miércoles, 5 de junio de 2013

El Monte Athos III

Llegamos a la tercera parte del reportaje sobre los monjes del Monte Athos. Es muy interesante hoy la descripción de la vida espiritual y litúrgica de estos monjes, nuevamente tan similar a la de los monjes occidentales.

martes, 4 de junio de 2013

El Monte Athos II

Sigue el reportaje que comenzamos ayer sobre el monacato ortodoxo del Monte Athos. Muchos de los aspectos que se nos muestran, como la comida en el refectorio, el papel del superior (higúmeno) como padre espiritual del monasterio al que se debe obediencia, o la vida especial de los ermitaños, son elementos comunes de toda la tradición monástica cristiana, incluida también la occidental. Por eso, resulta especialmente interesante los muchos vínculos comunes que nos unen a católicos y ortodoxos, especialmente en lo que a la vida monástica se refiere.

lunes, 3 de junio de 2013

El Monte Athos I

Los cristianos ortodoxos tienen como uno de sus grandes centros espirituales el complejo de monasterios que se encuentra en el llamado Monte Athos, al extremo de la península Calcídica, cuyo primer asentamiento data del año 963. Forman un estado autónomo acogido dentro del Estado griego, denominado República Monástica. Es interesante comprobar cómo, a pesar de los siglos y de las dificultades de la ocupación otomana, el Monte Athos sigue resplandeciendo como un lugar cristiano de alabanza continua al Señor, como uno de los más importantes centros espirituales cristianos, y como un foco de floreciente monacato cristiano dentro de la opulenta y descreída sociedad europea. En tres partes, podremos ver esta semana un reportaje muy interesante, que nos acerca a la realidad del Monte Athos.

domingo, 2 de junio de 2013

San Juan de Ortega

Tumba de San Juan de Ortega

Hoy recuerda la Iglesia a Juan de Quintanaorduño, más conocido como san Juan de Ortega, uno de esos santos olvidados que vivió entre 1080 a 1163. De joven, fue discípulo de santo Domingo de la Calzada, colaborando en sus obras de caridad en favor de los peregrinos a Santiago. A la muerte de su maestro en 1109, decidió peregrinar a Tierra Santa. Pero, a su regreso, la embarcación naufragó. encomendó su vida a san Nicolás de Bari, y en acción de gracias por su salvamento, hizo voto de construirle una capilla. Así lo verificó en un lugar de los Montes de Oca lleno de ortigas (ortega), siendo el núcleo inicial de lo que después sería el Monasterio de San Juan de Ortega. Cuidó la Calzada desde Logroño a Burgos, construyendo varios de sus puentes. Sobre la Capilla de San Nicolás dejó una comunidad de canónigos regulares bajo la Regla de san Agustín. Falleció en Nájera, a una edad muy avanzada, en 1163. Sus restos fueron trasladados al monasterio por él fundado.

Esa comunidad religiosa estuvo bajo la protección del Romano Pontífice hasta el año 1431,en el que debido a la decadencia en el que se encontraba, fue cedido a la pujante Orden de san Jerónimo, que lo hizo florecer hasta su definitiva supresión, durante la Exclaustración decretada por Mendizábal,en 1836.


San Juan de Ortega ha conocido un cierto renacimiento debido al resurgir de las peregrinaciones jacobeas, y a la callada y excelsa labor de un benemérito sacerdote, don José María alonso Marroquín, que en aquella soledad se estableció para ayudar, como hiciera su antepasado, a los peregrinos.

El conjunto combina elementos románicos, con otros del primer renacimiento. Se debe no sólo a la labor de los monjes jerónimos, sino también al hecho de que San Juan de Ortega fue considerado como intercesor para tener hijos, lo cual motivó que Isabel la Católica acudiese a la tumba del santo para pedirle este favor. Nació, efectivamente el efímero príncipe que recibió el nombre del Santo, Juan, y en agradecimiento, la reina católica sufragó la construcción de una magnífica capilla.

sábado, 1 de junio de 2013

Tumba de san Justino en San Lorenzo Extramuros

San Justino fue el primer filósofo cristiano, que trató mediante sus Apologías de mostrar la verdad de la fe cristiana. Fue martirizado en Roma. En la Basílica de San Lorenzo Extramuros se conservar una tumba, que se dice contiene algunas reliquias del santo mártir. Los siguientes reportajes nos muestras la Basílica romana, y unas tomas de la tumba del santo.




