jueves, 31 de enero de 2013

San Hipólito de Támara

Uno de mis lugares sagrados preferidos es la Iglesia de San Hipólito el Real. Támara de Campos es hoy un pueblecito de la provincia de Palencia, situado cerca de Astudillo, que se enorgullece de un descomunal templo, testigo unos tiempos tan gloriosos que hoy es imposible casi ni imaginar.
 

















En su interesante monografía sobre Támara, José Antonio Chico López aporta dos razones para explicar la magnificencia de este templo, que gozó de la protección real y de reconocimiento papal: el recuerdo de los reyes castellanos a la batalla de Támara (tuviese o no allí lugar), en la cual se unieron los reinos de Castilla y de León; y los frecuentes milagros que, al parecer, allí tuvieron lugar, según testimonio de los reyes Fernando IV y de Alfonso XI.


















El templo está consagrado al mártir san Hipólito de Roma, en cuya fecha de celebración, 13 de agosto, nació el rey Alfonso XI de Castilla. En su interior, destaca la pila bautismal, decorada con relieves relativos a los evangelios de los domingos de cuaresma; los retablos, con esculturas de Felipe Vigarny, en los que son fácilmente identificables los Reyes Católicos; la gran reja de la Capilla Mayor, o el magnífico órgano ibérico, sustentado por una columna, junto al coro del Cabildo.


Para ilustrar y saborear este lugar sagrado, nada mejor que imágenes del templo con acompañamiento musical a cargo de Françis Chapelet, el gran organero francés, improvisando precisamente en el órgano de Támara.


miércoles, 30 de enero de 2013

San Lesmes de Burgos

El Martirologio romano del día de hoy recuerda un santo, cuya memoria perdura ligada a un lugar de la ciudad de Burgos. Dice así esta noticia: En la ciudad de Burgos, en Castilla la Vieja, región de España, san Adelmo, abad, que convirtió en Monasterio la capilla de San Juan y el hospital de pobres contiguo (1097).

A la entrada de la antigua ciudad de Burgos, se encontraba este hospital de pobres y peregrinos y una capilla dedicada a san Juan. Adelmo estableció allí un Monasterio bajo la regla de san Benito, que prosperó a la sombra de la ciudad. Durante la Edad Media, fue lugar de parada, junto a la muralla de la ciudad, para los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela.

Durante el siglo XVI fueron renovados los edificios del monasterio, además de la primitiva capilla del Hospital. Pero, a comienzos del siglo XIX, en el contexto de la Guerra de la Independencia, fue destruido todo el complejo. Hoy perdura sólo lo que fue la Capilla del Hospital, convertido en la actual Parroquia de San Lesmes, donde está enterrado el santo. Que no nos falte la intercesión de aquel monje, cuya obra no sólo dio gloria a Dios, sino que ayudó a tantos hombres.


lunes, 28 de enero de 2013

Santo Tomás de Aquino en Fossanova

El siguiente video contiene una meditación sobre la figura de santo Tomás de Aquino, mostrando imágenes de la Abadía de Fossanova, en la que falleció tal día como hoy del año 1275. La música que se escucha pertenece al Magister Perotinus, un autor parisino contemporáneo al santo.


sábado, 26 de enero de 2013

Los santos fundadores del Císter

Celebramos hoy los monjes la fiesta de los fundadores de los cistercienses: Roberto, Alberico y Esteban Harding. A finales del siglo XI, apostaron por una forma más intensa de entrega al Señor en la tradición monástica. Como ilustración de su fecunda corriente espiritual, hemos escogido un monasterio hoy abandonado y destruído con el paso del tiempo, pero que fue una de las primeras casas cistercienses: Pontigny. La música que acompaña a las imágenes es la Salve, cantada según el peculiar modo de los cistercienses.


viernes, 25 de enero de 2013

Damasco


Allí fue donde a los discípulos de Jesús, comenzó a llamárseles "Cristianos". Junto a la ciudad de Jerusalén, al alba de nuestra fe, se encuentra la ciudad de Damasco. Allí se había establecido una comunidad cristiana, según parece formada a partir de conversos al judaísmo de procedencia helénica.

¿Quién eran estos prosélitos? Los judíos, tal como aparecen en las últimas etapas del Antiguo Testamento, se consideraban a sí mismos como portadores de la luz de la Sabiduría, que Dios les había transmitido a través de la Ley. Desde la destrucción del reino de Israel, se habían dispersado por todo el Mediterráneo, y habían atraído a la fe a personas que no pertenecían a su raza, pero que aceptaba la Alianza, y eran aceptados por Dios a través de la circuncisión. Eran los prosélitos. Pues bien, algunos de estos prosélitos judíos se convirtieron al cristianismo. Principalmente contra éstos, que pronto relativizaron las normas de la Ley, se dirigió la violenta persecución que tuvo en Pablo a uno de sus principales protagonistas.

