lunes, 9 de noviembre de 2015

Basílica de San Juan de Letrán


Celebramos la Dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán de Roma. Este templo está consagrado al Salvador..


Letrán fue la primera basílica cristiana, poco después del final de las persecuciones, al comienzo del siglo IV, durante el reinado del emperador Constantino. Letrán un palacio que pertenecía a una familia que llevaba ese nombre, los lateranos. El emperador Constantino regaló al Sumo Pontífice el Palacio de Letrán, que el Papa san Silvestre convirtió en templo y consagró el 9 de noviembre del año 324.


Esta basílica es la Catedral del Papa. En su frontis tiene esta leyenda: "Madre y Cabeza de toda las iglesias de la ciudad y del mundo". Esto quiere decir que la sede episcopal del obispo de Roma, es decir, del papa, no es el Vaticano, sino esta iglesia. Es, por lo tanto, la catedral de Roma. Se le llama Basílica del Divino Salvador, porque cuando fue nuevamente consagrada, en el año 787, una imagen del Divino Salvador, al ser golpeada por un judío, derramó sangre. En recuerdo de ese hecho se le puso ese nuevo nombre. Originariamente era la Basílica de San Juan (de Letrán); tiene dos capillas dedicadas la una a San Juan Bautista y la otra a San Juan Evangelista.


Durante mil años, desde el año 324 hasta el 1400 (época en que los Papas se fueron a vivir a Avignon, en Francia), el palacio contiguo a la Basílica y que se llamó "Palacio de Letrán", fue la residencia de los Pontífices, y allí se celebraron cinco Concilios. Ahora en el Palacio de Letrán vive el Vicario de Roma, o sea el Cardenal al cual el Sumo Pontífice encarga de gobernar la Iglesia de esa ciudad.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Catedral del Buen Pastor de San Sebastián


En 1881, mediante Real Orden, se adoptó para San Sebastián una nueva división parroquial que incluía la creación de una parroquia, reclamada desde hacía años por los habitantes de la zona, en la parte meridional de la ciudad, lo que luego se llamaría el Ensanche de Amara. En agosto de 1887 el Ayuntamiento cedió un terreno entre el río Urumea y la Playa de la Concha, ocupado por arenales y marismas, para la construcción del templo. La nueva iglesia tomaría la advocación del Buen Pastor.

A la colocación de la primera piedra se invitó a la familia real española, que se encontraba veraneando en la ciudad. Los actos tuvieron lugar el 29 de septiembre de 1888. La reina regente, María Cristina, sus hijos y el infante Antonio de Orleans y Borbón, asistieron a la solemne misa que el prelado diocesano D. Mariano Miguel Gómez celebró en la parroquia provisional del Sagrado Corazón.





Tras sólo nueve años de obras (incluidos los casi dos en que éstas estuvieron suspendidas por falta de recursos, además de que la torre aún no estaba rematada), la iglesia del Buen Pastor fue consagrada al culto el 30 de julio de 1897. De nuevo, asistió al magno acto la familia real, con la reina regente María Cristina, el rey Alfonso XIII y la infanta María Teresa. La misa fue oficiada por D. Ramón Fernández de Piérola, obispo de Vitoria, diócesis a la que entonces pertenecía Guipúzcoa.


De acuerdo a la bula papal Quo commodus del 2 de noviembre de 1949, en 1950 se segregaron de la Diócesis vitoriana las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, constituyéndose las diócesis de Bilbao y San Sebastián. El primer prelado fue el eclesiástico catalán D. Jaime Font i Andreu, nombrado para el cargo el 13 de mayo de 1950 y en funciones desde el 3 de septiembre de ese año. Surgiendo la necesidad de escoger un templo donostiarra para servir de sede de la Diócesis local, el escogido fue, por su magnificencia y modernidad, el del Buen Pastor. El 30 de julio de 1953, finalmente, el templo adquirió el rango catedralicio con la consagración del nuevo altar mayor.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Urna de San Carlos Borromeo


Esta verdad resplandece de modo singular en el testimonio del santo cuya memoria se celebra hoy: san Carlos Borromeo, arzobispo de Milán. Su figura destaca en el siglo XVI como modelo de pastor ejemplar por su caridad, por su doctrina, por su celo apostólico y, sobre todo, por su oración:  "Las almas —decía— se conquistan de rodillas". Consagrado obispo con tan sólo 25 años, puso en práctica las indicaciones del concilio de Trento, que imponía a los pastores residir en sus respectivas diócesis, y se dedicó totalmente a la Iglesia ambrosiana:  la visitó en su totalidad tres veces; convocó seis sínodos provinciales y once diocesanos; fundó seminarios para formar una nueva generación de sacerdotes; construyó hospitales y destinó las riquezas de su familia al servicio de los pobres; defendió los derechos de la Iglesia contra los poderosos; renovó la vida religiosa e instituyó una nueva congregación de sacerdotes seculares:  los Oblatos. En 1576, cuando en Milán se propagó la peste, visitó, confortó y gastó todos sus bienes por los enfermos. Su lema consistía en una sola palabra:  "Humilitas". La humildad lo impulsó, como al Señor Jesús, a renunciar a sí mismo para convertirse en servidor de todos.


