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martes, 28 de mayo de 2019

Llegada del cristianismo a Filipos

En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo. A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas.


En 49 o 50, la ciudad de Filipos recibió la visita del apóstol Pablo. Acompañado de Silas, Timoteo y, quizás, de Lucas, predica por primera vez en suelo europeo y bautiza allí a una comerciante de púrpura llamada Lidia, en un río al oeste de la ciudad: había allí entonces una comunidad judía, y una sinagoga atestiguado por la epigrafía.


Pablo habría visitado la ciudad en otras dos ocasiones, en 56 y 57. La epístola a los filipenses dataría de 54-55 y testimonia el impacto inmediato de la palabra paulina. El desarrollo subsecuente del cristianismo en Filipos está bien atestiguado, sobre todo por una carta de Policarpo de Esmirna dirigida a la comunidad filipense hacia el 160, y por la epigrafía funeraria.

Inscripción del obispo Porfirio en la Basílica de Pablo

La primera iglesia atestiguada en la ciudad es de tamaño modesto y corresponde probablemente al origen de una casa de oración: esta Basílica de Pablo, identificada por una inscripción de un pavimento de mosaico, está datado hacia el 343, por la mención del obispo Porfirio, cuya presencia está atestiguada en el concilio de Sárdica ese año.

martes, 23 de mayo de 2017

Llegada del cristianismo a Filipos

En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo. A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas.


En 49 o 50, la ciudad de Filipos recibió la visita del apóstol Pablo. Acompañado de Silas, Timoteo y, quizás, de Lucas, predica por primera vez en suelo europeo y bautiza allí a una comerciante de púrpura llamada Lidia, en un río al oeste de la ciudad: había allí entonces una comunidad judía, y una sinagoga atestiguado por la epigrafía.


Pablo habría visitado la ciudad en otras dos ocasiones, en 56 y 57. La epístola a los filipenses dataría de 54-55 y testimonia el impacto inmediato de la palabra paulina. El desarrollo subsecuente del cristianismo en Filipos está bien atestiguado, sobre todo por una carta de Policarpo de Esmirna dirigida a la comunidad filipense hacia el 160, y por la epigrafía funeraria.

Inscripción del obispo Porfirio en la Basílica de Pablo

La primera iglesia atestiguada en la ciudad es de tamaño modesto y corresponde probablemente al origen de una casa de oración: esta Basílica de Pablo, identificada por una inscripción de un pavimento de mosaico, está datado hacia el 343, por la mención del obispo Porfirio, cuya presencia está atestiguada en el concilio de Sárdica ese año.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Éfeso


En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: «Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. 


Así comienza el discurso de despedida de Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso, que leemos hoy en la Eucaristía. ¿Qué lugar era esta ciudad? ¿Qué importancia tenía? ¿qué queda de ella?


Éfeso (griego Ephesos Έφεσος, turco: Efes, latín Ephesus) fue en la antigüedad una localidad del Asia Menor, en la actual Turquía. Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas del mar Egeo, situada entre el extremo norte de Panayr Dağ (el antiguo monte Pion) y la desembocadura del río Caístro y tenía un puerto llamado Panormo. Al este se hallaban la colina de Ayasoluk, con el valle a sus pies, y la población actual de Selçuk, cerca del mar, el monte Pion y el monte Coreso (actual Bulbul Dagh), a cuyos pies se encontraba la ciudad antigua.


La fundación de la Éfeso griega en el siglo XI antes de Cristo se debe a colonos atenienses liderados por el hijo del rey Codros, de nombre Androclo, aunque una leyenda se la atribuye a las Amazonas. El rey Creso hizo la guerra a los jonios y asedió la ciudad, que seguramente ambicionaba como puerto de Sardes. Los asediados dedicaron sus oraciones a Artemisa y construyeron un templo. La ciudad fue regida por una monarquía.

sábado, 30 de agosto de 2014

San Pablo en Corinto


Después de predicar en  Atenas, Pablo viajó solo hacia el oeste, a Corinto.  Allí se puso en contacto con Aquila y Priscila, judíos que habían llegado hacía poco de Italia, después del decreto del emperador Claudio que expulsaba de Roma a todos los judíos. Como también eran fabricantes de tiendas, Pablo se alojó con ellos y trabajó en su oficio.  Muy probablemente el apóstol llegó a Corinto a comienzos del 51 d.C.; permaneció allí más de un año y 6 meses (Hch. 18:11, 18).  Al comienzo trabajó con los judíos en la sinagoga, como era su práctica al entrar en una ciudad nueva.  Sin embargo, una vez más, cuando la mayoría de los judíos se opuso y lo injurió, se apartó de ellos y comenzó a trabajar en forma directa por los gentiles. Como ya no podía predicar en la sinagoga, realizó sus reuniones en una casa contigua cuyo dueño adoraba a
Dios.  El evangelio produjo mucho fruto en esa ciudad, y entre los conversos estaba el dirigente de la sinagoga.  Entretanto, Silas y Timoteo llegaron con las animadoras noticias de la fidelidad de los tesalonicenses (Hch. 18:5; 1 Ts. 3:6).  Estas buenas nuevas inspiraron a Pablo a escribir su 1ª epístola a los Tesalonicenses, probablemente en el 51 d.C.  Es la la epístola que se ha conservado.  Más tarde, tal vez a fines del mismo año o a comienzos del año siguiente (52 d.C.), escribió la Segunda Carta a los Tesalonicenses.


