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viernes, 21 de abril de 2017

Pila Bautismal de Támara


Si morimos con Cristo, por el Bautismo creemos que con Cristo resucitaremos. Esta afirmación de san Pablo en la Carta a los Romanos está muy presente durante el tiempo de Pascua, que es el tiempo bautismal por excelencia. Como Cristo resurgió de la muerte a la nueva existencia, así también los que se sumergen en la pila bautismal renacen a una nueva vida, por el Espíritu Santo, en Dios.

Las pilas bautismales son, por tanto, lugares sagrados privilegiados de cada templo. En la imagen vemos una de las pilas bautismales más hermosas de Castilla: la de Támara, en la diócesis de Palencia, labrada por canteros procedentes de la escuela de Simón de Colonia durante el siglo XV, cuando este maestro levantaba hacia el cielo las torres de la catedral de Burgos.

miércoles, 19 de abril de 2017

El Camino en la colina Mostelares


Al atardecer del Domingo de Pascua, dos peregrinos iban de camino a su pueblo, después de haber estado en Jerusalén para la fiesta de Pascua, y haber presenciado los acontecimientos que rodearon la muerte de Jesús, su Maestro. En el Camino, Jesús se les manifestó, y no los abandonó hasta que de noche, ya en su casa, les explicó las Escrituras y le reconocieron en la fracción del pan.

El Camino es un lugar privilegiado del encuentro de todo peregrino que camina por este mundo hacia la Jerusalén celestial. Por eso, nos vamos hoy al Camino de Santiago, mediante una fotografía de Ignacio Laguna: la salida de Castrojeriz por la colina Mostelares, por la que avanzan dos peregrinos.

lunes, 17 de abril de 2017

Anástasis

Anástasis. Capilla de la Rotonada. Jerusalén

Anastasis (Aναστασις) es una palabra griega para la Resurrección de Cristo. A la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén también se la conoce como la Basílica de la Resurrección (Griego: Ναός της Αναστάσεως, Naós tis Anastáseos; Georgiano: Agdgomis Tadzari; Armenio: Surp Harutyun) o de la Anástasis (en griego, 'Resurrección').

El sepulcro es el centro principal de la basílica pero desde ayer y por siempre es mejor mirar no a la materialidad sino a lo espiritual y lo que ellos significa. la Iglesia oriental ha conservado ese significado pleno del lugar, no como el sitio de la muerte, nada desechable sino admirable y sobrecogedor del alma ante ante su creador, por quien éste muere, sino el sentido sublime, e incomprensible, que solo la fe suple las carencias de su comprobación.


Que Cristo fue depositado sobre esa piedra es claro debido a la evidencia, que Cristo resucito desde esa piedra es creíble por el testimonio y la escucha. Un testimonio que viene de quien vieron el sepulcro vació y de quienes lo vieron después de resucitado. Una escucha que nos entronca a todos con ese momento, todos  somos, por medio de esa atenta escucha, como Pedro y Juan aquienes se  anuncia que el sepulcro está vació y que Cristo ha resucitado. Así pues nuestra fe, desde la escucha cobra un sentido de obligatoria trasmisión y traspaso de una generación a otra. ¡Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado!, alegrémonos y gocémonos porque en ese sepulcro vació esta la muerte derrotada y la vida regalada para siempre en quien es el Señor de la existencia.

 Iglesia del Divino Salvador en Chora . Estambul

viernes, 14 de abril de 2017

El Calvario


El Golgota, o Calvario, lugar donde Cristo fue crucificado es hoy el centro donde todos los cristianos miran meditando la pasión y muerte de nuestro Salvador. Un lugar donde uno se sobrecoge ante la humildad de Dios que aceptando cargar con nuestros pecados quiere morir por todos nosotros para devolvernos la semejanza de la creación, para aniquilar el pecado y derribar a la muerte con la suya propia. 