Benedicto XVI pronunció estas palabras durante el Angelus del 4 de noviembre de 2007. Nos sirven para volver hoy nuestros ojos hacia el célebre Duomo de Milán, la catedral en la que se encuentra la urna con las reliquias de san Carlos Borromeo. La vamos a ver en una transmisión del 1 de noviembre de 2010, en la que fue solemnemente expuesta dicha urna a la veneración de los fieles.

martes, 3 de noviembre de 2015

San Martín de Porres. Convento de Santo Domingo de Lima


Recordamos hoy la santidad de san Martín de Porres, el humilde santo dominico de la escoba. Su recuerdo está ligado de forma muy especial a la ciudad de Lima. Allí se encuentro el Convento y Basílica de Nuestra Señora del Rosario, popularmente conocido como de Santo Domingo.


La Basílica tiene tres naves, de las cuales las laterales se encuentran compuestas por capillas en las que se ubican varios retablos. El más importante es el Altar de los Santos Peruanos, de estilo neoclásico, ubicado en el transepto derecho de la iglesia. En el centro se halla la imagen de Santa Rosa de Lima, al lado izquierdo esta San Martín de Porres y a la derecha San Juan Macías, que a pesar de haber nacido en la península Ibérica, es considerado peruano porque desarrollo su vida religiosa en Lima. En la parte inferior de estas imágenes se encuentran relicarios en donde reposan los restos de cada santo mencionado anteriormente.

La Capilla de San Martín de Porres está el lugar donde tuvo su celda, quedando destruida por el seísmo de 1746. Con las aportaciones de los fieles y donativos de la Iglesia, se construye una capilla en el lugar donde tuvo también su enfermería. Tiene un altar donde se venera su imagen, teniendo a sus costados a Santo Domingo y a San Francisco de Asís y en la parte superior la Virgen del Rosario. En la sepultura descansan sus restos y una urna donde se conservan los maderos de su cama. En las paredes se pueden observar cuadros que representan los milagros de Martín. En la parte posterior de la Capilla se ubica su dormitorio. También destaca el Oratorio del santo, pequeño ambiente debajo de la escalera donde Martín frecuentemente oraba y era tentado por el demonio. Hoy se observa la gran cantidad de recuerdos que le traen sus fieles devotos. En lo alto se observa una cruz de madera con la cual se recuerda que en este mismo lugar San Martín alejó las tentaciones del maligno.

La cadena de televisión Onda Latina de Perú emitió un programa en honor del santo, intentando reconstruir su rostro. Esto no es tan interesante como la visita que hacen a los lugares vinculados al santo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Reconstrucción histórica del Santo Sepulcro

Celebramos hoy la conmemoración de los fieles difuntos. Por eso, vamos a viajar hasta Jerusalén, a la Basílica del Santo Sepulcro. Y lo haremos haciendo un viaje atrás en el tiempo para contar la historia de la Basílica del Santo Sepulcro. Dividido en capítulos, el video de la Sra Raffaella Zardoni, producido por ATS pro Terra Sancta presenta una reconstrucción en tres dimensiones de la basílica en diferentes momentos, hasta llegar a la cueva de piedra que sirvió de sepultura al Señor y donde se produjo su Resurrección.

domingo, 1 de noviembre de 2015

El Panteón. Iglesia de Santa María de los Mártires



La Solemnidad de Todos los Santos que hoy celebramos tiene su origen en la ciudad de Roma, cuando las reliquias de los santos dispersos en los alrededores de la ciudad fueron reunidos en el antiguo Panteón de Agripa. Este impresionante edificio pagano, de hecho, fue convertido en templo cristiano al comienzo de la Edad Media. ¿Cómo?

Se sabe de una reparación realizada por Antonino Pío. Por otra parte, una inscripción de menores dimensiones recuerda otra restauración a cargo de Septimio Severo en 202. El edificio se salvó de la destrucción a principios de la Edad Media, porque el emperador bizantino Focas lo donó al papa Bonifacio IV en el año 608, que lo transformó en iglesia cristiana (Santa María de los Mártires). Es el primer caso de un templo pagano convertido al culto cristiano. Por esta razón fue el único edificio de la Antigua Roma que permaneció intacto y en uso ininterrumpido.


En el siglo XV, el panteón es enriquecido con frescos: el más notable el de La Anunciación de Melozzo da Forlì, colocado en la primera capilla a la derecha de la entrada. En 1435 se lleva a cabo la demolición de las construcciones medievales anexas. A partir del Renacimiento el panteón es utilizado como sede de la Academia de los Virtuosos de Roma, sirviendo de sepulcro a grandes artistas italianos como Rafael o Vignola.

En la Solemnidad de Pentecostés, se celebra un peculiar rito en dicho templo: la lluvia de pétalos rojos, que caen desde el óculo abierto al cielo. Vemos dos grabaciones de dicho momento.