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viernes, 5 de agosto de 2016

Santa María la Mayor


Celebramos hoy la memoria de Santa Maria la MayorLa basílica fue construida en el Esquilino, por el papa Liberio, tras la caída de nieve en el mes de agosto del año 352. El  lugar es debido a una aparición de la Virgen María ante un patricio local y su esposa. Según la tradición, el perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por la milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 352 en lo alto de la colina del Esquilino. 

Por encima de ésta primera basílica , el Papa Sixto III construiría el actual. Las excavaciones han confirmado la existencia de una basílica liberiana, pero solo en la de Sixto III (432-440), como se muestra en el arco interior. Se podría pensar que el Papa Liberio había comenzado y el Papa Sixto, un año después tras el Concilio de Éfeso que proclamó el título legítimo de la "Theotokos",  Madre de Dios, había realizado la basílica como un "monumento" a la maternidad divina de María. Es ésta es la más grande del mundo dedicada a la Virgen.

De hecho, la Virgen o el icono de ésta bajo la advocación de  "nuestra salud"  y atribuida al mismo San Lucas, es la que acoge  en la maravillosa capilla Borgese al peregrino que viene a implorar su proteccion como la salud del pueblo romano .


El Fiat, hágase, de la Virgen es en este templo una apoteosis admirable que está vinculado directamente a los acontecimientos que la llevaron a convertirse en la Madre del Salvador y Redentor de la humanidad. 

Se puede también admirar los restos del pesebre santo en Belén, donde fue acostado el Salvador del mundo, situado en la cripta bajo el altar mayor y  tan bellamente complementada por Virginio Vespignani.


Este templo nos deja imbuidos de belleza y de un inigualable y elocuente  amor materno, que siempre otorga la tierna imagen de Madre, la que acompañamos estos días junto a su sufrimiento por el dolor de ver crucificado a su hijo, nuestro Salvador..

viernes, 18 de diciembre de 2015

Santa María la Mayor


La basílica de Santa María la Mayor fue construida en el Esquilino, por el papa Liberio, tras la caída de nieve en el mes de agosto del año 352. El  lugar es debido a una aparición de la Virgen María ante un patricio local y su esposa. Según la tradición, el perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por la milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 352 en lo alto de la colina del Esquilino. 

Por encima de ésta primera basílica , el Papa Sixto III construiría el actual. Las excavaciones han confirmado la existencia de una basílica liberiana, pero solo en la de Sixto III (432-440), como se muestra en el arco interior. Se podría pensar que el Papa Liberio había comenzado y el Papa Sixto, un año después tras el Concilio de Éfeso que proclamó el título legítimo de la "Theotokos",  Madre de Dios, había realizado la basílica como un "monumento" a la maternidad divina de María. Es ésta es la más grande del mundo dedicada a la Virgen.

De hecho, la Virgen o el icono de ésta bajo la advocación de  "nuestra salud"  y atribuida al mismo San Lucas, es la que acoge  en la maravillosa capilla Borgese al peregrino que viene a implorar su proteccion como la salud del pueblo romano .


El Fiat, hágase, de la Virgen es en este templo una apoteosis admirable que está vinculado directamente a los acontecimientos que la llevaron a convertirse en la Madre del Salvador y Redentor de la humanidad. Se puede también admirar los restos del pesebre santo en Belén, donde fue acostado el Salvador del mundo, situado en la cripta bajo el altar mayor y  tan bellamente complementada por Virginio Vespignani.


Este templo nos deja imbuidos de belleza y de un inigualable y elocuente  amor materno, que siempre otorga la tierna imagen de Madre, la que acompañamos estos días junto a su sufrimiento por el dolor de ver crucificado a su hijo, nuestro Salvador..

sábado, 21 de noviembre de 2015

Sta. María la Mayor. Roma

Mosaico de la coronación. Abside Sta. María la Mayor. Roma

La Santísima Virgen María fue presentada en el Templo según la tradición judía y sabemos de ello por lo que nos narran los evangelios apócrifos. Su fiesta no empezó a celebrarse en occidente hasta el siglo XIV, aunque ya se celebraba en oriente desde el siglo VI.

