miércoles, 7 de octubre de 2015

Iglesias de Urueña

En honor a la Virgen del Rosario, visitamos hoy a través de este reportaje de Popular TV las dos iglesias de Urueña (Valladolid). Especialmente la primera, dedicada a Nuestra Señora de la Anunciada, es uno de los templos románicos más significativos de Castilla.

lunes, 5 de octubre de 2015

Arqueta de San Froilán. Catedral de León


La Diócesis de León celebra hoy la memoria de su santo obispo Froilán; así mismo, la diócesis de Zamora celebra la de su compañero san Atilano. Ambos fueron monjes y predicadores del Evangelio, en la difícil situación de la Hispania cristiana del siglo X. En la sección del Monacato puede encontrarse una amplia semblanza de la vida de san Froilán. Tras su muerte, fue enterrado en la catedral leonesa. Con el tiempo, sus reliquias fueron trasladas a la llamada Arqueta de San Froilán, que es venerada justo debajo del Altar mayor de la Catedral.


Esta Arqueta es uno de los tesoros más preciados de la Catedral leonesa. Es obra de Enrique de Arte, que vino a León el año 1501, para trabajar en la Custodia del Corpus, desaparecida el año 1808, y que era una de las más grandiosas de España.

La arqueta estaba ya concluida el año 1520. En su origen era la mitad más pequeña, chapeada por ambas caras. El orfebre Suero de Argüello la dividió en dos piezas hacia el 1573, quedando guarnecidos únicamente los frentes. Esta separación se hizo para colocar el sagrario entre ambas partes. Tras varias vicisitudes, volvieron a unirse y quedar tal y como la vemos hoy. Sus diez arcos de medio punto, separados por pilastrillas, cobijan los relieves de: santa Catalina de Siena, san Pedro, san Bartolomé, san Esteban, san Pablo, san Juan, Santiago, san Lorenzo, y Catalina de Alejandría. La decoración es rica, de tipo lombardo en los elementos vegetales. Abundan candelieri, grutescos, roleos, fuentes, vides, etc. Remata en crestería calada.

domingo, 4 de octubre de 2015

San Francisco de Asís

Reportaje de Televisión Española sobre san Francisco de Asís y los franciscanos, con motivo del octavo centenario del nacimiento del santo.

sábado, 3 de octubre de 2015

Iglesia del Gesù y Capilla de San Francisco de Borja


La Iglesia del Gesù es la iglesia madre de la Compañía de Jesús. Su fachada está reconocida como «la primera verdaderamente barroca» y fue el modelo de innumerables iglesias jesuitas en todo el mundo, especialmente en el continente americano. Concebida por vez primera en 1551 por san Ignacio de Loyola, el Gesù fue también el hogar del General Superior de la Compañía de Jesús hasta la supresión de la orden en 1773.

Aunque Miguel Ángel se ofreció a diseñar la iglesia gratis, el esfuerzo recibía fondos del cardenal Alejandro Farnesio, nieto del Papa Pablo III, quien había autorizado la fundación de la Compañía de Jesús. Al final, los principales arquitectos implicados en la construcción fueron Jacopo Vignola y Giacomo della Porta, cuya revisión del diseño de la fachada de Vignola ha ofrecido a los historiadores de la arquitectura oportunidades para una comparación minuciosa entre la equilibrada composición de Vignola en tres planos superpuestos y la tensión dinámicamente fusionada de Della Porta, debida a sus fuertes elementos verticales, contrastes que han agudizado las percepciones de los historiadores de arquitectura durante el último siglo. El diseño rechazado de Vignola permaneció disponible para los arquitectos y posibles mecenas gracias a un grabado de 1573.


La construcción de la iglesia comenzó en 1568 según diseño de Vignola. No hay nártex: el visitante es proyectado inmediatamente en el cuerpo de la iglesia, una simple nave central, sin naves laterales, de manera que la congregación esté junta y concentrada en el altar mayor. En lugar de naves laterales hay una serie de capillas interconectadas detrás de entradas en forma de arco, cuya entrada está controlada por balaustradas decorativas con rejas. Los transeptos quedan reducidos a esbozos que enfatizan los altares en los muros del fondo.

El plan sintetiza el planeamiento central del Alto Renacimiento, expresado a gran escala por la cúpula y los prominentes pilares del crucero, con la nave ampliada que había sido característica de las iglesias de predicadores, un tipo de iglesia creada por los franciscanos y los dominicos desde el siglo XIII. Por todos lados revestimientos de mármol policromado incrustados son puestos de relieve gracias a los dorados, las bóvedas de cañón pintadas al fresco enriquecen la techumbre.