El cordero se inmola por todos u cada uno de nosotros, y solo nos queda contemplar atónitos como su gran amor nos reconcilia con el Padre. Según san Juan, Cristo tiene en la Cruz su trono y desde él nos regala el don precioso del Espíritu. Acojamos, querido todos, la salvación, que en el árbol de la Cruz pende, y venid todos a adorarle.

viernes, 22 de julio de 2016

Basílica de Santa María Magdalena en Vezelay

Los Evangelios nos hablan de dos mujeres que estuvieron unidas a Jesús con vínculos de profunda amistad. Por una parte está María de Betania, hermana de Lázaro, lugar próximo a Jerusalén en el que Jesús pasó alguna temporada, según la narración del Evangelio según san Juan. Y, por otra parte, está María Magdalena, una pecadora de la que Jesús habría expulsado siete demonios, al decir del evangelista san Lucas, que presenció la crucifixón y a quien se apareció el Señor en primer lugar después de resucitado. La confusión se agranda cuando nos referimos a la unción de los pies de Jesús, que una vez se atribuya a la hermana de Lázaro, y otra vez a la pecadora, según los distintos relatos evangélicos.


Lo que es claro es que la Magdalena fue la primera persona a la que se apareció el Señor después de su Resurrección. Su testimonio, con ser tan directo y lleno de amor según la narración de san Juan, debió gozar de escasa credibilidad entre los apóstoles, que salieron corriendo al sepulcro para verificar lo que les estaban contando las mujeres.


La tradición más antigua ligada a María Magdalena la vincula a María, la madre de Jesús. Ambas habrían ido junto al apóstol san Juan a Éfeso, donde habría muerto, y cuyas reliquias se habrían trasladado de allí a Constantinopla. Así lo atestiguo san Gregorio de Tours en el siglo V, sin mencionar para nada su posible presencia en la Galia.


Sin embargo, una tradición medieval habló del viaje en barca por el Mediterráneo de María Magdalena, Marta, su hermano Lázaro y Maximino, uno de los setenta y dos discípulos, así como algunos compañeros, huyendo de las persecuciones en Tierra Santa. Habrían desembarcado en el lugar llamado Saintes Maries de la Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena habría viajado hasta Marsella, desde donde emprendió, supuestamente, la evangelización de Provenza, para después retirarse a una cueva -La Sainte-Baume- en las cercanías de Marsella, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años. Según esta leyenda, cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al oratorio de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como St. Maximin. Posteriormente, sus reliquias se habrían traslado  Ródano arriba hasta el corazón de la Galia.




















Esta leyenda justificó de la "aparición" de sus reliquias en Francia, y la edificación sobre sus supuestas tumbas de grandes templos que se convertirían en célebres lugares de peregrinación. Uno de ellos es la Abadía y hoy Basílica de Santa María Magdalena en Vezelay. Vinculada a Cluny, alcanzó pronto gran notoriedad, especialmente durante el siglo XII. Sin embargo, su decadencia también fue rápida. De hecho, la comunidad fue secularizada en 1537 y sustituida por un cabildo de canónigos. La Revolución también produjo fuertes estragos en el edificio. En la actualidad, la Fraternidad Monástica de Jerusalén procura dar vida al que antaño fuera importante centro de peregrinación de la Cristiandad medieval.


La Basílica de Santa María Magdalena de Vezelay es uno de los templos más bellos de la época románica, de planta basilical y deambulatorio. Siempre ha sido ponderada su bellísima luminosidad y sus grandes proporciones. Aunque sea de escasa credibilidad la leyenda del viaje de María Magdalena, lo cierto es que este lugar santo nos habla de la importancia que tuvo durante la era dorada del monacato cluniacense la figura de esta mujer, llamada Apostola Apostolorum, es decir, la apóstol de los apóstoles, pues fue ella quien, por primera vez, proclamó el mensaje de la Resurrección.

domingo, 17 de mayo de 2015

La Ascensión del Señor, Monte de los Olivos

El edículo de la Ascensión esta construido en el Monte de los Olivos en  Jerusalén. Segun la tradición este fue lugar desde donde Cristo ascendió a los cielos.


La iglesia fue llamada Imbomon era, inicialmente,  redonda pero pasó a ser octogonal con el paso de los siglos, y conserva una huella en la roca del pie de Cristo según creencia antigua. La tradición cristiana piadosa plasmada por Eusebio de Cesárea dice que Santa Elena (247-329), la madre del emperador Constantino, mandó edificar en Jerusalén el Santo Sepulcro y la iglesia Eleona (“Ecciesia in Eleona” , en olivar) en el Monte de los Olivos tras su visita hacia el año 327 (al parecer realmente se construyó hacia el año 333 por mandato de Constantino. Medio siglo después la rica y piadosa matrona romana, Pomenia, cerca de Eleona patrocinó hacia el 378 la construcción de la iglesia de Imbomon (“Imbomon” , en la colina) dedicada a la Ascensión.