Templo de Jerusalen.

Pero en Occidente y después del Concilio de Éfeso (431), en el que la madre de Jesús fue proclamada Madre de Dios, el papa Sixto III (432-440) erigió en Roma, sobre el monte Esquilino, una basílica dedicada a la Santa Madre de Dios, basílica que fue llamada más tarde «Santa María la Mayor». Es la iglesia más antigua dedicada en Occidente a la Virgen María. Un templo dedicado a la madre de Dios.

Ya dedicamos el dia 5 de agosto una mirada a esta basílica en el día conmemorativo de su dedicacióm. Hoy volvemos sobre ella con un amirada puesta en maría como templo del Espiritu santo, Madre de Dios y Madre nuestra.

Sta. María la Mayor. Roma
La Basílica de Santa María Mayor es una verdadera reliquia del siglo V. Es la única de las cuatro basílicas mayores de Roma (las otras son San Pedro, Letrán y San Pablo Extramuros) que conserva su planta paleocristiana intacta, aunque ha sufrido numerosos añadidos a lo largo de los siglos.

Su historia está ligada a una conocida leyenda: cuentan que la propia Virgen señaló la ubicación de la basílica haciendo caer una copiosa nevada sobre la colina del Esquilino en pleno mes de agosto, y que el Papa Liberio, en presencia de los fieles congregados por el prodigio, trazó sobre la nieve el perímetro de la basílica. Es el origen de la conocida advocación de la Virgen Blanca o Virgen de las nieves, muy difundida por todo el mundo.

Santa María Mayor (fotos, Vaticano)es el primer templo cristiano dedicado a la Virgen. Su origen se remonta al Concilio de Éfeso (año 431), que sancionó la maternidad divina de María, tema sobre el que gira toda la iconografía del templo. El gran tesoro de Santa María Mayor son los mosaicos paleocristianos del siglo V: el principal se encuentra en el Arco de triunfo, y contiene escenas de la vida de la Virgen y de Cristo niño.

También son de época romana los 27 pequeños paneles bajo las ventanas de la nave central, con escenas del Antiguo Testamento. El gran mosaico del ábside, en cambio, es ya de época medieval (siglo XIII). La basílica albergó desde su inicio una Gruta de la Natividad, que recreaba el lugar del nacimiento de Cristo (del mismo modo que Santa Croce in Gerusalemme recreaba el Calvario). En el siglo VII se depositaron en esta gruta las famosas reliquias del Pesebre, traídas de Tierra Santa, que todavía se exponen en la cripta de la confesión, junto al altar. En este plano tienes señalados los puntos de especial interés:


1. Mosaicos paleocristianos (s.V).
2. Paneles con mosaicos del s.V.
3. Mosaico del ábside (s.XIII), realizado por el gran maestro Jacopo Torriti
4. Capilla Sforza, última obra diseñada por Miguel Ángel, muy apreciada por los estudiosos por sus líneas que anticipan el Barroco.
5. Capilla Sixtina (Sixto V). Realizada a finales del Renacimiento en un estilo sobrerecargado.
6. Capilla Paulina (Pablo V). Realizada 25 años después, con arquitectura gemela a la Sixtina, pero en estilo barroco.
7. Reliquias del pesebre
8. Tumba de Bernini, apenas visible en el primer escalón del presbiterio
9. Techo: según parece, fue dorado con el primer oro traído de América, siendo Papa Alejandro VI Borgia
10. Acceso al Museo de la Basílica. Conserva el nacimiento de Arnolfo di Cambio (s.XIII), realizado para la antigua Gruta de las reliquias del pesebre.  (fuente; audioguiaroma)

