Chipre es una isla, situada justo en frente de la Tierra Santa y, por eso mismo, fue uno de los primeros lugares a los que llegó el Cristianismo, como se nos cuenta del mismo san Pablo en los Hechos de los Apóstoles. De ahí su intensa tradición cristiana. En el siguiente documental se nos ofrece un recorrido por Troodos, la mayor cordillera de Chipre, y los diez templos de estilo bizantino más destacados. El vídeo explica las características arquitectónicas de estos templos y los detalles de sus pinturas, de sus murales, frescos e iconos.
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martes, 14 de marzo de 2017
domingo, 22 de noviembre de 2015
Mosaicos del Baptisterio de San Juan. Florencia
Si hay un sitio donde podriamos imaginar la venida de Cristo en majestad este sería el baptisterio de san Juan en Florencia dotado de un magnífico techo de mosaico en el que aparece Cristo como Juez y Señor de los tiempos al final de la Historia rodeado de ángeles, santos y realizando el Juicio final.
Pensando en el Baptisterio de San Juan , me viene a la mente las palabras del canto decimonoveno del Inferno de Dante : "Mi bello San Juan." Está situado en la "Piazza del Duomo", justo en frente de la Catedral de "St. Maria delle Fiore" y es uno de los monumentos más importantes de Florencia.
Los orígenes del monumento no están seguros. Se cree que fue construido sobre las ruinas de un antiguo templo romano dedicado al dios Marte alrededor del cuarto o quinto siglo AC. La primera mención se remonta a 897 cuando se refiere como una basílica. En 1128 se convierte oficialmente en el baptisterio de la ciudad, donde pasaron el rito del bautismo.
El Baptisterio, se caracteriza por un forma octogonal, cubierto por una cúpula con ocho segmentos cubiertos en el exterior por una cubierta piramidal. El exterior del edificio está decorado con mármol blanco de Carrara y mármol verde de Prato, característica propia de la arquitectura románica florentina.
Hoy nos quedaremos solo en el interior donde se puede admirar el hermoso mosaico que cubre toda la cúpula del siglo XIII.
Pensando en el Baptisterio de San Juan , me viene a la mente las palabras del canto decimonoveno del Inferno de Dante : "Mi bello San Juan." Está situado en la "Piazza del Duomo", justo en frente de la Catedral de "St. Maria delle Fiore" y es uno de los monumentos más importantes de Florencia.
Los orígenes del monumento no están seguros. Se cree que fue construido sobre las ruinas de un antiguo templo romano dedicado al dios Marte alrededor del cuarto o quinto siglo AC. La primera mención se remonta a 897 cuando se refiere como una basílica. En 1128 se convierte oficialmente en el baptisterio de la ciudad, donde pasaron el rito del bautismo.
El Baptisterio, se caracteriza por un forma octogonal, cubierto por una cúpula con ocho segmentos cubiertos en el exterior por una cubierta piramidal. El exterior del edificio está decorado con mármol blanco de Carrara y mármol verde de Prato, característica propia de la arquitectura románica florentina.
Hoy nos quedaremos solo en el interior donde se puede admirar el hermoso mosaico que cubre toda la cúpula del siglo XIII.
Un domingo, dice el apocalípsis, caí en éxtasis y oí a mis espaldas una voz potente, como una trompeta. Me volví a ver quién me hablaba, y, al volverme, vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos una figura humana, vestida de larga túnica, con un cinturón de oro a la altura del pecho. El pelo de su cabeza era blanco como lana, como nieve; sus ojos llameaban, sus pies parecían bronce incandescente en la fragua, y era su voz como el estruendo del océano. Con la mano derecha sostenía siete estrellas, de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su semblante resplandecía como el sol en plena fuerza. No temas: Yo soy el primero y el último, yo soy el que vive. Estaba muerto, y, ya ves, vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo.
Estos mosaicos datan de 1225 y son obras de arte de muchos artesanos venecianos desconocidos, entre los artistas que posteriormente trabajaron se encuentra probablemente Cimabue. La cubierta del techo comenzó bajo la dirección del fraile franciscano Jacopo da Torrita y probablemente no fue completado hasta el siglo XIV.
