde fue ordenado sacerdote, luego decidió seguirlos en Tavana, donde abrazó la vida religiosa y fue ordenado sacerdote. Félix, por su parte, no había nacido en Córdoba, sino en Alcalá de Henares (otros apuntan que procedía de Getulia -África del norte- venido por azar a España y aquí se convirtió y abrazó el estado monástico en Asturias), aunque después lo destinaron a Córdoba. 

Retablo capilla de los mártires Cordobeses

Los tres mártires fueron degollados y después quemaron sus cuerpos y arrojaron las cenizas al Guadalquivir, para evitar así que los cristianos los enterrasen y pudieran venerarlos. La Iglesia ha reunido a estos tres mártires el día 14 de junio. 

jueves, 13 de junio de 2013

Padua


La Basílica de San Antonio de Padua es un templo religioso de la ciudad italiana de Padua, construido entre los años 1238 y 1310. Su núcleo original fue la Iglesia de Santa María Madre del Señor, Sancta Maria Mater Domini, donde se instaló el convento franciscano en el cual fue sepultado San Antonio de Padua, hecho que originó una fervorosa devoción a sus restos por parte de los católicos.

En la plaza se encuentra el magnífico monumento ecuestre a Gattamelata de Donatello. Además en el interior de la basílica realizó este mismo escultor, el Crucifijo de bronce, que Boito colocó años más tarde en el altar mayor. Para este mismo altar, Donatello creó siete estatuas que representan a la Virgen con Niño y los santos Francisco, Antonio, Justina, Daniel, Luis y Prosdocimo.

Visitar Padua no solo es un recreo para los sentidos donde el disfrute de lo artístico está asegurado sino un posibilidad de trascender a lo Alto. Venerando a san Antonio nos adentramos, a través de la belleza que rodea su sepulcro, en la búsqueda de aquel que traspasa toda materialidad, Dios mismo, a quien el santo busco y predicó durante toda su existencia terrena.

Para un mayor disfrute de este santo lugar podemos ver la WEB de la basílica y este vídeo que dejamos a continuación.