Fuera de la Basílica, en la Plaza, la columna que sostiene la imagen de la Virgen es de época romana: pertenece a la Basílica de Majencio, del Foro Romano. Respecto a la fachada, lo más interesante es el campanario medieval, uno de los más elevados y elegantes de Roma. El día 5 de agosto, fiesta de la Virgen de las Nieves, en la Misa Solemne de la mañana, celebrada por el cardenal titular, una lluvia de pétalos blancos conmemora el milagro de la nieve.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Sta. María la Mayor. Roma

Mosaico de la coronación. Abside Sta. María la Mayor. Roma

La Santísima Virgen María fue presentada en el Templo según la tradición judía y sabemos de ello por lo que nos narran los evangelios apócrifos. Su fiesta no empezó a celebrarse en occidente hasta el siglo XIV, aunque ya se celebraba en oriente desde el siglo VI.

Templo de Jerusalen.

Pero en Occidente y después del Concilio de Éfeso (431), en el que la madre de Jesús fue proclamada Madre de Dios, el papa Sixto III (432-440) erigió en Roma, sobre el monte Esquilino, una basílica dedicada a la Santa Madre de Dios, basílica que fue llamada más tarde «Santa María la Mayor». Es la iglesia más antigua dedicada en Occidente a la Virgen María. Un templo dedicado a la madre de Dios.

Ya dedicamos el dia 5 de agosto una mirada a esta basílica en el día conmemorativo de su dedicacióm. Hoy volvemos sobre ella con un amirada puesta en maría como templo del Espiritu santo, Madre de Dios y Madre nuestra.

Sta. María la Mayor. Roma
La Basílica de Santa María Mayor es una verdadera reliquia del siglo V. Es la única de las cuatro basílicas mayores de Roma (las otras son San Pedro, Letrán y San Pablo Extramuros) que conserva su planta paleocristiana intacta, aunque ha sufrido numerosos añadidos a lo largo de los siglos.

Su historia está ligada a una conocida leyenda: cuentan que la propia Virgen señaló la ubicación de la basílica haciendo caer una copiosa nevada sobre la colina del Esquilino en pleno mes de agosto, y que el Papa Liberio, en presencia de los fieles congregados por el prodigio, trazó sobre la nieve el perímetro de la basílica. Es el origen de la conocida advocación de la Virgen Blanca o Virgen de las nieves, muy difundida por todo el mundo.

Santa María Mayor (fotos, Vaticano)es el primer templo cristiano dedicado a la Virgen. Su origen se remonta al Concilio de Éfeso (año 431), que sancionó la maternidad divina de María, tema sobre el que gira toda la iconografía del templo.

El gran tesoro de Santa María Mayor son los mosaicos paleocristianos del siglo V: el principal se encuentra en el Arco de triunfo, y contiene escenas de la vida de la Virgen y de Cristo niño.

También son de época romana los 27 pequeños paneles bajo las ventanas de la nave central, con escenas del Antiguo Testamento. El gran mosaico del ábside, en cambio, es ya de época medieval (siglo XIII).

La basílica albergó desde su inicio una Gruta de la Natividad, que recreaba el lugar del nacimiento de Cristo (del mismo modo que Santa Croce in Gerusalemme recreaba el Calvario). En el siglo VII se depositaron en esta gruta las famosas reliquias del Pesebre, traídas de Tierra Santa, que todavía se exponen en la cripta de la confesión, junto al altar.