La primera capilla de la izquierda, originariamente dedicada a los apóstoles, es la Capilla de San Francisco de Borja. El retablo, San Francisco de Borja en oración de Pozzo, está rodeado por obras de Gagliardi. Los frescos del techo dedicados a Pentecostés y los lunetos (a la izquierda, Martirio de San Pedro, a los lados Fe y Esperanza y a la derecha Martirio de San Pablo, con las alegóricas Religión y Caridad son obra de Nicolò Circignani (llamado Il Pomarancio). Pier Francesco Mola pintó las paredes, a la izquierda con San Pedro en la cárcel bautiza a los santos Proceso y Martiniano, a la derecha está la Conversión de San Pablo. Hay cuatro monumentos obra de Marchesi Ferrari.

viernes, 2 de octubre de 2015

San Saturio de Soria


Nos recuerda hoy el Martirologio Romano la memoria de San Saturio, especialmente venerado en la ciudad de Soria. La tradición sitúa a San Saturio como un eremita soriano que vivió en la segunda mitad del siglo VI. Su muerte se data hacia el año 570, aunque la Historia no tiene suficientes datos escritos como para reconstruir de manera fiable los detalles de su vida.

Al parecer, Saturio procedía de una familia de nobles y ricos visigodos. Cuando sus padres murieron repartió sus bienes entre los pobres, siguiendo los consejos evangélicos y se retiró a una cueva en la Sierra de Santa Ana, donde llevó una vida de oración continua y de contemplación y construyó un oratorio en honor del Arcángel San Miguel, del que era muy devoto.

San Saturio recibió cuando ya era una anciano la visita de Prudencio atraído por la fama de santo de que gozaba Saturio. Durante siete años le enseñó las virtudes evangélicas, hasta que murió. Prudencio le enterró allí en la cueva y volvió a La Rioja, donde siguió evangelizando y fue posteriormente elegido Obispo de Tarazona. San Prudencio quiso volver a la cueva de Saturio para rendirle un homenaje, y organizó una peregrinación para venerar las reliquias de su maestro, a quien desde entonces tuvieron por santo. Así fue como Saturio, por aclamación popular se elevó a los altares, práctica aprobada por la Iglesia entonces.

Hay documentos conservados en el archivo de la Santa Iglesia Concatedral de Soria de los que se deduce el culto que desde entonces se tributó a San Saturio en esta ciudad. También se sabe que en Soria hubo una parroquia dedicada a San Prudencio, sin duda por su relación con San Saturio. Su pila bautismal se conserva en los claustros de la Concatedral de San Pedro.

El siguiente reportaje nos muestra su célebre ermita en Soria.

jueves, 1 de octubre de 2015

El Carmelo de Liseux


El Carmelo de Lisieux fue fundado en 1838. Cuando Teresa Martin entró en él, el 9 de abril de 1888, había 27 religiosas. La edad media era de 47 años. Las carmelitas, en aquel tiempo, tenían seis horas y media diarias de oración, de las cuales dos horas eran de meditación. Trabajaban para ganarse el pan, aunque pobremente. Tenían también dos horas de recreación en común. Los ayunos eran muy severos. Se levantaban a las 5h45, incluso en invierno y se acostaban hacia las 11h de la noche.

El Carmelo en el que entró la futura « Patrona de las Misiones »era un carmelo auténticamente misionero. Había fundado en Saigón, el 1861, el primer Carmelo de Extremo Oriente. La semilla que partió de Lisieux llegó a ser muy fecunda ya que múltiples Carmelos germinaron pronto en Extremo Oriente. De Saigón salieron las siguientes fundaciones : Hanoi, Pnon-penh, Camboya, y de estos, sucesivamente : Hué (Amán), Bui-Chu (Tonkín), Ilo-Llo (Filipinas), Bang-Kog (Siam), Manila (Filipinas), Thanh-Hoa (Tonkín), Yunnan-Pu (China) y Singapur (Malasia). En esta atmósfera misionera Terea vive su vida religiosa. Si no hubiese caído enferma en 1896, ciertamente hubiera partido para el carmelo de Tonkín. Teresa entró en el Carmelo de Lisieux, que fue para ella el desierto donde Dios quería que se ocultara, para salvar almas y sobre todo para rezar por los sacerdotes.

Franqueando el umbral de la capilla del Carmelo, el peregrino se encuentra en comunión con Teresa, que vivió aquí del 9 de abril de 1888 al 30 de septiembre de 1897. Puede unirse también a la oración de la comunidad de Carmelitas que hoy día tiene, como Teresa ,una vocación estrictamente contemplativa y está abierta, como ella, a los inmensos horizontes misioneros de la Iglesia.

La capilla está tal y como la conoció Teresa aunque, en el transcurso de los años, ha experimentado modificaciones. En 1923 se agregó la Capilla de las Reliquias a la nave lateral. En la capilla de la Urna, el peregrino puede venerar los restos de la Santa. La estatua yacente que representa a Teresa en su lecho de muerte, contiene algunos huesos de Santa Teresita, pero la casi totalidad de sus reliquias se encuentra en un cofre colocado debajo de la Urna. Cada año, el último domingo de septiembre, se llevan sus reliquias en procesión por la ciudad.

Encima de la Urna está colocada la estatua de la Virgen de la Sonrisa, la misma que, el 13 de mayo de 1883, en los Buissonnets, devolvió la salud a Teresita con su encantadora sonrisa. Después de las obras, se accede a capilla a través de un recorrido por el que se puede interiorizar, conocer y profundizar el mensaje de santa Teresita.