                          

Arculfo de Perigueux, obispo franco proveniente de Dordoña viajó a Palestina entre los años 679 y 682 y visitó los Santos Lugares de Jerusalén. En lo alto del Monte de los Olivos describió una iglesia circular abierto al cielo y con tres pórticos en el sur. Dentro había un edículo (“un cilindro de bronce hueco de circunferencia grande” que contenía las huellas de Cristo rodeadas de polvo que podían recoger los peregrinos cual reliquia ("la zona no percibe ninguna pérdida, y la tierra aún conserva la misma apariencia de estar marcado por la huella de pasos"). Arculfo testimonia que el interior de la iglesia, sin techo o bóveda, se encuentra abierto al cielo, y que tenía en su lado este un altar. “Así que de esta manera el interior no tiene bóveda con el fin de que desde el lugar donde las huellas divinas se vio por última vez, cuando el Señor fue llevado al cielo en una nube, ese hueco pueda estar siempre abierto y libre a los ojos de los que rezan al cielo”. Asimismo nos dice que había ocho lámparas dentro de La Ascensión.

Cosroes destruyó Imbomon, al igual que la mayoría de las iglesias de Jerusalén en el año 614, y el patriarca Modesto la reconstruiría. En 1152 los cruzados construyen una nueva iglesia de la Ascensión, esta vez octogonal y, en su centro, un templete igualmente octogonal en el que se encuentra la huella del pie insculpido en la roca. 

El edículo es el que subsiste hoy día pero hay que tener en cuenta que los cruzados sólo alzaron su cuerpo principal con sus ocho columnas de mármol con capiteles finamente labrados de filiación borgoñesa posiblemente. Los musulmanes superpusieron el tambor octogonal y cúpula de piedra, y quizás incluso tapiaron el cuerpo ochavado pues algunos opinan que los cristianos no colocaron los ocho lienzos. La puerta de acceso está al oeste.

Saladino conquista Jerusalén en 1187 y convierte el lugar en mezquita en 1198. Es durante el mandato de Saladino cuando se supone que se cierra el templete y se incorpora un mihrab en el interior. Y consiente que los cristianos oficien sus ritos en el día de la Ascensión, lo que sigue sucediendo hoy día pues el enclave continúa en posesión del “Waqf” Islámico de Jerusalén, siendo la única mezquita en la que se permiten rezos cristianos aunque sólo sea durante un día. El culto en este lugar ya está testimoniado por la peregrina gallega Egeria-Eteria en el año 382.

Para que los cristianos pudieran visitar el edículo, Saladino optó por edificar una mezquita anexa en 1200. El edificio románico de la Ascensión quedó en ruinas a finales del siglo XV y junto al muro este se construyeron casas y hasta establos. Se alzó una muralla octogonal que persiste hoy día.


En el interior del templete sigue estando el mihrab apuntado a La Meca 

jueves, 30 de abril de 2015

1 Viaje de san Pablo


Estamos leyendo en la liturgia los Hechos de los Apóstoles, cono nace, evoluciona y crece la primitiva Iglesia, como se va desarrollando y como emprende san Pablo el coraje de viajar para anunciar la buena noticia a los gentiles. El mismo Pablo nos cuenta: “Hice muchos viajes. Sufrí peligros en ríos, con peligros de bandidos, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar. Tres veces naufragué. Una vez pasé un día y una noche en alta mar” (2Cor 11,26). Durante los viajes, Pablo mantenía contacto con las comunidades a través de mensajeros y a partir del segundo viaje, también lo hacía a través de cartas. Pedía que sus cartas fueran leídas en las reuniones de la comunidad y que fuesen enviadas también a las demás comunidades. La segunda carta a los Corintios, por ejemplo, fue escrita para todas las comunidades de Grecia (2Cor 1,1). Pedía también que las comunidades intercambiasen las cartas que recibían.

Después de anunciar el evangelio en Derbe y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. 