En este plano tienes señalados los puntos de especial interés:

1. Mosaicos paleocristianos (s.V).
2. Paneles con mosaicos del s.V.
3. Mosaico del ábside (s.XIII), realizado por el gran maestro Jacopo Torriti
4. Capilla Sforza, última obra diseñada por Miguel Ángel, muy apreciada por los estudiosos por sus líneas que anticipan el Barroco.
5. Capilla Sixtina (Sixto V). Realizada a finales del Renacimiento en un estilo sobrerecargado.
6. Capilla Paulina (Pablo V). Realizada 25 años después, con arquitectura gemela a la Sixtina, pero en estilo barroco.
7. Reliquias del pesebre
8. Tumba de Bernini, apenas visible en el primer escalón del presbiterio
9. Techo: según parece, fue dorado con el primer oro traído de América, siendo Papa Alejandro VI Borgia
10. Acceso al Museo de la Basílica. Conserva el nacimiento de Arnolfo di Cambio (s.XIII), realizado para la antigua Gruta de las reliquias del pesebre.  (fuente; audioguiaroma)

Fuera de la Basílica, en la Plaza, la columna que sostiene la imagen de la Virgen es de época romana: pertenece a la Basílica de Majencio, del Foro Romano. Respecto a la fachada, lo más interesante es el campanario medieval, uno de los más elevados y elegantes de Roma.

El día 5 de agosto, fiesta de la Virgen de las Nieves, en la Misa Solemne de la mañana, celebrada por el cardenal titular, una lluvia de pétalos blancos conmemora el milagro de la nieve.

lunes, 5 de agosto de 2013

Santa María la Mayor


Celebramos hoy la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma. El papa Liberio encargó la construcción de la Basílica Liberiana, hacia 360. Quería un santuario construido en el lugar donde se produjo una aparición de la Virgen María ante un patricio local y su esposa. Según la tradición, el perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por una milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 358 en lo alto del Esquilino. Dedicado a la Virgen María bajo el título de "Nuestra Señora de las Nieves", los católicos locales conmemoraban el milagro en cada aniversario lanzando pétalos de rosa blanca desde la bóveda durante la misa festiva.

Sobre la iglesia precedente, erigida según la tradición por Liberio, el papa Sixto III (432 - 440) ordenó la construcción de una iglesia dedicada al culto de la Virgen, poco después de haberse afirmado el dogma de su maternidad divina en el Concilio de Éfeso (431). Contiene muchos antiguos mosaicos de este periodo. Tiene planta de tres naves. Las columnas jónicas, de fuste liso monolítico y mármol veteado ateniense, sostienen un entablamento clasicista y separan las naves laterales de la central. Estas columnas se asientan sobre un plinto con basa ática y todo hace sospechar que proceden de algún edificio de la Roma antigua o de la primera basílica.

El gran protagonista del Concilio de Éfeso fue san Cirilo de Alejandría. El motivo de la disputa entre el patriarca Nestorio de Constantinopla y el patriarca san Cirilo de Alejandría, fue la afirmación del primero de que María sería madre de Cristo, pero no madre de Dios. San Cirilo de Alejandría, como consecuencia de la unidad de la persona divina de Cristo, afirmó que en éste sentido María sería también madre de Dios, al haber engendrado no sólo la naturaleza humana de Jesús, sino su entera persona, que incluye la naturaleza divina. Las siguientes palabras proceden del propio san Cirilo, en el curso del Concilio de Éfeso:


Tengo ante mis ojos la asamblea de los santos padres, que, llenos de gozo y fervor, han acudido aquí, respondiendo con prontitud a la invitación de la santa Madre de Dios, la siempre Virgen María. Este espectáculo ha trocado en gozo la gran tristeza que antes me oprimía. Vemos realizadas en esta reunión aquellas hermosas palabras de David, el salmista: Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos.

Te saludamos, santa y misteriosa Trinidad, que nos has convocado a todos nosotros en esta iglesia de santa María, Madre de Dios.

Te saludamos, María, Madre de Dios, tesoro digno de ser venerado por todo el orbe, lámpara inextinguible, corona de la virginidad, trono de la recta doctrina, templo indestructible, lugar propio de aquel que no puede ser contenido en lugar alguno, madre y virgen, por quien es llamado bendito, en los santos evangelios, el que viene en nombre del Señor.