Por fin, la persecución activa que había sido tan pronta en otras ciudades, comenzó también a amenazarles en Corinto.  Sus enemigos judíos lo acusaron ante Galión, el procónsul de Acaya, de enseñar una religión no legalmente reconocida por Roma.  Sin embargo, Galión echó a los acusadores, rehusando inmiscuirse en un caso que él consideraba una disputa sobre la ley judía y no la ley romana. Al ver esto, la turba tomó al principal de la sinagoga y lo golpeó ante Galión.

Después de un período no definido de tiempo, durante el cual parece que predicó sin oposición activa, Pablo se embarcó hacia Siria, acompañado por Aquila y Priscila (Hch. 18:18).  Se detuvo brevemente en Efeso y predicó en la sinagoga.  Su mensaje fue recibido con alegría por los oyentes, quienes tal vez fueran tanto gentiles como judíos, y lo invitaron a quedarse más tiempo.

miércoles, 4 de junio de 2014

Éfeso


En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: «Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. 

Así comienza el discurso de despedida de Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso, que leemos hoy en la Eucaristía. ¿Qué lugar era esta ciudad? ¿Qué importancia tenía? ¿qué queda de ella? a estas preguntas intentaremos dar una breve respuesta.


Éfeso (griego Ephesos Έφεσος, turco: Efes, latín Ephesus) fue en la antigüedad una localidad del Asia Menor, en la actual Turquía. Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas del mar Egeo, situada entre el extremo norte de Panayr Dağ (el antiguo monte Pion) y la desembocadura del río Caístro y tenía un puerto llamado Panormo. Al este se hallaban la colina de Ayasoluk, con el valle a sus pies, y la población actual de Selçuk, cerca del mar, el monte Pion y el monte Coreso (actual Bulbul Dagh), a cuyos pies se encontraba la ciudad antigua.


La fundación de la Éfeso griega en el siglo XI antes de Cristo se debe a colonos atenienses liderados por el hijo del rey Codros, de nombre Androclo, aunque una leyenda se la atribuye a las Amazonas. El rey Creso hizo la guerra a los jonios y asedió la ciudad, que seguramente ambicionaba como puerto de Sardes. Los asediados dedicaron sus oraciones a Artemisa y construyeron un templo. La ciudad fue regida por una monarquía.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Atenas

En aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con Pablo cuanto antes. Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, veo que sois casi nimios en lo que toca a religión. Porque, paseándome por ahí y fijándome en vuestros monumentos sagrados, me encontré un altar con esta inscripción: "Al Dios desconocido." Pues eso que veneráis sin conocerlo, os lo anuncio yo. 

Este texto, que hemos leído hoy en la primera lectura de la Eucaristía, procede del Libro de los Hechos de los Apóstoles. Nos relata el discurso de Pablo en el Areópago de Atenas. Es difícil hoy hacernos una idea de lo que significaba aquella ciudad, y la importancia que tuvo el que, por primera vez, se anunciase allí el nombre de Cristo. Por eso, hemos seleccionado un breve reportaje sobre la Acrópolis ateniense, que nos muestra el esplendor de este importante lugar de la antigüedad.


martes, 27 de mayo de 2014

Llegada del cristianismo a Filipos


En 49 o 50, la ciudad de Filipos recibió la visita del apóstol Pablo. Acompañado de Silas, Timoteo y, quizás, de Lucas, predica por primera vez en suelo europeo y bautiza allí a una comerciante de púrpura llamada Lidia, en un río al oeste de la ciudad: había allí entonces una comunidad judía, y una sinagoga atestiguado por la epigrafía.


Pablo habría visitado la ciudad en otras dos ocasiones, en 56 y 57. La epístola a los filipenses dataría de 54-55 y testimonia el impacto inmediato de la palabra paulina. El desarrollo subsecuente del cristianismo en Filipos está bien atestiguado, sobre todo por una carta de Policarpo de Esmirna dirigida a la comunidadd filipense hacia el 160, y por la epigrafía funeraria.

Inscripción del obispo Porfirio en la Basílica de Pablo

La primera iglesia atestiguada en la ciudad es de tamaño modesto y corresponde probablemente al origen de una casa de oración: esta Basílica de Pablo, identificada por una inscripción de un pavimento de mosaico, está datado hacia el 343, por la mención del obispo Porfirio, cuya presencia está atestiguada en el concilio de Sárdica ese año.

viernes, 10 de mayo de 2013

San Pablo en Europa

Durante el tiempo de Pascua seguimos avanzando en la lectura del Libro de los Hechos de los Apóstoles, más en concreto, en el avance de la predicación cristiana por medio de san Pablo. El siguiente video muestra el curso del segundo viaje de san Pablo y su llegada a Europa.