Pasando luego por Pisidia, vinieron a Panfilia. Y habiendo predicado la palabra en Perge, descendieron a Atalia. De allí navegaron a Antioquía, desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido.
Hch 14, 21-26

En la entrada del 9 de abril de estos lugares sacros nos paramos en Salamina haciendo referencia a san Bernabe, compañero de san Pablo en los viajes misioneros. Hoy queremos hacer un rápido recorrido por este primer viaje y saltar, casi a vista de pájaro, por los lugares donde anunciaron el evangelio, desde el puerto de Seleucia (entrada del 24 de abril en este blog). 

Disfruten de cada ciudad y pinchen con el cursor sobre sus nombres.

Antioquía -  Partieron Pablo, Bernabé y Juan Marcos. (Hch 13:1-4; 14:26-27)

Antakya, Turquía
Salamina -  Predicaron en las sinagogas de los Judíos por lo largo de Chipre. (Hch 13:5)

Antigua Salamina
Pafos – El gobernador quería oír el mensaje pero Elimas el hechicero se les opuso. Dios lo castigó con ceguera, y el gobernador creyó. (Hch 13:6-12)
Columnas del templo. Pafos, Chipre.
Perge – Iniciaron el difícil viaje por las montañas para llegar a Antioquía. Juan Marcos se echó atrás y se regresó a Jerusalén. (Hch 13:13)

Antigua ciudad de Perge
Antioquía de Pisidia – Los Judíos rechazaron el mensaje cuando vieron una gran cantidad de gentiles recibir el mensaje. Así Pablo se dirigió especialmente a los no-Judíos. (Hch 13:14-52)

Muro Helénico de la Ciudad
Iconio – Dios confirmaba la Palabra con señales y creyeron Judíos y Gentiles. Huyeron cuando los Judíos intentaron apedrearlos. (Hch 14:1-7)

Iconio (en turco: Konya)
Listra – Cuando Pablo sanó a un cojo quedaron tan asombrados que nombran a Bernabé, Júpiter, y a Pablo, Mercurio e intentaron ofrecerles sacrificios. Vinieron los Judíos de Antioquía e Iconio y apedrearon a Pablo (Hch 14:8-20)

Monticulo de Listra y pedestal con una inscripción latina de Listra
Derbe  – Tras hacer muchos discípulos en Derbe regresaron por el mismo camino, reafirmando a los discípulos, y establecieron líderes en cada comunidad. (Hch 14:20-24)

Restos de Derbe
Antalia – Tras predicar en Pisidia y Panfilia, Pablo y Bernabé apóstol llegaron a Antalya y, de aquí, fueron en barco a Antioquía.

Vista de la ciudad de Antalia

miércoles, 30 de abril de 2014

Luz en el Camino de Santiago


El que realiza la verdad
se acerca a la luz,
para que se vea que sus obras
están hechas según Dios.

El versículo 21 del capítulo 3 del Evangelio según san Juan, que hoy leemos en la Eucaristía, nos da pie para contemplar esta bella fotografía, tomada por Víctor Nuño, de un atardecer en el Camino de Santiago. Pues a través de Cristo peregrinamos por la oscuridad de este mundo hacia la luz del Reino eterno.

viernes, 25 de abril de 2014

Pila Bautismal de Támara


Si morimos con Cristo, por el Bautismo creemos que con Cristo resucitaremos. Esta afirmación de san Pablo en la Carta a los Romanos está muy presente durante el tiempo de Pascua, que es el tiempo bautismal por excelencia. Como Cristo resurgió de la muerte a la nueva existencia, así también los que se sumergen en la pila bautismal renacen a una nueva vida, por el Espíritu Santo, en Dios.

Las pilas bautismales son, por tanto, lugares sagrados privilegiados de cada templo. En la imagen vemos una de las pilas bautismales más hermosas de Castilla: la de Támara, en la diócesis de Palencia, labrada por canteros procedentes de la escuela de Simón de Colonia durante el siglo XV, cuando este maestro levantaba hacia el cielo las torres de la catedral de Burgos.

miércoles, 23 de abril de 2014

El Camino en al colina Mostelares


Al atardecer del Domingo de Pascua, dos peregrinos iban de camino a su pueblo, después de haber estado en Jerusalén para la fiesta de Pascua, y haber presenciado los acontecimientos que rodearon la muerte de Jesús, su Maestro. En el Camino, Jesús se les manifestó, y no los abandonó hasta que de noche, ya en su casa, les explicó las Escrituras y le reconocieron en la fracción del pan.