El Papa Benedicto XVI, en la Audiencia de 21 de marzo de 2007, expuso en su catequesis la vida y doctrina del santo:

Justino había nacido en torno al año 100, en la antigua Siquem, en Samaría, en Tierra Santa; buscó durante mucho tiempo la verdad, peregrinando por las diferentes escuelas de la tradición filosófica griega. Por último, como él mismo cuenta en los primeros capítulos de su «Diálogo con Trifón», misterio personaje, un anciano con el que se había encontrado en la playa del mar, primero entró en crisis, al demostrarle la incapacidad del hombre para satisfacer únicamente con sus fuerzas la aspiración a lo divino. Después, le indicó en los antiguos profetas las personas a las que tenía que dirigirse para encontrar el camino de Dios y la «verdadera filosofía». Al despedirse, el anciano le exhortó a la oración para que se le abrieran las puertas de la luz. 

La narración simboliza el episodio crucial de la vida de Justino: al final de un largo camino filosófico de búsqueda de la verdad, llegó a la fe cristiana. Fundó una escuela en Roma, donde iniciaba gratuitamente a los alumnos en la nueva religión, considerada como la verdadera filosofía. En ella, de hecho, había encontrado la verdad y por tanto el arte de vivir de manera recta. Por este motivo fue denunciado y fue decapitado en torno al año 165, bajo el reino de Marco Aurelio, el emperador filósofo a quien Justino había dirigido su «Apología».

Las dos «Apologías» y el «Diálogo con el judío Trifón» son las únicas obras que nos quedan de él. En ellas, Justino pretende ilustrar ante todo el proyecto divino de la creación y de la salvación que se realiza en Jesucristo, el «Logos», es decir, el Verbo eterno, la Razón eterna, la Razón creadora. Cada hombre, como criatura racional, participa del «Logos», lleva en sí una «semilla» y puede vislumbrar la verdad. De esta manera, el mismo «Logos», que se reveló como figura profética a los judíos en la Ley antigua, también se manifestó parcialmente, como con «semillas de verdad», en la filosofía griega. Ahora, concluye Justino, dado que el cristianismo es la manifestación histórica y personal del «Logos» en su totalidad, «todo lo bello que ha sido expresado por cualquier persona, nos pertenece a nosotros, los cristianos» (Segunda Apología 13,4). De este modo, Justino, si bien reprochaba a la filosofía griega sus contradicciones, orienta con decisión hacia el «Logos» cualquier verdad filosófica, motivando desde el punto de vista racional la singular «pretensión» de vedad y de universalidad de la religión cristiana. 

viernes, 31 de mayo de 2013

Ain Karem

Celebramos hoy con toda la Iglesia la Visitacion de Sta. Maria a su prima Santa Isabel. Un pasaje que el evangelista san  Lucas describe en el cap. 1, 39-56. En éste están las palabras de Isabel incluidas hoy en el "Ave María", y la respuesta de María a modo de cántico, conocidas como el "Magníficat". 

Dejamos aquí un video de los franciscanos en Tierra Santa sobre Ain Karem, lugar de la casa de Isabel y Zacarias. Tambien aquí el padre de Juan el Bautista entonaría el Benedictus.

Que la Madre de Dios interceda por nosotros


jueves, 30 de mayo de 2013

El Altar cristiano

Altar de San Miniato del Monte - Florencia

El lugar santo por excelencia de todo templo cristiano es su altar. Allí es donde se celebra el Santo Sacrificio de la Eucaristía, es decir, se hace memoria sacramental de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Los altares ya eran conocidos en el antiguo Israel. Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares allí donde Dios les salió al encuentro. Moisés también dispuso un altar ante la Tienda del Encuentro, altar que luego fue reproducido de forma solemne en el Templo de Jerusalén. Sobre ese altar se ofrecían los sacrificios prescritos en la Ley de Moisés. Elías levantó un altar con doce piedras, como símbolo del resto de Israel que no se había rendido a la idolatría.

Todo ello prefiguraba el altar de la Cruz, sobre el que el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo fue sacrificado. Ese altar también tiene forma de mesa, pues evoca así mismo el banquete de la última cena, en el que el Señor nos entregó la Eucaristía.

El altar ocupa el lugar de honor de los templo, el ábside. Se encuentra elevado sobre el resto del pavimento, pues pretende evocar el monte santo de la Cruz al que subió el Señor. El altar, al ser consagrado, es dotado de alguna reliquia, pues también alude a la sepultura del Señor y de los mártires.

En suma, el altar es el centro espiritual del templo cristiano, pues sobre él se opera cotidianamente el mayor milagro que podamos imaginar: la transubstanciación del Cuerpo y la Sangre del Señor en las especies del pan y del vino.