Reportaje sobre la Catedral de colonia, firmado por Florián Yubero Cañas. Nueva visita a este templo central del catolicismo alemán, en relación con la veneración de los Reyes Magos.
viernes, 9 de enero de 2015
jueves, 8 de enero de 2015
Benedicto XVI. La Catedral de Colonia y los Reyes Magos.
La ciudad de Colonia no sería lo que es sin los Reyes Magos, que tanto han influido en su historia, su cultura y su fe. En cierto sentido, la Iglesia celebra aquí todo el año la fiesta de la Epifanía. Por eso, antes de saludaros a vosotros, queridos habitantes de Colonia, he querido recogerme unos instantes en oración ante el relicario de los tres Reyes Magos, dando gracias a Dios por su testimonio de fe, de esperanza y de amor.
Como sabéis, en 1164, las reliquias de estos Sabios de Oriente saliendo de Milán y, escoltadas por el arzobispo de Colonia Reinald von Dassel, atravesaron los Alpes hasta llegar a Colonia, donde fueron acogidas con grandes manifestaciones de júbilo. En su peregrinación por Europa, esas reliquias han dejado huellas evidentes, que aún hoy permanecen en los nombres de lugares y en la devoción popular. Los habitantes de Colonia fabricaron para las reliquias de los Reyes Magos el relicario más precioso de todo el mundo cristiano y, como si no bastara, levantaron sobre él un relicario mayor todavía: la catedral de Colonia. Junto con Jerusalén la "ciudad santa", con Roma la "ciudad eterna", con Santiago de Compostela en España, gracias a los Magos, Colonia se ha ido convirtiendo a lo largo de los siglos en uno de los lugares de peregrinación más importantes del occidente cristiano.
No voy a seguir ensalzando a la ciudad de Colonia, aunque sería posible y significativo hacerlo: llevaría mucho tiempo, porque de Colonia se podrían decir muchísimas cosas grandes y hermosas. Sin embargo, quisiera recordar que aquí veneramos a santa Úrsula y a sus compañeras; que en el año 745 el Santo Padre nombró arzobispo de Colonia a san Bonifacio; que aquí actuó san Alberto Magno, uno de los mayores eruditos de la Edad Media, y que sus restos se veneran en la iglesia de San Andrés; que aquí estudió y enseñó santo Tomás de Aquino, el mayor teólogo de Occidente; que en el siglo XIX Adolfo Kolping fundó numerosas obras sociales; que Edith Stein, judía convertida, vivió aquí en el Carmelo de Colonia, antes de huir al Carmelo de Echt, en Holanda, y de ser deportada a Auschwitz, donde murió mártir.
Con estas figuras, y todas las demás, conocidas o desconocidas, Colonia posee un gran patrimonio de santos. Ahora quisiera decir, al menos, que, por lo que sé, aquí en Colonia, uno de los tres Magos fue identificado como un rey negro de África, de forma que un representante del continente africano fue considerado uno de los primeros testigos de Jesucristo. Además, quisiera añadir que aquí en Colonia han surgido grandes iniciativas ejemplares, cuya acción se ha extendido por todo el mundo, como "Misereor", "Adveniat" y "Renovabis".
VIAJE APOSTÓLICO A COLONIA
CON MOTIVO DE LA XX JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
VISITA A LA CATEDRAL DE COLONIA
SALUDO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
Jueves 18 de agosto de 2005
miércoles, 7 de enero de 2015
Auto de los Reyes Magos 5/5
Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo, Madrid
Dirigido por Jack Taylor y Victor Matellano
martes, 6 de enero de 2015
Auto de los Reyes Magos 4/5
Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo, Madrid
Dirigido por Jack Taylor y Victor Matellano
lunes, 5 de enero de 2015
Auto de los Reyes Magos 3/5
Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo, Madrid
Dirigido por Jack Taylor y Victor Matellano
domingo, 4 de enero de 2015
Auto de los Reyes Magos 2/5
Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo, Madrid
Dirigido por Jack Taylor y Victor Matellano
Dirigido por Jack Taylor y Victor Matellano
sábado, 3 de enero de 2015
Nuestra Señora de Valvanera
En los montes que coronan las tierras riojanas, no lejos del célebre monasterio de San Millán de la Cogolla, se encuentra una de las más célebres advocaciones marianas de la Castilla medieval: Nuestra Señora de Valvanera.
La aparición de la imagen está relatada en la Historia Latina, escrita en 1419 por Rodrigo de Castroviejo (Abad de Valvanera), como traducción de un texto en latín del siglo XII escrito probablemente por Gonzalo de Berceo. Cuenta que el ladrón Nuño Oñez, oyendo el rezo de la que iba a ser su víctima, se arrepintió de sus crímenes, encomendándose a la Virgen María para que le ayude a cambiar su vida. Un día durante sus oraciones se le apareció un ángel, indicándole que fuera a Valvanera en busca de un roble que sobresaliese de los demás, de cuyo pie brotaba una fuente y que contenía varios enjambres de abejas, donde encontraría una imagen de la Virgen María. Acudió a dicho lugar con el clérigo Domingo encontrando la imagen. En ese lugar comenzarían a edificar un lugar de culto a la Virgen, en el último tercio del siglo IX.
Con este hallazgo se daría origen al Monasterio de Valvanera, donde actualmente se venera a esta imagen, custodiada por monjes benedictinos. Nuestra Señora de Valvanera es el centro principal que atrae las miradas en el templo, es meta de toda romería y peregrinación. Los elementos que resaltan en esta magnífica talla son: la imagen de la Virgen, el Niño Jesús, la silla y la peana, todo elaborado en una sola pieza de madera. El conjunto tiene altura de 109 cm y una anchura de 40 cm. Un ornamento que acompaña es un roble se ramifica y forma un arco cubriendo a la Virgen con el Niño.
No se conoce el autor ni la fecha en que pudo ser tallada esta imagen, probablemente sea una réplica de la original, descrita en la historia. A través del tiempo ha sido objeto de restauraciones cromáticas y adornada con nuevos elementos. Por eso, se atiende a los detalles de la obra para estimar la antigüedad de la imagen.
El manto del Niño, de corte imperial y similar al de la Madre, era comúnmente utilizado en la realeza; la túnica de la Madre tiene amplísimas bocamangas, tal como las venían usando las reinas hispanas de aquellos siglos. La Señora está sentada sobre una almohadilla que hace más confortable la silla ”curul” o de tijera. De acuerdo con las características de la talla, la imagen de la Virgen de Valvanera es de estilo románico, siendo la más bella que existe de ésta época.
Es muy llamativa la postura del Niño Jesús. Es el Buen Pastor que se vuelve completamente en busca de los hombres extraviados por el pecado, mostrándonos la Buena Noticia, el Evangelio, y recordándonos que en la tarde de la vida nos examinará del amor.
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