El Camino es un lugar privilegiado del encuentro de todo peregrino que camina por este mundo hacia la Jerusalén celestial. Por eso, nos vamos hoy al Camino de Santiago, mediante una fotografía de Ignacio Laguna: la salida de Castrojeriz por la colina Mostelares, por la que avanzan dos peregrinos.

jueves, 9 de mayo de 2013

La ascensión del Señor, Monte de los Olivos

El edículo de la Ascensión esta construido en el Monte de los Olivos en  Jerusalén. Segun la tradición este fue lugar desde donde Cristo ascendió a los cielos.


La iglesia fue llamada Imbomon era, inicialmente,  redonda pero pasó a ser octogonal con el paso de los siglos, y conserva una huella en la roca del pie de Cristo según creencia antigua. La tradición cristiana piadosa plasmada por Eusebio de Cesárea dice que Santa Elena (247-329), la madre del emperador Constantino, mandó edificar en Jerusalén el Santo Sepulcro y la iglesia Eleona (“Ecciesia in Eleona” , en olivar) en el Monte de los Olivos tras su visita hacia el año 327 (al parecer realmente se construyó hacia el año 333 por mandato de Constantino. Medio siglo después la rica y piadosa matrona romana, Pomenia, cerca de Eleona patrocinó hacia el 378 la construcción de la iglesia de Imbomon (“Imbomon” , en la colina) dedicada a la Ascensión.

                          

Arculfo de Perigueux, obispo franco proveniente de Dordoña viajó a Palestina entre los años 679 y 682 y visitó los Santos Lugares de Jerusalén. En lo alto del Monte de los Olivos describió una iglesia circular abierto al cielo y con tres pórticos en el sur. Dentro había un edículo (“un cilindro de bronce hueco de circunferencia grande” que contenía las huellas de Cristo rodeadas de polvo que podían recoger los peregrinos cual reliquia ("la zona no percibe ninguna pérdida, y la tierra aún conserva la misma apariencia de estar marcado por la huella de pasos"). Arculfo testimonia que el interior de la iglesia, sin techo o bóveda, se encuentra abierto al cielo, y que tenía en su lado este un altar. “Así que de esta manera el interior no tiene bóveda con el fin de que desde el lugar donde las huellas divinas se vio por última vez, cuando el Señor fue llevado al cielo en una nube, ese hueco pueda estar siempre abierto y libre a los ojos de los que rezan al cielo”. Asimismo nos dice que había ocho lámparas dentro de La Ascensión.

Cosroes destruyó Imbomon, al igual que la mayoría de las iglesias de Jerusalén en el año 614, y el patriarca Modesto la reconstruiría. En 1152 los cruzados construyen una nueva iglesia de la Ascensión, esta vez octogonal y, en su centro, un templete igualmente octogonal en el que se encuentra la huella del pie insculpido en la roca. 

El edículo es el que subsiste hoy día pero hay que tener en cuenta que los cruzados sólo alzaron su cuerpo principal con sus ocho columnas de mármol con capiteles finamente labrados de filiación borgoñesa posiblemente. Los musulmanes superpusieron el tambor octogonal y cúpula de piedra, y quizás incluso tapiaron el cuerpo ochavado pues algunos opinan que los cristianos no colocaron los ocho lienzos. La puerta de acceso está al oeste.

Saladino conquista Jerusalén en 1187 y convierte el lugar en mezquita en 1198. Es durante el mandato de Saladino cuando se supone que se cierra el templete y se incorpora un mihrab en el interior. Y consiente que los cristianos oficien sus ritos en el día de la Ascensión, lo que sigue sucediendo hoy día pues el enclave continúa en posesión del “Waqf” Islámico de Jerusalén, siendo la única mezquita en la que se permiten rezos cristianos aunque sólo sea durante un día. El culto en este lugar ya está testimoniado por la peregrina gallega Egeria-Eteria en el año 382.

Para que los cristianos pudieran visitar el edículo, Saladino optó por edificar una mezquita anexa en 1200. El edificio románico de la Ascensión quedó en ruinas a finales del siglo XV y junto al muro este se construyeron casas y hasta establos. Se alzó una muralla octogonal que persiste hoy día.