La ciudad disfrutó de una notable prosperidad durante el Imperio Romano, alcanzando su máximo grado de prosperidad en el siglo II, cuando obtuvo del emperador Septimio Severo el título de colonia, es decir, lugar de ciudadanos romanos. Su fuente de prosperidad era el comercio, con caravanas que se internaban hacia el Oriente y Arabia.


La dominación romana continuó durante el Imperio Bizantino. El cristianismo había alcanzado entonces un gran desarrollo. Toda esta zona estaba comprendida en el llamado Patriarcado de Antioquía, que terminó por separarse de los demás patriarcados tras el Concilio de Éfeso. En cualquier caso, en toda la Provincia de Seria llegó a desarrollarse un floreciente monacato, con figuras tan representativas como Efrén el Sirio o, ya en la época de la dominación musulmana, el gran escritor san Juan Damasceno. La invasión musulmana del siglo VII supuso el fin de la época cristiana, y el comienzo de una presión religiosa que llevará a la mayoría de la población a abrazar la nueva religión. Sin embargo, la minoría cristiana ha perdurado hasta nuestros días. Si en la foto de arriba vemos la entrada de la ciudad antigua, en la de abajo vemos la catedral cristiana de la ciudad.


Actualmente hay en Siria, según las estimaciones más fiables, en torno a dos millones de cristianos. El cristianismo sirio sirio está dividido en dos ramas: uno que está en comunión con la Iglesia Católica, y otra unida a la Iglesia Ortodoxa, también llamada Jacobita, que procede el Patriarca Jacobo Baraday. En cualquier caso, descienden del venerable Patriarcado de Antioquía, uno de los tres primeros junto con Alejandría y Roma. Desgraciadamente, hoy vuelve a vivir la ciudad una nueva situación de persecución, como en la época de Pablo. Él, que fue el perseguidor de los cristianos, interceda especialmente por la Iglesia en Siria, para que pueda seguir confesando a Cristo como salvador de los hombres, y sirva de instrumento de paz en un lugar tan atormentado por la guerra y las discordias humanas.




miércoles, 23 de enero de 2013

La iglesia de San Juan de Baños

La época posterior al colapso del Imperio Romano es conocida en toda Europa como los siglos oscuros de la Alta Edad Media. Sin embargo, la monarquía visigótica en Hispania constituye una honrosa excepción, hasta su propia extinción con la invasión musulmana del año 711.

De Iglesia Hispana surgieron dos célebres doctores, San Isidoro de Sevilla y san Ildefonso de Toledo, cuyas obras fueron leídas, copiadas y estudiadas en toda la Cristiandad medieval. Hoy, en la memoria de santo obispo de Toledo, vamos a evocar uno de los lugares santos que de dicha época tan lejana han llegado hasta nosotros: la iglesia de San Juan de Baños.


Se encuentra a unos doce kilómetros de la ciudad de Palencia. Fue mandada construir por el rey Recesvinto el año 661, sobre una fuente cuyas aguas, según la tradición, sanaron al rey enfermo. No es de grandes dimensiones, y su disposición sigue las pautas comunes del primer cristianismo difundido por el Imperio Romano. De hecho, su planta es basilical, es decir, similar a las primitivas basílicas romanas en las que los funcionarios públicos impartían justicia, y que luego fue convertida por los cristianas en la forma arquitectónica típica para sus templos.

Es lógico pensar que este recinto ha albergado la liturgia propia del cristianismo hispano-romano y luego mozárabe. Es decir, la que hoy llamamos liturgia mozárabe. Se trata de una ordenación del culto cristiano no idéntica a la liturgia romana, que es hoy la común en la Iglesia Católica occidental o latina. Se caracterizaba por una distinta disposición tanto en el Oficio Divino como en la celebración de la Eucaristía. En lo que a la celebración de la Eucaristía se refiere, esto significa que todos los textos de la liturgia mozárabe son distintos a los que nosotros empleamos de la liturgia romana; además, su disposición es distinta. Así, por ejemplo, el Padre Nuestro se reza después de la fracción del pan; ésta, además, se realiza ritualmente en nueve fragmentos, que simbolizan los distintos misterios de la vida de Cristo.

La liturgia mozárabe fue sustituida por la romana a finales del siglo XI, excepto en algunos lugares, como Toledo, donde ha pervivido hasta nuestros días. El Cardenal Cisneros, a comienzos del siglo XVI, la reformó y codificó. Por fin, a finales del siglo XX ha vuelto a ser editada, y se han ampliado los permisos para poderla celebrar.

En cualquier caso, esta venerable tradición espiritual nos remite a nuestros padres en la fe, a aquellos que con su vida y su testimonio hicieron posible que la fe en Cristo llegase hasta nosotros. San Juan de Baños es todavía hoy no sólo un hermoso ejemplo de la arquitectura de la antigüedad cristiana, sino un venerable testigo de la fe de aquellos remotos cristianos.