martes, 30 de junio de 2015

Roma

Roma

Hablar de Roma es para muchos, sinónimo de arte, de grandiosidad, de Barroco, de pasta, de "la Dolce Vita" de emperadores, de ruinas, etc. Pero Roma es una ciudad santa por excelencia debido a la cantidad de santos que allí descansan y por la cantidad de mártires que regaron con sangre propia sus calles al confesar a Cristo. 

Hoy no hablaremos de un lugar determinado sino de una "eterna" ciudad en la que  los primeros mártires dejaron su anónima impronta y dejaremos  que ellos nos hablen no de arte y color, sino de espíritu y gloria. Ellos que pasando por la cruz del suplicio fueron conducidos a la luz de la eternidad en Cristo, allí en una ciudad que hoy resplandece por su santidad.

Si leemos hoy el martirologio nos encontramos a los santos Protomártires de la Iglesia Romana. Tanto el historiador pagano Tácito, en su obran Annales, como el Papa Clemente, en su Carta a los Corintios, testifican que muchos cristianos sufrieron martirio en medio de indecibles tormentos con la persecución desencadenada por el emperador Nerón después del incendio de Roma, en el año 64. Acusados de haber incendiado la Urbe, por orden del emperador Nerón unos fueron asesinados después de crueles tormentos, otros,  fueron quemados como antorchas humanas en los banquetes nocturnos, o quemados para que, al caer el día, alumbrasen la noche, cubiertos con pieles de fieras y entregados a perros rabiosos, y los demás, clavados en cruces, . Eran todos discípulos de los apóstoles y fueron las primicias que la Iglesia Romana presentó al Señor (s. I). Estos mártires murieron antes que San Pablo y San Pedro y son llamados "Los discípulos de los Apóstoles".

lunes, 29 de junio de 2015

San Pedro y san Pablo

Hoy dirigimos las miradas a Roma ya que celebramos la solemnidad de san Pedro y san Pablo. En las basílicas de san Pedro en el Vaticano y san Pablo fuera de los muros en la via Ostiense están los sepulcros de "los príncipes de los apóstoles", Pedro y Pablo, respectivamente.

Bajo los altares de la confesión de estas basílicas y sobre los restos de estos se sigue celebrando el memorial eucarístico y nos enraizamos con la piedra angular, Cristo y sobre la piedra de Pedro, su Iglesia que creció y se expandió con el testimonio de Pablo a todos los gentiles.







jueves, 25 de junio de 2015

El Cristo del Otero

Estamos llegando al final del mes de junio, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Por eso, vamos hoy a visitar uno de sus monumentos más logrados: el Cristo del Otero, tallado por Victorio Macho en la ciudad de Palencia, el año 1931.

miércoles, 24 de junio de 2015

Catedral de San Juan Bautista de Badajoz

La Catedral de Badajoz es una de las menos conocidas y visitadas de las catedrales españolas. Está vinculada a la Reconquista de Extremadura. Concretamente, Badajoz fue tomada en el año 1230 por el rey Alfonso IX de León. Inmediatamente decide cristianizar la Mezquita Mayor para emplearla como templo cristiano. Se crea la sede episcopal de Badajoz, siendo su primer obispo Fray Pedro Pérez. En 1232 se decide la construcción de un nuevo templo fuera de las murallas de la alcazaba, en el Campo de San Juan. Se sabe de su consagración en 1276, aunque no es posible conocer la envergadura de las obras.

Aunque hay quien dice que el edificio sólo es obra del siglo XV, la teoría más aceptada es que su construcción fuese lenta desde el siglo XIII al XV, en un estilo gótico severo, fuerte, poco estilizado (alejado de los cánones franceses y muy típica de lo español). Tan dilatada construcción se justifica por los problemas de la Baja Edad Media con un siglo XIV calamitoso y que provocaría el parón o en el mejor de los casos la intermitencia de los trabajos.