En el interior del templete sigue estando el mihrab apuntado a La Meca 

martes, 7 de mayo de 2013

Señor de la Ascensión de Cachuy


Recojo un articulo de la agencia Zenit, del Vaticano, para traeros en la cercana fiesta de la Ascension del Señor, un santuario en Perú, donde se venera al Cristo de la Ascensión.

Dios se vale de los lugares más humildes para manifestar su gloria y misericordia. Cachuy se ha convertido en lugar de expresión de la fe y de encuentro con Dios en su Monte santo. Es un pueblecito con apenas una decena de familias que viven establemente allí, pero que recibe cerca de 20 mil peregrinos con ocasión de la solemnidad de la Ascensión del Señor.

Algo especial ocurre. Allí está la efigie del Señor de la Ascensión. Este pequeño pueblo se ubica en el corazón de los andes, a más de tres mil metros sobre el nivel del mar.


Bajo las montañas de Isahuay y a 3,550 metros sobre el nivel del mar, el campesino Martín Barrios descubrió la imagen de un Cristo de pelo largo y túnica blanca. Cachuy pertenece al departamento de Lima. Provincia de Yauyos, distrito de Catahuasi. No es un lugar provisto ni siquiera de relativa comodidad. Está situado en la falda cuasi cumbre de un cerro abrupto. Allá el peregrino va, no con el objeto de pasar un momento de solaz, va guiado por su fe, unos a cumplir su misión cristiana, otros, por impetrar y recibir un beneficio del Señor.  No existen hoteles, casas de hospedaje, ni ningún lugar adecuado para cobijarse. A pesar de todas estas incomodidades la afluencia del peregrinaje es tan grande que se cuentan por miles durante las festividades del Señor. Muchos de estos peregrinos forman sus carpas y otros permanecen a la intemperie durante los tres días de fiesta.

La peregrinación inició hace cuatro siglos, pero la tradición se mantiene. Desde ese momento no se ha interrumpido. La geografía no ha detenido la fe de los peregrinos. Vienen fieles cristianos de todo el Perú y también desde el extranjero.


El peregrinaje se realiza de diversos modos: a pie, a lomo de bestia y en moto, ahora también hasta cierto punto. La inmensa mayoría elige el primero. El camino serpentea por toda la montaña alta y vertical. El clima es único; de día azota el sol y de noche el frío andino con vientos cortantes y presión atmosférica peculiar, “la fe mueve montañas”.

Por la montaña se abren filas interminables de devotos. Todos están en marcha con velas encendidas, lámparas, cayado y algunas provisiones de agua, pero siempre lo indispensable. Pues el camino es difícil. Lo superfluo no vale para nada, más bien impide la marcha. Lo único interesante es encontrar al Señor en su santuario.

El camino dura entre cuatro y dieciséis horas. Depende de la situación de cada peregrino. El descenso se hace en dos horas y un poco más.

¿Por qué elegir un lugar así? ¿Qué ocurre en ese lugar? La respuesta la encontramos en el himno al Señor “en las alturas agrestes de Cachuy, Dios quiso brillar con luz muy grande allí. A Martín Barrios, Jesús se apareció”. Esto canta la tradición secular de Cachuy. El camino ayuda para reflexionar y hacer examen de conciencia, para rezar, para fortalecer a otros con el ejemplo, para animar a los que ya no pueden más.

En labios de todos está la palabra gratitud. Acuden para agradecer los dones concedidos por Dios. Gracias especiales de Dios también las hay. La conversión es una constante del lugar. Se asciende con peso, con pecados, y se desciende ligeros, con la gracia divina. Es llamativo ver el rostro de la gente que sube: cansados de la vida, desesperados, agobiados, lisiados, enfermos. Para el retorno la expresión es otra: alegría, paz, optimismo y ganas de cambiar.


EL lema que se procura dejar en los peregrinos si nada se lo impide es: peregrinación (penitencia), conversión (confesión) y Eucaristía (Comunión). Esta es la forma plena de realizar la peregrinación.

Esta piedad popular lleva al encuentro personal con Jesús que está en la Eucaristía. En efecto, la celebración de la Misa y demás sacramentos es constante, cada hora. Se reza el santo Rosario y se realiza la catequesis.