Este mosacio se representa en tres secciones sobre el altar: el Juicio Final con un gigante y majestuoso Cristo y los Ángeles del juicio a cada lado (realizado por Coppo di Marcovaldo), las recompensas de los salvados dejando sus tumbas (del lado derecho de Cristo), y los castigos de los condenados (del lado izquierdo de Cristo). Esta última parte es particularmente famosa: los hombres malvados son quemados en la hoguera, quemados por las llamas, aplastados con piedras, mordidos por serpientes, masticados por horribles bestias.
Estas escenas nos recuerdan de posteriores trabajos donde se muestran con un espantoso detalle los horrores del infierno, tales como El Juicio Final o El Jardín de las Delicias, ambos del pintor flamenco Hieronymus Bosch. Dante Alighieri creció contemplando estos mosaicos y sus imágenes de muerte y resurrección deben haber tenido un profundo impacto sobre él y su obra.
Las otras escenas en el techo representan diferentes historias en niveles horizontales del mosaico: (comenzando por el nivel superior) Coro de Ángeles, Tronos, Dominaciones, y Potencias; historias del libro del Génesis, historias de Jose, historias de María y Cristo, y finalmente en el nivel más bajo: historias de San Juan Bautista. Algunas cabezas de profetas que se encuentran allí, se le atribuyen a Gaddo Gaddi, un amigo de Cimabue.
lunes, 17 de marzo de 2014
Chipre: las diez iglesias de Troodos
Chipre es una isla, situada justo en frente de la Tierra Santa y, por eso mismo, fue uno de los primeros lugares a los que llegó el Cristianismo, como se nos cuenta del mismo san Pablo en los Hechos de los Apóstoles. De ahí su intensa tradición cristiana. En el siguiente documental se nos ofrece un recorrido por Troodos, la mayor cordillera de Chipre, y los diez templos de estilo bizantino más destacados. El vídeo explica las características arquitectónicas de estos templos y los detalles de sus pinturas, de sus murales, frescos e iconos.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Mosaicos del Baptisterio de San Juan. Florencia
Si hay un sitio donde podriamos imaginar la venida de Cristo en majestad este sería el baptisterio de san Juan en Florencia dotado de un magnífico techo de mosaico en el que aparece Cristo como Juez y Señor de los tiempos al final de la Historia rodeado de ángeles, santos y realizando el Juicio final.
Pensando en el Baptisterio de San Juan , me viene a la mente las palabras del canto decimonoveno del Inferno de Dante : "Mi bello San Juan." Está situado en la "Piazza del Duomo", justo en frente de la Catedral de "St. Maria delle Fiore" y es uno de los monumentos más importantes de Florencia.
Los orígenes del monumento no están seguros. Se cree que fue construido sobre las ruinas de un antiguo templo romano dedicado al dios Marte alrededor del cuarto o quinto siglo AC. La primera mención se remonta a 897 cuando se refiere como una basílica. En 1128 se convierte oficialmente en el baptisterio de la ciudad, donde pasaron el rito del bautismo.
El Baptisterio, se caracteriza por un forma octogonal, cubierto por una cúpula con ocho segmentos cubiertos en el exterior por una cubierta piramidal. El exterior del edificio está decorado con mármol blanco de Carrara y mármol verde de Prato, característica propia de la arquitectura románica florentina.
Hoy nos quedaremos solo en el interior donde se puede admirar el hermoso mosaico que cubre toda la cúpula del siglo XIII.
Pensando en el Baptisterio de San Juan , me viene a la mente las palabras del canto decimonoveno del Inferno de Dante : "Mi bello San Juan." Está situado en la "Piazza del Duomo", justo en frente de la Catedral de "St. Maria delle Fiore" y es uno de los monumentos más importantes de Florencia.
Los orígenes del monumento no están seguros. Se cree que fue construido sobre las ruinas de un antiguo templo romano dedicado al dios Marte alrededor del cuarto o quinto siglo AC. La primera mención se remonta a 897 cuando se refiere como una basílica. En 1128 se convierte oficialmente en el baptisterio de la ciudad, donde pasaron el rito del bautismo.
El Baptisterio, se caracteriza por un forma octogonal, cubierto por una cúpula con ocho segmentos cubiertos en el exterior por una cubierta piramidal. El exterior del edificio está decorado con mármol blanco de Carrara y mármol verde de Prato, característica propia de la arquitectura románica florentina.
Hoy nos quedaremos solo en el interior donde se puede admirar el hermoso mosaico que cubre toda la cúpula del siglo XIII.