Te saludamos, a ti, que encerraste en tu seno virginal a aquel que es inmenso e inabarcable; a ti, por quien la santa Trinidad es adorada y glorificada; por quien la cruz preciosa es celebrada y adorada en todo el orbe; por quien exulta el cielo; por quien se alegran los ángeles y arcángeles; por quien son puestos en fuga los demonios; por quien el diablo tentador cayó del cielo; por quien la criatura, caída en el pecado, es elevada al cielo; por quien toda la creación, sujeta a la insensatez de la idolatría, llega al conocimiento de la verdad; por quien los creyentes obtienen la gracia del bautismo y el aceite de la alegría; por quien han sido fundamentadas las Iglesias en todo el orbe de la tierra; por quien todos los hombres son llamados a la conversión.

Y ¿qué más diré? Por ti, el Hijo unigénito de Dios ha iluminado a los que vivían en tinieblas y en sombra de muerte; por ti, los profetas anunciaron las cosas futuras; por ti, los apóstoles predicaron la salvación a los gentiles; por ti, los muertos resucitan; por ti reinan los reyes, por la santísima Trinidad.

¿Quién habrá que sea capaz de cantar como es debido las alabanzas de María? Ella es madre y virgen a la vez: ¡qué cosa tan admirable! Es una maravilla que me llena de estupor. ¿Quién ha oído jamás decir que le esté prohibido al constructor habitar en el mismo templo que él ha construido? ¿Quién podrá tachar de ignominia el hecho de que la sirviente sea adoptada como madre?

Mirad: hoy todo el mundo se alegra; quiera Dios que todos nosotros reverenciemos y adoremos la unidad, que rindamos un culto impregnado de santo temor a la Trinidad indivisa, al celebrar, con nuestras alabanzas, a María siempre Virgen, el templo santo de Dios, y a su Hijo y esposo inmaculado: porque a él pertenece la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


miércoles, 27 de marzo de 2013

Santa María la Mayor



Las tres estaciones en Santa Maria la Mayor han tenido siempre un sentido de devoción a la Virgen, como en la primera, que acompañó a los ordenandos al sacerdocio y al diaconado, que en el domingo siguiente,  habrían de ser recibido en San Pedro. Por esto y aquí solicitaban la protección de la Madre celestial de Cristo y de la Iglesia.

Una basílica fue construida en el Esquilino, por el papa Liberio, tras la caída de nieve en el mes de agosto del año 352. El  lugar es debido a una aparición de la Virgen María ante un patricio local y su esposa. Según la tradición, el perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por la milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 352 en lo alto de la colina del Esquilino. 

Por encima de ésta primera basílica , el Papa Sixto III construiría el actual. Las excavaciones han confirmado la existencia de una basílica liberiana, pero solo en la de Sixto III (432-440), como se muestra en el arco interior. Se podría pensar que el Papa Liberio había comenzado y el Papa Sixto, un año después tras el Concilio de Éfeso que proclamó el título legítimo de la "Theotokos",  Madre de Dios, había realizado la basílica como un "monumento" a la maternidad divina de María. Es ésta es la más grande del mundo dedicada a la Virgen.

De hecho, la Virgen o el icono de ésta bajo la advocación de  "nuestra salud"  y atribuida al mismo San Lucas, es la que acoge  en la maravillosa capilla Borgese al peregrino que viene a implorar su proteccion como la salud del pueblo romano .


El Fiat , hágasa, de la Virgen es en este templo una apoteosis admirable que está vinculado directamente a los acontecimientos que la llevaron a convertirse en la Madre del Salvador y Redentor de la humanidad. 

Se puede también admirar los restos del pesebre santo en Belén, donde fue acostado el Salvador del mundo, situado en la cripta bajo el altar mayor y  tan bellamente complementada por Virginio Vespignani.


Este templo nos deja imbuidos de belleza y de un inigualable y elocuente  amor materno, que siempre otorga la tierna imagen de Madre, la que acompañamos estos días junto a su sufrimiento por el dolor de ver crucificado a su hijo, nuestro Salvador..