En el mundo hay muchos lugares de especial encuentro con Dios. El santuario del Señor de la Ascensión de Cachuy es uno de ellos. Un lugar en los Andes peruanos situado como si estuviera entre el cielo y la tierra.

Este año la peregrinación al Santuario de Cachuy comienza el domingo 5 de mayo hasta el viernes 10. Por el Año de la Fe, se recomienda vivir las condiciones para ganar indulgencia plenaria.


Cañete-Lima, 04 de mayo de 2013 (Zenit.org) P. Arnaldo Alvarado
(P.Arnaldo Alvarado es presbítero de la Prelatura de Yauyos, Cañete y Huarochirí en el Perú)

domingo, 5 de mayo de 2013

Iglesia del Espíritu Santo. La Habana


Hoy releyendo el evangelio y la dedicación que hace Jesús al Espiritu Santo ma ha venido a la memoria una sencilla y antigua Iglesia dedicada a éste, la tercera persona de la santisima Trinidad. Recordarla me trae a la memoria tantos buenos y agridulces recuerdos de mi paso por esa maravillosa tierra como es Cuba.

En la Habana parece que el templo mas antiguo que se conserva en esta ciudad es la Iglesia del Espíritu Santo. Esta iglesia de fachada gris y sencilla se construyó en e año 1638 con mano de obra esclava afrocubana que fue traída a la isla a la fuerza, aunque posteriormente recuperó su libertad.  

Fue la segunda parroquia que tuvo la villa de San Cristóbal de La Habana. El obispo Jerónimo Valdés mandó a construirla a partir de una ermita, pequeña y pobre, que negros libres habían edificado en 1638 en honor al “Divino Paráclito”. Es, notablemente, la única iglesia en la ciudad autorizada a brindar "asilo político." En el exterior de esta iglesia hay una interesante placa que dice: “Única Iglesia inmune en esta ciudad, construida en 1855.” Se debe a que la iglesia del Espíritu Santo era la única en Cuba que podía conceder asilo a los perseguidos por la justicia, derecho que le fue establecido en 1772.


Si bien la Iglesia del Espíritu Santo es bastante sencilla por fuera y por dentro, su antigüedad la vuelve un templo único y especial. Dentro hay muchas pinturas notables relacionadas con la vida y muerte de Cristo y también tiene una antigua cripta con catacumbas que fueron descubiertas en 1953. A esta cripta se ingresa desde el lado izquierdo del altar y es la visita principal ya que las tumbas pueden recorrerse en una visita guiada con un custodio que habla.  el magistral sepulcro del Obispo Valdés hallado en 1936, ya que fue trasladado de su emplazamiento original, en el lado del evangelio, por el obispo Pedro Morell de Santa Cruz quien decidió los cambios sobre la nueva fabrica del templo 31 años después de la muerte del obispo Valdés.

En los primeros años del Siglo XVIII se le construyó la torre y hacia 1720 la bóveda del presbiterio. En 1760 el Obispo D. Pedro Morell de Santa Cruz mandó a construir una nave lateral al templo, ampliándose las dimensiones del mismo, tal como se muestra en la actualidad. A mediados del Siglo XIX se demolió y levantó nuevamente la pared que da hacia la Calle Acosta, remodelándose a su vez la fachada principal. A distancia destaca el reloj de su torre, el cual fue colocado en 1808 y no se dio por finalizada hasta 1855.


El campanario, nos señala como un faro el puerto donde acudir. Éste es una estructura de tres pisos que está a la izquierda de la iglesia y que es al mismo tiempo una de las torres mas antiguas de la capital cubana. La Iglesia del Espíritu Santo está situada sobre la calle Acosta, 161, en la esquina de la calle de Cuba.