Un domingo, dice el apocalípsis, caí en éxtasis y oí a mis espaldas una voz potente, como una trompeta. Me volví a ver quién me hablaba, y, al volverme, vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos una figura humana, vestida de larga túnica, con un cinturón de oro a la altura del pecho. El pelo de su cabeza era blanco como lana, como nieve; sus ojos llameaban, sus pies parecían bronce incandescente en la fragua, y era su voz como el estruendo del océano. Con la mano derecha sostenía siete estrellas, de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su semblante resplandecía como el sol en plena fuerza. No temas: Yo soy el primero y el último, yo soy el que vive. Estaba muerto, y, ya ves, vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo.
Estos mosaicos datan de 1225 y son obras de arte de muchos artesanos venecianos desconocidos, entre los artistas que posteriormente trabajaron se encuentra probablemente Cimabue. La cubierta del techo comenzó bajo la dirección del fraile franciscano Jacopo da Torrita y probablemente no fue completado hasta el siglo XIV.
Este mosacio se representa en tres secciones sobre el altar: el Juicio Final con un gigante y majestuoso Cristo y los Ángeles del juicio a cada lado (realizado por Coppo di Marcovaldo), las recompensas de los salvados dejando sus tumbas (del lado derecho de Cristo), y los castigos de los condenados (del lado izquierdo de Cristo). Esta última parte es particularmente famosa: los hombres malvados son quemados en la hoguera, quemados por las llamas, aplastados con piedras, mordidos por serpientes, masticados por horribles bestias.
Estas escenas nos recuerdan de posteriores trabajos donde se muestran con un espantoso detalle los horrores del infierno, tales como El Juicio Final o El Jardín de las Delicias, ambos del pintor flamenco Hieronymus Bosch. Dante Alighieri creció contemplando estos mosaicos y sus imágenes de muerte y resurrección deben haber tenido un profundo impacto sobre él y su obra.
Las otras escenas en el techo representan diferentes historias en niveles horizontales del mosaico: (comenzando por el nivel superior) Coro de Ángeles, Tronos, Dominaciones, y Potencias; historias del libro del Génesis, historias de Jose, historias de María y Cristo, y finalmente en el nivel más bajo: historias de San Juan Bautista. Algunas cabezas de profetas que se encuentran allí, se le atribuyen a Gaddo Gaddi, un amigo de Cimabue.
sábado, 20 de julio de 2013
Rávena. San Apolinar in Classe
Para este día anuncia el Martirologio romano la memoria de san Apolinar con las siguientes palabras. San Apolinar, obispo, que al mismo tiempo que propagaba entre los gentiles las insondables riquezas de Cristo, iba delante de sus ovejas como buen pastor, y es tradición que honró con su ilustre martirio a la iglesia de Classe, cerca de Rávena, en la via Flaminia, pasando al banquete eterno el día veintitrés de julio.
Durante el siglo VI, la ciudad de Rávena fue la capital de una provincia bizantina sobre Italia, el Exarcado de Rávena. Eran los tiempos del emperador Justiniano. fue precisamente el momento en el que se construyó el célebre templo de San Apolinar in Classe.
La basílica consta de tres naves, de las que el cuerpo de la central está sobreelevado y tiene un ábside poligonal con dos capillas absidiales. La fachada, que ha sido restaurada en parte al igual que sucede con otras partes de la iglesia tiene delante un nártex bajo el que hay mármoles e inscripciones. A la izquierda de la iglesia está la torre del campanario del siglo IX que se eleva con su forma cilíndrica.
En el interior de la basílica, las paredes están desnudas, excepto la del ábside, cubierto por un mosaico, de distintas épocas. En el centro de la basílica, en el lugar del martirio del Santo, hay un altar antiguo. En la parte superior de la zona del ábside, extendiéndose horizontalmente por toda la anchura del arco se representa a Cristo dentro de un medallón circular. A sus lados, en medio de un mar de nubes estilizadas se hallan los símbolos alados de los evangelistas.
Toda la decoración de la zona del ábside se remonta casi a mediados del siglo VI y puede dividirse en dos zonas: En la parte superior un gran disco cierra un cielo estrellado sobre el que se sitúa una cruz con piedras preciosas, que simboliza el cruce de los brazos y la faz de Cristo. Sobre la cruz se ve una mano que surge de las nubes: es la mano de Dios. A los lados del disco están las figuras de Elías y Moisés. Los tres corderos situados un poco más abajo, justo donde empieza la zona verde, con el hocico vuelto hacia la cruz simbolizan a los apóstoles Pedro, Santiago y Juan: es claramente una representación de la Transfiguración de Cristo en el Monte Tabor.