Ya en Época Moderna se seguirían ciertas reformas secundarias, como la construcción de las capillas laterales, el claustro (erigido entre 1509 y 1520) y las portadas. Se catedral tiene tres naves, crucero y tres ábsides. El material es piedra granítica, difícil de trabajar lo que acentúa su severidad. Los pilares son fasciculados para recoger los nervios de las bóvedas de crucería.


Parte destacada del conjunto catedralicio pacense es su claustro, obra de las primeras décadas del siglo XVI y que tiene sus pandas abiertas al interior del patio mediante arcos apuntados. Las galerías llevan bóvedas de crucería compleja, propias de estas fechas tan tardías. 

Del exterior, lo más significativo es su enorme torre campanario de más de cuarenta metros de altura. Como en estos casos, la ausencia de una segunda torre sólo obedece a problemas prácticos (económicos, por ejemplo) y no a criterios de diseño arquitectónico.


Este potente prisma muestra diversos cuerpos, pero todos ellos denotan una construcción de los siglos XV o más bien del XVI. Aunque hay quien cree que el ventanal del cuerpo inferior es románico, en verdad es tardogótico, mientras que los superiores ya denotan formas características del Renacimiento. Como sucede con el resto de la catedral, este campanario está coronado por almenas, puesto que el carácter fronterizo con Portugal aconsejaba la fortificación de las iglesias (hecho más que usual durante la Edad Media).


El retablo mayor está presidido en la calle central del primer cuerpo por la escultura en madera dorada del titular de la Catedral San Juan Bautista, obra del escultor madrileño Juan Alonso Villabrille y Ron; en las calles laterales las imágenes en madera policromada de San Pedro y San Pablo. En la calle central del segundo cuerpo, escultura de la Inmaculada, en madera policromada, perteneciente a la escuela sevillana de principios del siglo XVIII y  relacionada con el círculo de Duque Cornejo; a la derecha de la Inmaculada imagen de San Atón, nacido en Badajoz, y a la izquierda San Francisco Javier; también en el segundo cuerpo cuatro ángeles portalámparas o lampadarios. Por último, en el remate del retablo, representación de las tres Virtudes: Fe, Esperanza y Caridad. Sobre la mesa del altar un Crucificado del siglo XVII en madera policromada. El retablo es uno de los mejores ejemplares artísticos de la Catedral. En la realización de las tallas menores participaron Miguel Sánchez Taramas y Francisco Ruiz Amador.

martes, 23 de junio de 2015

Iglesia rupestre de los Santos Justo y Pastor


La iglesia de los Santos Justo y Pastor es un eremitorio rupestre situado en la localidad y pedanía de Olleros de Pisuerga en el municipio de Aguilar de Campoo en la diócesis de Palencia (España).

Alejada unos metros del núcleo urbano, se encuentra la iglesia de los Santos Justo y Pastor, relevante ejemplo de arquitectura rupestre del valle del Pisuerga, excavada en un promontorio de naturaleza arenisca. Asociada a la iglesia, se encuentra la necrópolis rupestre, con sepulturas antropomórficas y de bañera, trapezoidales y ovaladas, así como una especie de cuevas o habitáculos también excavados en roca, posiblemente prerrománicos y con un carácter sagrado en origen. Exenta y desplazada unos metros al sur, se localiza la torre - campanario. La iglesia, presenta una orientación norte-sur un tanto atípica, consecuencia de la propia disposición de la lancha de piedra en la que está excavada la cueva. Una rampa de reciente construcción, nos conduce directamente al atrio de la iglesia, desde él se accede al pórtico de forma cúbica, con columnas toscanas en los vértices rematadas en capiteles donde se apoyan las vigas de madera que componen la cubierta. La portada actual realizada con sillares de arenisca adosados a la piedra presenta arco de medio punto con dovelas radiales y escudo en la clave. Por encima, separado mediante moldura emblema con los símbolos de la pasión, flanqueado por dos adornos con forma de punta de flecha. Rematando el conjunto, hay una pequeña espadaña de factura moderna con una sola abertura para albergar una campaña.