Allí ademas el Espíritu, que permanece con nosotros como nos anunció Cristo, se manifiesta con manos generosas que ayudan a que otros hermanos no desfallezcan de necesidad, tanto espiritual como material. Os dejo un testimonio magnifico que he encontrado al respecto, para que no sea solo la mía la única visión de tan admirable presencia y tan desastrosa situación.


martes, 30 de abril de 2013

Pascua en el Monasterio de la Santa Cruz

Cuando en todo Europa se habla de crisis de vocaciones, especialmente en el centro del continente, donde la secularización sigue avanzando, hay que hacer algunas excepciones. Una de ellas es la Abadía Cisterciense de la Santa Cruz, cerca de Viena, que ha llegado a convertirse en un fenómeno mundial no sólo por sus grabaciones de canto gregoriano, sino también por su éxito vocacional. Su receta no pueda haber sido más sencilla: un inteligente retorno a las raíces más genuinas de la tradición monástica europea. En este tiempo de Pascua nos han hecho partícipes de su bellísima celebración de la Vigilia Pascual con este video que han colgado en su Página Web.

domingo, 28 de abril de 2013

1 Viaje de san Pablo


Estamos leyendo en la liturgia los Hechos de los Apostoles, cono nace, evoluciona y crece la primitiva Iglesia, como se va desarrollando y como emprende san Pablo el coraje de viajar para anunciar la buena noticia a los gentiles. El mismo Pablo nos cuenta: “Hice muchos viajes. Sufrí peligros en ríos, con peligros de bandidos, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar. Tres veces naufragué. Una vez pasé un día y una noche en alta mar” (2Cor 11,26). Durante los viajes, Pablo mantenía contacto con las comunidades a través de mensajeros y a partir del segundo viaje, también lo hacía a través de cartas. Pedía que sus cartas fueran leídas en las reuniones de la comunidad y que fuesen enviadas también a las demás comunidades. La segunda carta a los Corintios, por ejemplo, fue escrita para todas las comunidades de Grecia (2Cor 1,1). Pedía también que las comunidades intercambiasen las cartas que recibían.

Después de anunciar el evangelio en Derbe y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. 

Pasando luego por Pisidia, vinieron a Panfilia. Y habiendo predicado la palabra en Perge, descendieron a Atalia. De allí navegaron a Antioquía, desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido.
Hch 14, 21-26

En la entrada del 9 de abril de estos lugares sacros nos paramos en Salamina haciendo referencia a san Bernabe, compañero de san Pablo en los viajes misioneros. Hoy queremos hacer un rápido recorrido por este primer viaje y saltar, casi a vista de pájaro, por los lugares donde anunciaron el evangelio, desde el puerto de Seleucia (entrada del 24 de abril en este blog). 

Disfruten de cada ciudad y pinchen con el cursor sobre sus nombres.

Antioquía -  Partieron Pablo, Bernabé y Juan Marcos. (Hch 13:1-4; 14:26-27)

Antakya, Turquía
Salamina -  Predicaron en las sinagogas de los Judíos por lo largo de Chipre. (Hch 13:5)

Antigua Salamina
Pafos – El gobernador quería oír el mensaje pero Elimas el hechicero se les opuso. Dios lo castigó con ceguera, y el gobernador creyó. (Hch 13:6-12)
Columnas del templo. Pafos, Chipre.
Perge – Iniciaron el difícil viaje por las montañas para llegar a Antioquía. Juan Marcos se echó atrás y se regresó a Jerusalén. (Hch 13:13)

Antigua ciudad de Perge
Antioquía de Pisidia – Los Judíos rechazaron el mensaje cuando vieron una gran cantidad de gentiles recibir el mensaje. Así Pablo se dirigió especialmente a los no-Judíos. (Hch 13:14-52)

Muro Helénico de la Ciudad
Iconio – Dios confirmaba la Palabra con señales y creyeron Judíos y Gentiles. Huyeron cuando los Judíos intentaron apedrearlos. (Hch 14:1-7)

Iconio (en turco: Konya)
Listra – Cuando Pablo sanó a un cojo quedaron tan asombrados que nombran a Bernabé, Júpiter, y a Pablo, Mercurio e intentaron ofrecerles sacrificios. Vinieron los Judíos de Antioquía e Iconio y apedrearon a Pablo (Hch 14:8-20)

Monticulo de Listra y pedestal con una inscripción latina de Listra
Derbe  – Tras hacer muchos discípulos en Derbe regresaron por el mismo camino, reafirmando a los discípulos, y establecieron líderes en cada comunidad. (Hch 14:20-24)

Restos de Derbe
Antalia – Tras predicar en Pisidia y Panfilia, Pablo y Bernabé apóstol llegaron a Antalya y, de aquí, fueron en barco a Antioquía.

Vista de la ciudad de Antalia