En la zona más baja se extiende un verde valle florido, en el que hay rocas, arbustos, plantas y aves. En el centro se erige solemne la figura de San Apolinar, primer obispo de Rávena, con los brazos abiertos en actitud orante: de hecho está representado en el momento de elevar su plegaria a Dios para que conceda la gracia a los fieles que están a su cargo, representados por doce ovejas blancas.
En los espacios situados entre las ventanas están representados cuatro obispos, fundadores de las principales basílicas de Rávena: Ursicino, Orso, Severo y Ecclesio, con hábito sacerdotal y llevando un libro en la mano.
A los lados del ábside hay dos paneles del siglo VII: el de la izquierda, muy reconstruido, reproduce al emperador de Bizancio, Constantino IV, concediendo privilegios a la Iglesia de Rávena a Reparato, enviado por el arzobispo Mauro. En el panel de la derecha aparecen representados Abraham, Abel y Melquisedec en torno a un altar en el que ofrecen sacrificios al Señor.
La elección del tema está fuertemente unida a la lucha contra el arrianismo, que niega la naturaleza humana y divina de Jesucristo, ya que éstos niegan su divinidad. Además de la representación de Apolinar entre los apóstoles, era una legitimación para Maximiano como primer arzobispo de una diócesis directamente unida a los primeros seguidores de Cristo, al ser Apolinar, según la leyenda, discípulo de San Pedro.
jueves, 25 de abril de 2013
Basilica de san Marcos, Venecia
En el 828, las reliquias de San Marcos fueron llevadas de Alejandría por navegantes italianos, que las trasladaron a Venecia, donde se conservan en la Basílica de San Marcos, construida expresamente para albergar sus restos.
San Marcos es el patrono de Venecia desde el año 828, sustituyendo a San Teodoro. La historia cuenta que dos mercaderes, Buono Tribuno da Malomocco y Rustico da Torcello robaron sus reliquias de su tumba de Alejandría en Egipto y las escondieron en una carga de carne de cerdo para que los guardias musulmanes no lo descubrieran. Cuando llegaron a Venecia, lo donaron al Dux. Giustiniano Partecipazio que las colocaría en el castillo.

Para acoger los restos del Santo, que nombraron protector de la ciudad, construyeron una iglesia siguiendo el modelo de la basílica de los Doce Apóstoles de Constantinopla. Concebida como una prolongación del palacio ducal, al principio era de cruz griega, cúpula sobre crucero y brazos (5 cúpulas). Fue quemada en un motín en el 975 durante la insurrección del Dux Candiano IV y reconstruida en el siglo XI, (en el 1063) por arquitectos y obreros de Constantinopla. Fue construida respetando el modelo de dos basílicas de la antigua ciudad imperial de Bizancio (los Santos Apóstoles y Santa Sofía y santa Irene), con una planta central con forma de cruz griega, con cinco grandes cúpulas y una particular mezcla de arte antiguo y oriental.En el siglo XIII la sustituyeron por una tercera más espectacular. Se le añade un nártex cubierto con cúpulas más pequeñas y que envuelve el brazo inferior de la cruz. Ésta representará el poder de la próspera República veneciana.
Con el tiempo, la Basílica sufrió otras modificaciones, en los siglos XV y XVII, soobre todo en cuanto a la decoración: los arcos góticos apuntados, el arco de Sant’Alipio, las esculturas y los mosaicos de los siglos XVII y XVIII de la fachada principal, los bajorrelieves que representan las profesiones y los signos zodiacales del portón central, los mármoles que provienen de Oriente, las figuras de pórfido de los Tetrarcas y los caballos de San Marcos. Las cinco cúpulas bizantinas del siglo XII están rematadas por una linterna y una cruz. La fachada principal se ve recortada por una terraza donde se alzan los cuatro caballos de bronce, copia de los originales traídos de Constantinopla, expuestos en el museo de San Marcos. El resultado es una estupefaciente mezcla de estilos.
La iglesia estaba sometida al Dux en su función de capilla palatina hasta el año 1807 cuando pasa a ser catedral, dado el hecho de que el patriarcado, hasta entonces en la isla de San Pietro di Castello, tomó posesión de la iglesia.
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