La iluminación del interior de la iglesia se resuelve mediante diversos vanos abiertos en la pared frontal. El interior de la iglesia, imitando la estructura y volúmenes típicos de una iglesia románica exenta, presenta dos naves, acabadas en ábsides semicirculares coronados con bóvedas de horno y con la cubierta tallada en forma de bóvedas de cañón apuntado simulando ser sujetadas por arcos fajones, también tallados en la roca natural. Cuatro soportes dividen las naves, se trata de un pilar a los pies labrado directamente en la roca y tres columnas, dos de ellas toscanas e insertadas en épocas posteriores y la tercera situada junto a la cabecera retallada en la propia piedra a partir de un pilar cruciforme que debió existir en época románica. A los pies de la iglesia, se sitúa un sencillo coro de madera. La iglesia conserva restos de pintura mural, detrás del retablo tras la hornacina central, en un arcosolio ubicado en el muro del Evangelio, donde aparecen unas representaciones geométricas esquemáticas junto al sol y la luna en tonos azules de época renacentista y sobre la puerta de entrada a la sacristía, con la representación de una cruz latina con motivos geométricos romboidales, rodeada de elementos vegetales esquemáticos en tonos rojizos, fechadas en la siglo XVII.

lunes, 22 de junio de 2015

La Torre de Londres

Santos Tomás Moro y Juan Fisher

La Torre de Londres es un castillo situado en la ribera norte del río Támesis en el centro de Londres. Se encuentra dentro del distrito londinense de Tower Hamlets, separado del límite norte de la ciudad por un espacio abierto conocido como Tower Hill. Se fundó hacia finales de 1066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra. La Torre Blanca, que da nombre al castillo entero, fue construido por Guillermo el Conquistador en 1078, convirtiéndose en símbolo de la opresión en Londres por parte de la nueva élite gobernante. Desde al menos 1100, el castillo fue usado como prisión, aunque no era este el propósito primario.


En conjunto, la Torre es un complejo de varios edificios situado dentro de dos anillos concéntricos de muros defensivos y un foso; el castillo se amplió en varias fases, sobre todo bajo el mandato de Ricardo Corazón de León, Enrique III y Eduardo I en los siglos XII y XIII. La disposición general de finales del siglo XIII se ha mantenido a pesar de la actividad posterior. La Torre de Londres ha representado un destacado papel en la historia de Inglaterra. Fue sitiada en varias ocasiones y tenerla controlada era importante para controlar el país. La torre ha servido como armería, tesorería, casa de fieras, Real Casa de la Moneda, registros públicos, y casa de las joyas de la Corona del Reino Unido.


Desde inicios del siglo XIV hasta el reinado de Carlos II, se organizaba una procesión desde la torre hasta la abadía de Westminster en la coronación de un nuevo monarca. Cabe destacar que en ausencia del monarca, el guardia de la torre es el encargado del castillo (la de guardia era una posición de confianza en el periodo medieval). A finales del siglo XV, el castillo se convirtió en prisión. Bajo el reinado de los Tudor, la torre se usó menos como residencia, y a pesar de los intentos por refortificar y reparar el castillo, el desarrollo de sus defensas quedaron atrás por dedicarse a la artillería. El apogeo del uso del castillo como prisión sobrevino en los siglos XVI y XVII, cuando personajes como Isabel I (antes de convertirse en reina) cayeron en desgracia y fueron retenidas entre estos muros. Este uso ha derivado en el dicho «enviar a la Torre» como sinónimo de «enviar a prisión».


Aquí vivieron, en prisión, sus últimos días los santos Tomás Moro y Juan Fischer, cuyo martirio en fidelidad a la Iglesia celebramos en este día.